El Valencia maquilló anoche su maltrecha imagen con un abultado triunfo ante un conservador Compostela y, de paso, recargó pilas de cara al trascendental partido de vuelta de semifinales de Copa en Albacete. Penev, con tres tantos, condujo la goleada. Por su parte, el conjunto gallego, al que le iba la vida en este envite, se condenó a ser un candidato a jugar la promoción a Segunda.
El Valencia no supo en la primera parte desenredar la tela de araña defensiva que ordenó Fernando Castro Santos. Los hombres de Rielo, sin ideas frescas, apenas contabilizaron un puñado de jugadas de auténtico peligro. Sólo un espectacular testarazo de Roberto a los 25 minutos y un par de incursiones de Mijatovic acto seguido fueron lo más destacado. Si el sistema de contención empleado por el conjunto gallego funcionó, sus intentos de contragolpe morían a las primeras de cambio.
Al inicio de la segunda mitad, un error de consideración de Passi al retrasar un balón a Iru provocó el penalty del primer tanto valencianista. El guardameta, en su intento de evitar el remate de Penev, derribó al búlgaro y acabó siendo expulsado. Con un jugador más y con el marcador en franquicia, el Valencia parecía encarar ya la victoria. No fue así. El Compostela se creció y en un cuarto de hora logró equilibrar de nuevo la balanza. Fabiano envió un pase adelantado a Ohen, que no perdonó ante Zubizarreta.
Pero, el Valencia de anoche necesitaba crédito ante su compromiso copero, y a la media hora de la segunda parte encontró el premio a su tesón. De nuevo Penev, esta vez de jugada, adelantó a su equipo. Ya con el 2-1, el Compostela, que sabía que se jugaba mucho, abrió espacios buscando puntos que aliviaran su comprometida situación. Sin embargo, el Valencia transformó el mediocre partido en una goleada. Un espléndido tanto de cabeza de Fernando y el tercero de Penev dejaron al Compostela cerca de la promoción. |