Santa Cruz, Vasco de Gama, Lecce, AC Fiorentina, Palmeiras, Celta de Vigo, Elche CF, Vitoria Bahia
Iomar do Nascimento, 'Mazinho', era un veterano medio defensivo que Parreira se trajo de la selección brasileña tras ganar la Copa del Mundo de 1994. Al cabo de dos temporadas, en los que no cupo hacerle más reproche que el de no marcar ni en los entrenamientos, Luis Aragonés emprendió la demolición del equipo que había construido y, por razones inexplicables, le envió al Celta.
Es costumbre gráfica representar las posiciones en el campo mediante vectores nacidos en un punto. En este caso, las flechas formarían una línea paralela a la portería, unos metros por delante del área de cal a cal. Esa era la zona de Mazinho, donde quien entraba debía pagar peaje. La recorría con un trote que parecía lento, pero nunca llegaba tarde y descongestionaba el juego a su través mediante envíos al lateral libre.
Impresionante de mando y condición en sus comienzos (se ganó una cerrada ovación del público de San Sebastián), Mazinho fue la viga travesera del gran Valencia del 96. El Celta aprovechó el regalo para su escalada, con el añadido de que, vestido de celeste, Mazinho recordó en que lugar suelen clavar las porterías y las cañoneó con éxito en más de una ocasión. Entre lesiones y desavenencias con Víctor Fernández, pasó un mal año que pareció acercar su carrera a la vía muerta. En el verano de 2000 fue traspasado al Elche y en la temporadas siguiente marchó al Vitoria Bahia para terminar su carrera deportiva.