
David Navarro, futbolista del Valencia CF. Muy disgustado por la lesión sufrida el pasado sábado, el defensa afirma que ser padre le ha hecho madurar y no renuncia a la selección.
-¿Qué balance hace de la primera vuelta?
-Creo que hemos ido de menos a más. Empezamos con algunas dudas, con algunos resultados no muy favorables, pero después el equipo fue creciendo hasta alcanzar una línea muy buena que nos ha permitido ganarnos el respeto de los demás.
-En general, muy bien hasta ahora, afincados en esa tercera posición.
-Sí. Lástima algunos puntos que nos hemos dejado tontamente y podíamos estar un poco más arriba. Lo importante es mantener el puesto que tenemos.
-De no haber fallado en Mestalla, ¿se podría estar con el Madrid o quizás delante?
-Posiblemente, sí. Pero nunca se sabe lo que hubiera podido suceder, igual no habíamos ganado fuera tantos partidos. Ahora bien, en casa tenemos que ser más fuertes y ahora, en la segunda vuelta, no se pueden escapar más puntos.
-Hablaba antes de las dudas que hubo al inicio, pero a título particular, ninguna. Se le ve muy firme en su puesto.
-Desde que entré en la alineación titular no había vuelto a salir, trabajo a tope cada día para mantener el mismo nivel hasta el final y ayudar al equipo, pero ahora con la lesión me va a cortar la línea que llevaba.
-Cuando arrancó la temporada, los centrales que apuntaban a la titularidad no eran Navarro y Dealbert.
-No, se hablaba de otros compañeros, pero en el fútbol hay que trabajar a tope desde el primer día para ganarse el puesto, lo que has hecho antes no sirve para nada, hay que vivir el presente y empezar de cero. Para el míster, juega el que más se lo merece y eso es bueno.
-¿Volvió al Valencia con una idea fija, muy clara?
-Sí, sí. Sólo pensaba en jugar, en hacer algo importante en favor del equipo, me han salido las cosas bien y lo que quería era mantenerme... Ahora, se ha torcido un poco el objetivo y, después de recuperarme, tendré que volver a pelear para entrar otra vez.
-Le ayudó a madurar el tiempo que pasó en Mallorca?
-Totalmente. Seguro. Personal y profesionalmente. Tuve una hija, que es algo que te cambia muchísimo, y jugar todos los domingos fue fundamental; en este sentido tengo mucho que agradecerle a Gregorio Manzano, porque me dio mucha confianza, creyó en mí, me quería en su equipo y con él he crecido mucho.
-¿Ser padre le marcó?
-Mucho. La visión de la vida te cambia de una manera abismal, te hace más responsable y valoras las cosas de una forma muy diferente.
-Y con la niña, encantado, claro.
-Sí, sí, sí... Es un poco terremoto, pero muy contento y feliz. Ahora, en un par de meses, nos viene otra niña y tenemos muchas ganas de que llegue ya.
-¿No sabe hacer niños?
-Parece que no, parece que no...
-Hablemos de la segunda vuelta.
-La iniciamos en Sevilla, no con el resultado que deseábamos, pero la derrota fue injusta, lo más lógico hubiera sido un empate. No obstante, lo verdaderamente importante van a ser los partidos que juguemos en Mestalla, que es donde hemos flojeado un poco. Para estar arriba, no se puede escapar ningún punto más de nuestro campo.
-Tras el Valladolid, llegarán otros rivales asequibles.
-Sí, en teoría, sí, porque después, en el campo, a veces cambian las cosas. No te puedes fiar de ningún equipo y eso obliga a tenerle el máximo respeto a todos.
-¿Las dudas que ha generado el Valencia en Tenerife y Sevilla son para preocuparse?
-No. Sirven para corregir errores y es en lo que estamos. Dentro del vestuario no hay preocupación porque sabemos lo que pasó y ahora se trata de eso, de corregir aspectos puntuales como, por ejemplo, salir con más intensidad en los primeros minutos, que son los que marcan un poco el devenir de los partidos fuera de casa.
-Lleva dos goles en Liga y uno en la Europa League.
-Sí, me ha ido bien en ese sentido, aunque también he fallado alguno muy claro. Yo intento ayudar siempre en las jugadas a balón parado y ojalá que pueda continuar igual.
-¿Qué pasó en Sevilla con Palop?
-Él sabe que se equivocó. Yo se lo dije también al terminar el partido, le comenté que lo que hizo sobraba y, después de ver las imágenes en televisión, es evidente que fue un poco descarado. Seguro que a los diez segundos ya estaba arrepentido, pero son momentos que se dan en un partido, un calentón.
-¿Piensa todavía en la selección?
-Hombre, tengo una espinita clavada, porque fui convocado, pero no llegué a debutar por culpa de una lesión. Es una posibilidad que está ahí, aunque tampoco le doy demasiada importancia porque el puesto está muy bien cubierto y es complicado. Sin embargo, también es cierto que jugando en tu equipo y manteniendo una buena línea, puede llegar la oportunidad y, si así fuera, trataría de aprovecharla.
-Raúl Albiol es uno de los que le pueden cerrar el paso.
-Es verdad. Está ya consagrado en la selección, es muy joven, está jugando en el Madrid y tiene selección para muchos años.
-Se ha venido insistiendo en que el objetivo es estar en Champions, pero ¿no cree que es una obligación?
-Nosotros lo que nos planteamos es mantener el tercer puesto que ocupamos, porque es muy importante entrar en la Champions directamente, sin tener que disputar una eliminatoria previa. Este es el primer objetivo que nos hemos trazado. Después, si en el tramo final de la Liga tenemos a tiro a los de arriba, seguro que vamos a ir a por ellos.
-Conoce bien al Mallorca, ¿le ve en condiciones de aguantar el ritmo hasta el final?
-Es indudable que se trata del equipo revelación, al menos para mí, pues nadie pensaba de inicio que pudiera estar ahí a estas alturas del campeonato. La Liga es muy larga y tienen una buena plantilla, pero también es cierto que tanto el Sevilla como nosotros tenemos un mayor potencial.
-Sin embargo, tiene mérito lo que está haciendo Manzano, ¿verdad?
-Sí, sin duda, es muy difícil. Yo he estado dos años allí y siempre, de una temporada para otra, se van jugadores importantes, titulares y es complicado volver a hacer equipo. A pesar de ello, lleva mucho tiempo manteniéndose sin problemas y ahora mismo está luchando por meterse en competición europea.
-¿Ve a Gregorio Manzano en un equipo de superior nivel, como el Valencia?
-Sí. Ya estuvo en el Atlético de Madrid y tiene condiciones para dirigir a cualquier equipo de Primera División, incluso a la selección; es un buen candidato. He estado dos años con él, lo conozco bastante bien y estoy seguro de que no fallaría.
-¿Qué diferencias encuentra entre Emery y Manzano?
-¡Ufff!, cada uno tiene su método... Sería injusto destacar a uno sobre el otro, principalmente porque los dos tienen cosas buenas.
-En la forma de vivir los partidos sí que son opuestos ¿eh?
-Sí, sí, seguro. En ese aspecto, Manzano es mucho más tranquilo, está en la banda, pero no da tantas instrucciones como Emery, es una diferencia que se aprecia enseguida. Lo más importante es que hagan bien su trabajo y los dos lo están haciendo.
-¿Emery les pone nerviosos durante los partidos?
-No. Al contrario. A mí me gusta que el entrenador esté encima...
-¿Tanto?
-Parece que te haga un marcaje hombre a hombre... (sonríe). Pero es algo que ayuda al futbolista a mantener la concentración y estar muy metido en el partido durante los noventa minutos.
-Sin embargo, muchas veces ni siquiera le escucharán.
-Es complicado, pues hay ocasiones en las que no escuchas ni al compañero. El entrenador está a muchos metros, aunque a veces sólo un gesto con la mano sabes lo que quiere decir.
-Pero es muy pesado.
-En el buen sentido (vuelve a sonreir). Le gusta aprovechar todo el tiempo y vive muy intensamente los partidos.
-¿Se decidirá el título de Liga entre el Barcelona y el Real Madrid?
-Para mí, el candidato es el Barcelona. Siempre he dicho que, hoy por hoy, es el mejor equipo que hay, a pesar de que esto es muy largo y de aquí al final todavía pueden pasar muchas cosas. Pero, creo que es el favorito.
-¿Seguirá apretando el Valencia, por si se pone a tiro el segundo puesto?
-Sí. Asegurar la Champions es una obligación por lo que supone para el club, pero no vamos a renunciar a nada. Si pinchan los de arriba y nosotros seguimos ganando, podemos estar ahí...
-¿Entendió que se rompiera la pareja Navarro-Dealbert, ahora recuperada?
-Son decisiones del entrenador, siempre pensando en lo mejor para el equipo y él tendrá sus motivos para tomarlas.
-A pesar de que nunca son bienvenidas, en que momento tan inoportuno le ha llegado la lesión, ¿no es cierto?
-Sí. Así es, principalmente porque me encontraba en muy buen momento y estas cosas siempre te cortan el ritmo.
-¿Se dio cuenta de inmediato de que tenía que abandonar el partido?
-Enseguida, enseguida. Noté el pinchazo y te das cuenta de que tienes que parar. Contra eso no hay alternativa de ninguna clase porque es imposible continuar.
-Una pena.
-Claro. No me gusta tener que dejar el campo por culpa de una lesión y lo que más rabia me da es que me impide continuar con la línea que llevaba.
-Sólo cabe esperar a que las pruebas que le harán hoy no desvelan una rotura excesivamente grande, ¿no?
-Ojalá, ojalá que sea lo mínimo posible, porque lo que más deseo es recuperarme rápido, para poder estar cuando antes ayudando otra vez al equipo.
-Todavía quedan muchos partidos, casi toda la segunda vuelta.
-Sí, pero estamos ante un momento muy importante de la temporada, yo diría que es la parte decisiva, de cara a estar lo mejor colocados que se pueda en el tramo final.
-¿Qué le pareció la victoria sobre el Valladolid?
-El equipo hizo un gran partido, siendo totalmente superior, salvo durante unos pocos minutos, pero creo que siempre estuvo controlado, no peligró nunca el resultado, que debió ser una goleada mucho más amplia, pues disfrutamos de ocasiones muy claras para haberla conseguido.
Myspace
Mister Wong
Digg
Del.icio.us
Slashdot
Furl
Yahoo
Technorati
Newsvine
Googlize this
Blinklist
Facebook
Wikio
Meneame