10.12.2006: Valencia CF 4 - 0 Deportivo Coruña
Primera División (Jornada 14)   10.12.2006 - 21:00   Mestalla   Delgado Ferreiro

 Valencia CF
4 - 0
Deportivo Coruña
Goleadores
Miguel Ángel Angulo (9)
David Villa (pen.) (37)
David Villa (74)
Vicente Rodríguez (90)
Ninguno
Equipos titulares
Santi Cañizares
Raúl Albiol
David Navarro
David 'Cerra'
David Albelda
Rubén Baraja
David Villa
David Silva
Curro Torres
Miguel Ángel Angulo
Vicente Rodríguez
Aouate
Arbeloa
Capdevila
Coloccini
Filipe
Lopo
Juanma
Sergio
Juan Rodríguez
Arizmendi
Riki
Sustituciones
Joaquín Sánchez -> Miguel Ángel Angulo (55)
Hugo Viana -> Rubén Baraja (75)
Francesco Tavano -> David Villa (76)
Adrián -> Arizmendi (67)
Verdú -> Riki (50)
Manuel Pablo -> Lopo (58)
Amarillas
Ninguno Juanma (12)
Lopo (32)
Arbeloa (84)
Rojas
Ninguno Juanma (36)
Otras estadísticas
17 Tiros 6
5 Tiros a puerta 1
2 Fueras de juego 8
7 Saques de esquina 5
15 Faltas cometidas 10
1 Penaltis 0
Crónica del partido

El valencianismo vuelve a respirar, a sonreír, porque un rotundo 4-0 ante el Dépor es mucho. Sobre todo al recordar que el equipo de Quique llevaba seis jornadas consecutivas sin ganar, las mismas que el rival. El de ayer era un duelo de urgencias y para el Valencia acabó siendo el partido de los reencuentros. Con el triunfo y, además, con los goles. La alegría volvió a Mestalla. En el césped y en la grada. Buen fútbol y satisfacción entre los aficionados. Reapareció Albelda, también Villa... y el Valencia volvió a ganar. Pasó por encima de un Dépor desesperado, que no fue rival. Dominio, presión, cambios de juego, profundidad, anticipación... Hubo de todo. Los blanquinegros fueron mejores. Superiores. Cuando Villa marcó su segundo gol, que era el tercero del partido, Aouate no hizo otra cosa que mirar el reloj electrónico. Sólo debía desear que se acabara el partido por la que se le venía encima. Su equipo era un juguete ante los de Quique. El peor Dépor que ha pasado por Valencia de los últimos años. Pero el guardameta israelita aún se vio forzado a sacar por cuarta vez el balón de su portería, porque Vicente se sumó a la fiesta con el cuarto tanto de la noche.

Angulo fue quien abrió el camino de la victoria. Para el jugador asturiano el de ayer era un partido especial. En los prolegómenos había vivido un emotivo minuto de silencio en recuerdo de su madre, que falleció el pasado lunes, y cuando recibió el balón de Vicente y lo empujó a la red, escuchó un tremenda ovación de un público ávido de victoria y volcado con el equipo. Miguel Ángel festejó el tanto con el dedo índice señalando al cielo, mientras sus compañeros, todos, corrieron hacia él para abrazarle. Ese gol, antes de cumplirse diez minutos, dio alas al Valencia. Era lo que necesitaba. Estaba evidenciando buenas hechuras, pero esa ventaja le proporcionó la serenidad necesaria para mostrarse muy superior al Dépor en todos los órdenes. Táctico y técnico. Desde ese momento el equipo de Quique marcó el ritmo de juego y controló de forma total la zona de medios, que es donde dicen que se cuece el fútbol.

La vuelta del capitán Albelda fue providencial. Casualidad o no, el Valencia con él no pierde. Desde que se lesionó a finales de octubre, seis jornadas atrás, el equipo no había ofrecido un partido así. El de La Pobla Llarga es mucho Albelda. Y si encima forma tándem con un Baraja, inspirado, el rival lo tiene crudo. Que se lo pregunten si no a Sergio y Coloccini, que sufrieron a los dos internacionales. Con ese doble pivote y la solidez en la zaga, el resto de jugadores, los de ataque, lo tuvieron más fácil. Silva se desenvolvió por el ala derecha, con Angulo en la media punta, Vicente en la izquierda y Villa como referencia, en el centro, peleándose con Lopo y Juanma.

Con la ventaja en el marcador el Valencia fue el dueño del partido. En el primer tiempo el Dépor apenas inquietó a Cañizares. Bueno, hubo una ocasión, en el tramo final, después de que ya Villa hubiese rubricado la victoria con el segundo gol, al ejecutar un penalti que Juanma cometió sobre él y que le valió la expulsión, porque previamente ya había visto la cartulina amarilla. La oportunidad para los gallegos estuvo en los pies de Sergio, que remató ajustado y el portero manchego desvió a córner. La superioridad numérica se notó. Coloccini se situó en el puesto de central y eso hizo que Juan Rodríguez tuviera que retrasar su posición para colaborar con Sergio.

En la segunda parte se mantuvo el dominio blanquinegro, aunque el equipo de Caparrós no quiso dar todo por perdido y ofreció algún coletazo. Pero fue en cuentagotas, porque en todo momento estuvo más cerca el gol en el área visitante, y además no se hizo esperar. Precisamente fue consecuencia de un perfecto pase de Baraja hacia el guaje, que se internó con velocidad y marcó tras driblar a Aouate. Era el minuto 30 y todo estaba visto para sentencia. Con el 3-0 y el Dépor desconcertado, el Valencia jugó con la mayor comodidad del mundo. Por momentos se vio el mejor Valencia, que desbordaba una y otra vez. Con Joaquín por la derecha, Vicente por la izquierda, Silva en la media punta... Era un torbellino. El de Benicalap hizo el cuarto, pero pudieron haber sido bastante bastantes más.



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