Rubén Rochina (Sagunt, 1991) se halla demasiado cerca de la felicidad como para detenerse a escuchar las ofertas que le han hecho llegar varios clubes españoles. Con 19 años, este atrevido delantero es el único valenciano que forma parte de la selección española sub-19 que, a las órdenes del ex valencianista Luis Milla, está a un paso de imitar a los "mayores". "La Roja" disputará mañana ante Francia la final del Europeo juvenil, y aunque todavía no sea capaz de creérselo, allí estará Rochina.
Consolidado como uno de los referentes del combinado nacional, con el que marcó un espléndido gol en los cuartos de final frente a Italia, ha sido señalado como uno de los nuevos valores de la insaciable cantera del Barcelona, La Masía. Al saguntino le queda un año de contrato con el club catalán, y las sensaciones que le transmiten desde la ciudad condal le han convencido para proseguir en las filas azulgranas al menos un año más.
No lo tuvo tan claro hace seis veranos, cuando con apenas 12 añitos, Rochina todavía celebraba sus goles luciendo la camiseta valencianista por todos los campos de la Comunitat. Por aquel entonces, el de Sagunto formaba parte del Infantil B del Valencia, y nadie se atrevía a discutir su prometedor futuro en el club de Mestalla. Pero el mimo con el que la perla futbolística fue tratada en Paterna no fue el más adecuado. "La verdad es que no me hicieron excesivo caso, hasta que tras jugar un torneo en verano vino el Barcelona y mostró interés por mí, entonces sí que hablaron más conmigo", revelaba el valenciano a Levante-EMV al finalizar la semifinal ante Inglaterra. El talento, la efectividad ante la portería y la sensatez del por entonces "niño" del Valencia, sirvieron como cebo para que los cazatalentos del Barcelona acudieran a la pesca del jugador, sin que desde Paterna se pudiera frenar la operación.
"No tenía ningún tipo de contrato con el Valencia, así que escuchamos al Barça y creímos que era lo mejor". Pero no fue una decisión fácil. Rochina es hijo único, y cambiar de ciudad con apenas una docena de años planteaba un reto demasiado arriesgado. "El Barça nos puso un piso para mí y mis padres en Barcelona, porque ellos no querían que me fuera sólo", recuerda el delantero. Corría la temporada 2004/2005 y Rochina hacía las maletas para reforzar el Infantil A del club catalán, entrenado entonces por Sergio Lobera, principal avalador del jugador. Pero el famoso proceso de adaptación se hizo notar, y en los primeros años en La Masía, el valenciano únicamente dejó pinceladas de talento. Ya en el Juvenil B, todo el potencial del de Sagunto estalló con un inicio de curso espléndido, en el que anotó 15 dianas antes del mes de diciembre.
Lesión superada y nuevo desafío
Una lesión muscular la temporada pasada le alejó de los terrenos de juego unos meses, pero aún así, Rochina se consagró como el máximo goleador del Juvenil A con 21 goles. Como consecuencia, Luis Enrique, actual entrenador del Barcelona Atlètic, ya cuenta con el saguntino para esta temporada en la Liga Adelante. Un nuevo desafío. Sin embargo, aunque el fútbol reclame a Rochina en Barcelona, Sagunto no ha dejado de ser su ciudad. "Cada vez que tengo días libres o vacaciones siempre voy a Sagunto porque allí tengo a todos mis amigos y sobre todo a gran parte de mi familia", explica el artillero. Poco más de 6 años después de que decidiera cambiar de hogar y colores, Rochina espera conquistar mañana el Europeo juvenil. Quizá lo haga anotando uno de esos goles que deslumbraron en Paterna, enamoraron al Barça, y dejó escapar el Valencia.
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