Marsella, un desplazamiento caótico
Publicado por Web Oficial - Lunes 02 de Agosto de 2010   

Moyà y Pablo

La empresa Mediasport Marketing, organizadora del amistoso de ayer y llegada al club por mediación del director de mercadotécnica Juan Pablo Molinero, ha quedado fatal por el desplazamiento a Marsella. Primero poniendo a disposición del Valencia un avión que obligó a los utilleros del club a dejar en Hannover parte del material porque todo no cambia; después, ayer, por hacer entrenar al Valencia en unas instalaciones inadecuadas para un equipo profesional y en cuyo terreno de juego los futbolistas tuvieron que ir driblando algún que otro excremento de animal.

El enfado de Llorente, Emery y los jugadores
La historia es la siguiente. El Valencia informó a Mediasport Marketing y al Olympique de Marsella que quería entrenar la mañana del partido. El club galo le dijo que en sus instalaciones no podía porque a esa misma hora se ejercitaba la plantilla de Didier Deschamps. La solución del club anfitrión, con consentimiento de la empresa organizadora, fue enviar al Valencia a unas instalaciones municipales que distaban a simple vista de estar en condiciones. Cuando llegó Emery y vio el estado del terreno de juego, llamó al orden. Fue entonces cuando el Olympique quiso enmendar el error y le ofreció al Valencia poder entrenar en el estadio Velodrome. Pero los jugadores, hartos de tanto viajecito y entrenamientos en lugares dispares, aconsejaron a Emery trabajar media hora y de manera suave aunque fuera en el «patatal» y volver cuanto antes al hotel para descansar. Y así fue. Eso sí, Manuel Llorente ha tomado la matrícula de más de uno en este viaje.

Nada de chocolatinas
El doctor Ximo Mas privó a los futbolistas de uno de los pocos caprichos que podían darse en las últimas dos semanas. En el avión que llevó al equipo desde Hannover hasta Marsella, las azafatas comenzaron a repartir chocolatinas entre los pasajeros y en cuanto el doctor vio las calorías que tenía cada tableta... prohibición absoluta a los jugadores.

Ever pierde seis de los siete kilos con los que llegó
Hablando de calorías. Los jugadores han cogido la forma durante la estancia en Eslovenia. Por ejemplo, Ever Banega, el futbolista que con más «kilitos» de más llegó tras las vacaciones —siete—, ha logrado en tres semanas de trabajo ponerse casi, casi a su peso ideal. Solo le falta quitarse un «kilito» y listo



 
 
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