Mijatovic mantiene la emoción de la Liga. El montenegrino lo hizo todo para el Valencia. Provocó dos penaltis, marcó dos goles y cogió el mando de su equipo cuando éste se quedó con nueve. El Sevilla lo intentó pero sólo puso garra. Las ideas se quedaron en casa y al final se estrelló ante la mayor calidad técnica levantina.
Y es que el Valencia no parecía jugarse la Liga. Comenzó el partido reservón y especulando con el balón, si bien era el único dominador del mismo. El Sevilla llegaba más pero se mostraba demasiado romo en los metros finales. Tan sólo el empeño de Suker y de Moya daban alegría en esporádicos contraataques. Pero Mijatovic comenzó su recital. En una jugada personal, se plantó delante de Monchi, fue derribado, marcó el gol y dio aire a su equipo.
En la segunda parte, el Valencia se entonó un poco más. Fue, curiosamente, con dos expulsados cuando el conjunto de Luis dominó más el juego. En ese intervalo llegó el segundo gol de Mijatovic y la tranquilidad para el Valencia.
Entre la bronca del público para el árbitro, Espárrago quemó todas sus naves. Hasta de cuatro delanteros dispuso el conjunto hispalense en los últimos veinte minutos. Un remate de Moya al larguero fue el aviso del golazo de Suker, que mantuvo la esperanza. Fue demasiado tarde. Fernando y Mijatovic se hicieron con el balón y no lo soltaron. El montenegrino provocó otro penalti. Lo paró Monchi, si bien no sirvió para evitar que el Sevilla siga a un paso de la promoción.