26.08.2007: Valencia CF 0 - 3 Villarreal CF
Primera División (Jornada 1)   26.08.2007 - 21:00   Mestalla   Pérez Lasa

 Valencia CF
0 - 3
Villarreal CF
Goleadores
Ninguno Tomasson (16)
Rossi (57)
Cazorla (74)
Equipos titulares
Santi Cañizares
Raúl Albiol
Carlos Marchena
David Albelda
Rubén Baraja
David Villa
David Silva
Miguel Brito
Emiliano Moretti
Joaquín Sánchez
Miguel Ángel Angulo
Viera
Capdevila
Josico
Pires
Cazorla
Tomasson
Cygan
Venta
Senna
Fuentes
Rossi
Sustituciones
Jaime Gavilán -> Miguel Brito (45)
Fernando Morientes -> Miguel Ángel Angulo (45)
Stephen Sunday -> David Albelda (68)
Mati Fernández -> Tomasson (54)
Cani -> Pires (68)
Nihat -> Rossi (76)
Amarillas
David Villa (30)
Miguel Ángel Angulo (40)
Raúl Albiol (83)
Rossi (71)
Rojas
David Villa (39)
Joaquín Sánchez (66)
Ninguno
Otras estadísticas
5 Tiros 7
1 Tiros a puerta 6
4 Fueras de juego 4
5 Saques de esquina 0
15 Faltas cometidas 14
0 Penaltis 1
Crónica del partido

Los entrenadores dicen que si su equipo ha de encajar un gol, que sea en el primer minuto del partido, porque así quedarán 89 para buscar la remontada. El Valencia tiene por delante 37 jornadas de Liga para recuperarse del traspié de ayer, frente al Villarreal, que se llevó los tres puntos de Mestalla. El derbi se convirtió en un polémico arranque liguero, porque con independencia del mejor estar del rival, la actuación del vasco Pérez Lasa acabó por desquiciar a los valencianistas, que acabaron con nueve sobre el campo, y a sus seguidores. La expulsión de David Villa antes del descanso sin duda, condicionó el partido. Hasta ese momento el Villarreal era quien marcaba el ritmo del baile, sí, pero al mismo tiempo se respiraba la sensación de que en cualquier momento una genialidad de Joaquín, de Silva o del propio Guaje podía equilibrar el marcador. Vamos, que no era tanta la diferencia, aunque el equipo de Pellegrini estuviera mucho más metido en faena. Quedaba toda la segunda parte por delante para rectificar y enmendar errores porque lo cierto es que nadie imaginaba lo que iba a suceder después.

Pero, vayamos por partes. La formación que presentó Quique Sánchez Flores sorprendió. La presencia de David Silva en la banda izquierda y de Gavilán en el banquillo fue como un flash que no se acababa de comprender. El jugador canario en esa demarcación es mucho menos efectivo y el Valencia ayer lo que necesitaba, era precisamente un catalizador del juego porque Baraja estaba fundido. Quizá a muchos les pasó factura su participación con la selección española, aunque eso siempre sonará a excusa. El Valencia había iniciado el partido jugando con la misma marcha del arranque. Una velocidad excesivamente lenta para desprenderse de la presión del contrario y para las revoluciones en las que se desenvolvían algunos jugadores, casos de Villa y Angulo, que aunque mantuvieron una continua pelea con Cygan y Fuentes, lo hicieron sin fortuna ni acierto alguno.

Pero la clave estuvo en el medio campo, en la zona de construcción, donde nadie del Valencia fue capaz de poner siquiera dos ladrillos derechos. El encargado, Baraja, no lo hizo y en cuarenta y cinco minutos apenas hubo ocasiones claras de gol. La tan cacareada distancia entre líneas no estaba siendo la adecuada para contrarrestar a un rival muy entonado que llegó a Mestalla con las mismas ganas e intenciones que hace apenas tres meses, cuando en el tramo final de la Liga se hizo dueño y señor de la situación y de los tres puntos en liza. Entonces los castellonenses habían hilvanado una serie de partidos sin conocer la derrota y ahora afrontaban el lance en la misma disposición, aunque los resultados fuesen de amistosos de pretemporada. En el segundo tiempo Quique dio entrada a Morientes y Gavilán para dar más alegría a un equipo apagado. Precondición de Miguel –jugó con una defensa de tres-, y de Angulo. Pero salvo dos destellos fugaces el Villarreal siguió controlando. El infortunio aún estaba por venir. Tras un penalti de Marchena sobre Mati Fernández, recién incorporado al juego, Joaquín caía en el área contraria y reclamaba al árbitro y al auxiliar con tanta vehemencia que algo de más se le escaparía porque Pérez Lasa le mostró la roja directa y la grada de Mestalla, indignada, clamó contra el pésimo árbitro vasco.

Con nueve jugadores sobre el terreno de juego por momentos menos ideas, a los de Quique no les salió nada. Ni una, mientras el Villarreal aumentó la ventaja y jugó a sus anchas, tranquilo, cómodo. En este momento muchos aficionados valencianistas optaron por abandonar sus localidades y faltaban algunos minutos para que el árbitro pitara el final del encuentro. Traspié, decepción y, bueno, quedan por delante 37 jornadas para enmendar, que los objetivos este año se han fijado muy altos y de momento el arranque es pésimo.



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