Ficha de partido: 21.04.1974: Athletic de Bilbao 1 - 0 Valencia CF

Ficha de partido

Athletic Club
Athletic Club
1 - 0
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Salif KeitaÓscar Rubén Valdez
26'
Lasa
30'
Descanso
45'
GarayCarlos Ruiz
45'
IgartúaArieta
45'
Villar
79'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: San Mamés
Aforo: 40.000 espectadores
Ubicación: Bilbao (Vizcaya) / España 
Inauguración: 21/08/1913

Rival: Athletic Club

Records vs Athletic Club

Máximo goleador: Mundo Suárez (19 goles)
Goleador rival: Zarra (20 goles)
Mayor victoria: 5 - 0 (03.04.1949)
Mayor derrota: 0 - 7 (10.10.1954)
Más repetido: 1-1 (19 veces)

Crónica

Por lo que habían mostrado hasta bien cumplidos los 75 minutos de partido ambos equipos, bien se podía presumir el resultado final de la contienda entre Athletic y Valencia, podia terminar con empate a cero tantos. El nerviosismo precedente la falta de jugadas con ligazón; la superioridad que evidenciaban los defensas sobre las líneas de vanguardia, venían a confirmarlo. Claro que, de fútbol estamos hablando, los leones de San Mamés hicieron desdecir al pronosticador marcando el único gol del encuentro que habría de depararles los puntos en juego. Gol producido en el minuto 33 de la segunda mitad y que tuvo por primer protagonista al elemento más desracado de toda la lucha, el joven Amorrortu, cuyas ideas, concepción del desmarque y oportunidad en acciones defensivas, le habrían de otorgar con fecha de hoy, una puntuación de sobresaliente.

Y, sin embargo, no jugo mal el equipo de Di Stéfano. Mantuvo ante su meta Abelardo un cuarteto que componían Sol, Jesús Martínez, Cerveró y Barrachina; tuvo en el centro del campo a Claramunt, Lico y Jara, y puso en el vértice del ataque a Víctor, al que acompañaban Quino y Valdez, primero, hasta que luego este último fue sustituido por el moreno Keita. Por su parte, Pavic dispuso un encuentro de parecidas características defendiendo Sáez, Larrauro, Guisasola y Zubiaga a Iríbar, manteniendo una línea medular con Villar, Zabalza y luego Igartua, y dejando listo para el ataque a Amorrortu, Arieta, Carlos y Lasa, para que, por ausencia en la vanguardia apenas comenzado el segundo tiempo.

Hay que advertir que en la primera mitad no hubo acciones espectaculares. Mejor diríamos que este primer tiempo tuvo como sello de distinción el toma y daca por controlar los balones sueltos, la escasa penetración en bloque de las delanteras y un excesivo sentido del marcaje entre los hombres. Tanto es así que los momentos de peligro fueron sólo dos, ambos ante el portal valenciano y a balón parado tras de la ejecución de sendos golpes de castigo y teniendo por protagonista a un mismo hombre, Guisasola, que en ambas circunstancias obligó a Abelardo a trabajar con sus cinco sentidos para evitar que perforaran su portería. Ambos momentos se producian a partir de la media hora (minuto 31 y 34), en tanto que la oportunidad valenciana se decantaba en el minuto 35 cuando Quino, de cabeza, dejaba un inmejorable balón a Jara, que éste perdió por la oportuna presencia de Iríbar. Primera parte, repetimos, anodina, que no aburrida, sin goles y con esperanzas y pesimismos, según de qué bando fueran sus pronunciadores en las gradas.

Pavic jugó en la continuación la baza de Igartua y Garay, dejando en los vestuarios a Arieta y Carlos, lo que originaba en las líneas de vanguardia que el espectacular Amorrortu se erigiera en un peligrosisimo delantero centro que abandonaba su posición de exterior diestro en beneficio de Garay. Así las cosas, y a partir del primer cuarto de hora, ya el partido tomó otro rumbo, otro carácter más atractivo. Fue precisamente cuándo todos los espectadores tuvieron la oportunidad de aplaudir con euforia y sin tasa en buen hacer de Amorroura, que en desmarque, regate y tiro, cuajó la mejor actuación de cuantas le recordamos. Ni Barrachina, ni Martínez, ni el mismo Cerveró, que ya había fracasado con él durante la primera parte, tuvieron nada que hacer cuando el vasco prendió la bola de sus botas, deleitando a propios y extraños. Jugada espectacular y favorable al Valencia se produjo en el minuto 18 de este segundo periodo. Como consecuencia de un mal entendimiento entre los defensores vascos se jugaba en terreno del centro del campo, Quino agarró oportuno un balón y se escapó velozmente en busca de la portería bilbaína, teniendo como único obstáculo a Iribar. El meta internacional, cerebralmente, salió cubriendo todos los, huecos que le fueron posible, abortando la mejor oportunidad visitante de marcar. Cuatro minutos después, el propio Quino, ahora con menos peligrosidad, insistía de nuevo sobre el área bilbaína.

Todo acabó para los ches cuando, jugándose el minuto 33, y estando presentes en el área forastera casi todos los efectivos rojiblancos, Amorrortu cedió de cabeza, ante la oposición de los defensores, un balón de oro a Villar para que éste, sin pensarlo dos veces; lo rematara a las mallas. Primero y único gol que valía dos puntos y que otorgaba la justicia de la victoria a los que pusieron mayor ahinco por conseguirla.

Arbitró el señor Torneo y lo hizo mal, dejando de señalar un penalty de Barrachina por derribo a Amorrortu en el área, no concediendo la ley de la ventaja al Athletic en un par de ocasiones importante e ignorando algunas cargas ilegales totalmente punibles. Fue abroncado por el público constantemente y enseñó a Lasa tarjeta blanca por protstar una más de sus equivocadas decisiones.