Para encontrar una confrontación del Valencia con el Spartak de Moscú es necesario retroceder 20 años en la historia. Fue en 1982, cuando el equipo de Mestalla eliminó al moscovita en Copa de la UEFA. No ha habido ninguna confrontación más entre ambos equipos. Con otros soviéticos, sí. En 1998 el Valencia jugó y eliminó al Shinink (4-1, 1-0), en la Intertoto, y en 2001 al Chernomorets (o-1 y 5-0), en la UEFA. Mestalla también recibió la visita de los Dinamo de Moscú en dos ocasiones, CSKA y Selección Nacional de la URSS en el Trofeo Naranja.
El Valencia y el Spartak de Moscú sólo se conocian por las noticias de los medios de comunicación. Nunca se habian enfrentado, hasta que llegaron los octavos de final de la Copa de la UEFA de la temporada 1982/83 y se vieron las caras por primera vez. El resultado de la confrontación fue favorable al Valencia: empató a cero en el primer encuentro disputado en el Estadio Lenin de Tblisi, el 24 de noviembre de1982, y en Mestalla ganó 2-0, el 8 de diciembre, por los goles marcados por Solsona y el canterano Enrique Moreno.
Este triunfo fue el tercero del Valencia en la citada competición, ya que en la primera eliminatoria puso K. O. al coloso Manchester United y en la segunda al rocoso Banik Ostrava checo. Sin embargo ¡qué cosas tiene el fútbol! En la liga, el Valencia no daba pie con bola, ya que tras vencer al Barça en la primera jornada, no conoció otra victoria hasta nueve jornadas después. Y a continuación, más derrotas, por lo que Manolo Mestre fue cesado por el pésimo balance liguero y sustituído por el yugoslavo y ex madridista Miljan Miljanic, cuya actuación al frente de nuestro equipo fue un puro fracaso, por lo que también fue cesado y sustituido por el vasco Koldo Aguirre.
Mal, pues, el Valencia en la liga y magnífico en la Copa de la UEFA. Aquella enorme diferencia de rendimiento era algo que nadie se explicaba. Y eso que Mario Alberto Kempes había regresado de Argentina al Valencia porque River Plata no podía pagar los plazos mensuales de 250.000 dólares estipulados en contrato, pero su magnífica actuación de antaño no tenía solución de continuidad, sobre todo en los que a capacidad goleadora se refiere: en liga jugó 27 partidos y marcó 13 goles, y en la UEFA no llegó a estrenarse en el marcador en los ocho encuentros jugados.
Pero volvamos a la eliminatoria Valencia-Spartak de Moscú. Como decíamos, el sorteo les emparejó en octavos de final y ni qué decir tiene que el pronóstico de la afición valencianista era sombrío, puesto que el equipo iba a enfrentarse al formidable conjunto soviético cuando en la clasificación acumulaba nada menos que cinco negativos, y la incertidumbre de jugar en una tierra desconocida era como para echarse a temblar. Además, el encuentro no se jugó en Moscú, sino en Tblisi, en terreno y ambiente más extraño aún. Y por añadidura, el equipo estaba mermado en su potencialidad al tener sancionados a Arias y Saura, y lesionado de importancia a Enrique Moreno.Miljanic pues, presentó este once: Bermell, Carrete, Tendillo, Ribes, Castellanos, César, Roberto, Solsona, Welzl, Kempes y Pablo.
Amarró muchísimo el Valencia en el Estadio Lenin. Tanto que casi no creó situaciones de peligro ante el marco soviético. El frío y el fuerte viento, así como el mal estado del terreno de juego, propiciaron que el balón fuese poco menos que incontrolable para el Valencia, batiéndose sus hombre con gran espíritu combativo. Hubo empate a cero. Quince días después, en Mestalla, el Valencia fue el gran equipo que había asombrado a Europa entera, manifestándose en todo su esplendor y potencialidad, por lo que el Spartak fue incapaz de frenarle a pesar de la fuerza y el gran fondo físico de sus hombres. El gran juego valencianista tuvo doble eco en el marcador a través de los goles de Daniel Solsona y Enrique Moreno, goleadores de una inolvidable noche de competición continental en la que rompió todos los pronósticos.
La hazaña de Mestalla ante su primer y gran adversario soviético estuvo protagonizada por los mismos hombres que igualaron en Tblisi a excepción de Castellanos, que fue sustituido por Moreno. Pero en los cuartos de final se rompió el gran sueño del valencianismo de repetir las extraordinarias gestas de antaño en esta competición ya que fue eliminado por el anderlecht belga, 1-2 en Mestalla y 3-1 en el Estadio Centenario Heysel, escenario de la gran gesta en la Recopa 1980. ¿Perdió por su preocupación por la suerte que podía correr en la liga? Puede que sí. Menos mal que en el último partido de liga ganó 1-0 al Real Madrid -gol de Tendillo- y no descendió a segunda división.
El encuentro de ida de dieciseisavos de final ante el Banik Ostrava, jugado en Mestalla el 20 de octubre de 1982, será recordado por los valencianos durante muchos años, ya que se disputó bajo una tremenda tromba de agua que acabó con la famosa pantanada de Tous. En Mestalla, a poco de comenzar el partido, arreció la lluvia de tal manera que hubo que detener el juego durante 50 minutos. En la reanudación -los directivos checos se negaron a la suspensión- el partido ofreció un espectáculo más acuático que futbolístico, que finalizó 1-0 por el gol marcado por el austríaco Welzl. El gol sirvió para decidir la eliminatoria, ya que en Ostrava se empató a cero.