Ficha de partido: 23.01.1955: Valencia CF 3 - 2 Athletic de Bilbao

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
3 - 2
Athletic Club
Athletic Club

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Manuel Badenes
4'
Maguregui
39'
Descanso
45'
Arieta
50'
Manuel Badenes
65'
Bernardo Pasieguito
89'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: Athletic Club

Records vs Athletic Club

Máximo goleador: Mundo Suárez (19 goles)
Goleador rival: Zarra (20 goles)
Mayor victoria: 5 - 0 (03.04.1949)
Mayor derrota: 0 - 7 (10.10.1954)
Más repetido: 1-1 (19 veces)

Crónica

El Valencia ha ganado al Atlético de Bilbao, truncando así la mala racha de cuatro partidos perdidos desde que se inició la segunda vuelta, y que le ha distanciado considerablemente de la cabecera de la clasificación. Su victoria se ha producido en el último minuto, al transiormar Pasieguito un penalty con que ha sido castigado el Atlético, en una jugada que hubiera sido gol de no haber evitado Canito que entrara la pelota en su marco dando un manotazo a la misma.

El hecho de perder por un penalty, y en el último minuto, debe de constituir un mal consuelo para el equipo perdedor, pero en cambió un respiro fantástico para el que resulta favorecido, en este caso, el Valencia y sus seguidores, a los que esta tarde se les hizo tragar mucha quina. Pero es el caso de que el equipo de San Mamés ha jugado un soberbio partido, realizando un juego muy superior a todo lo que del mismo se pudiera esperar después de su vacilante marcha desee que comenzó la segunda vuelta de la Liga.

El Atlético de Bilbao ha tenido una actuación y ha jugado un partido, en conjunto, que hubiera merecido muchos elogios si aquella no Se hubiera visto empañada por él, juego durísimo, peligroso, rayando en la violencia que han practicado a lo largo de los 90 minutos algunos de sus componentes, sobre todo en los momentos claves del partido. Porque una cosa es entrarle a la pelota o al contrario con brío y con todo el impetu y la furia que se quiera dentro de lo que el reglamento autoriza, y otra cosa es emplearse como lo han hecho algunos jugadores Atléticos, en especial los componentes de la defensa y hasta el propio Carmelo en varias salidas durante el primer tiempo que parecían no tener otro objetivo que eliminar al delantero contrario que intentara marcarlo. Y eso, ya no es deportivo ni tolerable por más que en esta ocasión lo consintiera el árbitro internacional señor Azón.

Y no vamos a sumar nuestra voz a las protestas del público que le ha acusado de sostener un criterio distinto según la falta partiera de algunos jugadores bilbaínos, porque entre unos y otros había una clara diferencia; pero ello no atenúa en nada la censura que por su pasividad merece, puesto que el linde entre el juego viril y el juego peligroso, y violento es claro para que pueda pasar desapercibido a un árbitro de su categoría. Y no existe la menor duda de que varios jugadores bilbaínos se excedieron en su entusiasmo, hasta el punto de que Buqué hubo de visitar la enfermería con fuerte conmoción, y Badenes y Quincoces fueron inutilizados, o poco menos, y llegaron al final del partido con evidentes muestras deinferioridad. Por todo ello el público, que recibió como siempre ha hecho con muchas aplausos al equipo del Atlético de Bilbao, trocó éstos en protestas en el curso del partido.

Al margen, de esto queremos insistir en que el Atlético de Bilbao ha hecho un juego soberbio, montando formidablemente un sistema a base de vigilar muy estrechamente a los jugadores clave del Valencia, e imponer una velocidad tan endiablada y agotadora, que a poco de hundir al Valencia, cuando éste comenzaba a dar pruebas de agotamiento a raiz del segundo gol bilbaíno. Ha gustado mucho el equipo de San Mamés, sobre todo por su conjunto, por el formidable apoyo que los volantes prestan a la delantera, sin duda la mejor línea del equipo, y la cobertura estupenda con la energía con que se han impuesto a los vacilantes delanteros valencianos, tan arrugaditos como se dice de ellos suelen estar cuando salen de Mestalla.

Por el Atlético lo más destacado lo mejor de todo ha sido el conjunto, pero puede particularizarse el elogio en Arieta y Marcaida, que fueron en todo momento los delanteros más peligrosos y de mejor desmarque, mientras que Gainza compensó su falta de velocidad con la sabia experiéncia que posee. Los volantes muy batalladores y bien colocados, sobresaliendo Maguregui y en la labor defensiva Carmelo se ha batido como un león, al igual que la zaga, pero con los escesos ya apuntados, sobre todo de parte de Canito y el guardameta.

El Valencia salió con mucho ánimo, espoleado el equipo por los gritos con que fué recibido al aparecer en el campo; pero ante la dureza de la zaga adversaria se desinfló un poco y al final hubieron de ser los volantes los que empujando al ataque le lanzara a ganar un partido que ya se daba por perdido o cuando menos resolverse con empate. Hubo mucha lentitud por parte de los interiores valencianos que retrasaban el juego; aciertos en Mañó y Badenes, éste como rematador, y vacilaciones en la zaga y puerta, con la excepción de Sócrates que fué el más regular. Pero el mejor del Valencia, lo que en realidad sostuvo el partido y ptoporcionó la victoria fué la actuación meritísima de la línea media, y señaladamente la actuación de Pasieguito.

Los goles se marcaron así: A los cuatro minutos de iniciado el, juego, el primero, por el Valencia, consecuencia de un córner sacado por Mañó con entrega corta a Fuertes, quien centra para que Badenes cabecee a la red. A los 35 minutos y tras resultar lesionados algunos jugadores, Carmelo Conmocionó a Buqué al darle con la rodilla en el estómago; y el interior izquierda valencianisla hubo de ser retirado del campo sobre el que reapareció al iniciarse el segundo tiempo. Dos minutos más tarde empató el Atlético. Mauri lanzó un balón largo e inofensivo, pero Timor no acertó a blocar y llegó a la red. Y así, con empate, se llega al descanso.

A los cuatro minutos del segundo tiempo se adelantó el Atletico en el marcador a consecuencia de una jugada iniciada con una buena cesión de Gainza a Arieta, quien tras burlar a la defensa valencianista lanzó el balón a las redes. Se desinfló el Valencia por unos minutos; pero Pasieguito y Puchades lograron restablecer el equilibrio, y a una entrega bombeada de Puchades, Badenes metió de nuevo la cabeza y consiguió la igualada a dos. A partir de este momento el partido cobró enorme emoción. Y faltando escasamente dos minutos para finalizar, a un córner lanzado por Mañó acudieron al remate casi todos los jugadores valencianistas. Se produjo un barullo; Carmelo rechazó con dificultad sobre la misma línea de gol, y cuando la pelota iba a llegar a la mallas atléticas Canito despejó con la mano, por lo que se castigó al Atlético con penalty, decisión que protestaren los jugadores bilbaínos. Y el penalty lo transformó Pasiequito en el gol de la victoria para el Valencia.