Esteban Areta, Areta II durante buena parte de su carrera, porque sus hermanos I y III jugaban en el Athletic de Bilbao y el IV pasó por el Mestalla, había conocido cierto éxito en el Oviedo y una experiencia corta en el Barcelona. El Valencia lo trajo con honores de delantero centro titular, para sustituir a Badenes. Estuvo una sola temporada, pero se le hizo larguísima.Areta no gustó al público de Mestalla. Contra lo que podía esperarse de su origen, era un delantero preciosista, disperso en recortes superficiales. La gente le juzgó como un simple adorno y empezó a silbarle cada vez que perdía la pelota. Ocurría tan a menudo que la moral de Areta se desvaneció. Cubells llegó a plantear sacarlo al campo con orejeras para que pudiera concentrarse en la faena. Moró lo pasó al interior y hasta al extremo, porque Iborra y Vila sí encajaban en la idea popular de un nueve, pero no hubo reconciliación. Al cierre del curso se fue al Betis. Durante seis años fue feliz ante un público adicto al arabesco y, cerca de la treintena, llegó a ser internacional absoluto durante diez minutos. [Resumir]