27.01.1974: Valencia CF 6 - 1 Sporting de Gijón
Primera División (Jornada 20)   27.01.1974   Mestalla   Guruceta Muro

 Valencia CF
6 - 1
Sporting de Gijón
Goleadores
Salif Keita (2)
'Quino' Sierra (10)
'Quino' Sierra (13)
'Quino' Sierra (25)
Juan Cruz Sol (46)
'Quino' Sierra (55)
Quini (26)
Equipos titulares
Pep Balaguer
Fernando Barrachina
Jesús Martínez
Salif Keita
Sergio Lloret
'Quino' Sierra
Juan Cruz Sol
Antón Martínez
José Cerveró
Pep Claramunt
Óscar Rubén Valdez
Romero
Paredes
Pascual
Doria
Fabián
Fanjul
José Manuel
Ciriaco
Megido
Quini
Churruca
Sustituciones
Ninguno Leal -> Megido (72)
Valdés -> Quini (76)
Amarillas
Ninguno Ninguno
Rojas
Ninguno Ninguno
Crónica del partido

Llegaron los goles, y con los goles el buen juego. La goleada, la satisfacción para el aficionado y una victoria rotunda y por todo lo alto del Valencia sobre el Gijón, que pone sobre el tapete la posibilidad de una plena recuperación valencianista y un final de esta etapa negativa que el equipo estaba atravesando. En este encuentro frente al Gijón, que ha resultado como coser y cantar, el Valencia ha marcado seis goles, su ariete Quino ha logrado cuatro de la media docena y se ha apuntado un triunfo personal indiscutible. Una tarde feliz, por tanto, para tornados y una espléndida actuación del Valencia que ha redondeado su mejor partido de mucho tiempo.

El partido se encauzó desde el mismo comienzo, a los 3 minutos ya tenía el Valencia su primer gol. Un centro de Quino, procedente de la derecha, cogió en fallo a la defensa gijonesa, Valdez le dejó la pelota a Keita y éste fusiló el tanto desde muy cerca del marco. Bien se ponían las cosas para el Valencia, que siete minutos más tarde anotaba el segundo tanto en una gran jugada de Quino que, con visión de gol aprovechó una salida intempestiva del portero para despejar la pelota con el pie fuera del área de penalty, y bombeó el balón sobre el marco entes de que el guardameta gijonés hubiera tenido tiempo para recular y situarse bajo los palos. Era el 2-0.

A los 13 minutos, otra vez Quino aumentaba su cuenta personal y la del equipo con el tercer tanto. Recibió un balón de Valdez y lanzó un tiro cruzado, muy fuerte, que valió el tercer tanto. El Valencia estaba crecido y el Gijón, aunque no se entregó a pesar de esa lluvia de goles que le llegaran de manera repentina, era un adversario facilón. El Valencia armonizaba su juego, tenía acierto en los remates y contaba con el viento de cara. A loa 25 minutos, Quino marcó el cuarto gol, en una jugada que inició él mismo con entrega a Keita, le devolvió éste el balón y Quino remató de bolea, sobre la marcha, con un tiro potentísimo que batió de nuevo a Romero. Un minuto después, en un rápido ataque del Gijón, Quini, encontrándose en posición dudosa de fuera de juego, remato de cabeza el que había de ser único gol de los gijoneses. Era el 4-1 con que terminaría el primer tiempo, al que se llegó después de un acusado dominio valencianista aunque sin nuevos goles, en todo caso hubo un disparo de Quino que se estrelló en un poste y salió fuera. En la segunda parte también pronto se le encarriló al Valencia la cosa, pues en el primer minuto al sacar Keita un golpe franco contra la meta gijonesa lo hizo con entrega a Sol y éste, después de un corto dríbling, chutó colocado, falló el portero y la jugada significó el 5 a 1, que se redondearia con el 6-1 en una espléndida internada de Keita por la derecha, con centro impecable que alcanzó matemáticamente Quino, con la cabeza, y fusiló a Romero. Era su cuarto gol personal y el sexto y último para el equipo.

El partido fue espectacular como puede desprenderse por tantos goles como se produjeron. Además fue bien jugado por el Valencia y bastanta bien por el Gijón, que salvó el fallo garrafal de su portero, que no acertó ya en toda la tarde, fue un adversario codicioso y tenaz que luchó en todo momento, sin importarle mucho la crecida goleada que llevaba a cuestas.

A los 20 y 30 minutos hubo los dos cambios en el Gijón, sustiyendo Leal a Megido y Valdés a Quini, pero el partido estaba sentenciado ya desde los primeros minutos. Esta vez en el Valencia no hubo fallos, y si bien la reaparición de Valdez nos dejó con la miel en loe labios, puesto que el extremo izquierda internacional marcadísimo por Paredes, apenas lució, lo hicieron sus compañeros y de manera especial Quino que brindó el mejor partido desde que viste la camiseta valenciana.

Total, una tarde pletórica y feliz que ha sido la compensación para tantas tardes deficientes y malhumoradas como los aficionados pasaron desde hace un par de meses presenciando las actuaciones del Valencia. Ha jugado todo el equipo bien y de manera especial el ataque que al fin recobró la vieja eficacia que parecía olvidada. En fin, una tarde redonda.



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