Ficha de partido: 23.01.1966: Valencia CF 0 - 2 FC Barcelona

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
0 - 2
FC Barcelona
FC Barcelona

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Descanso
45'
Fuste
47'
Zaballa
71'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: FC Barcelona

Records vs FC Barcelona

Máximo goleador: Mundo Suárez (18 goles)
Goleador rival: Messi (24 goles)
Mayor victoria: 6 - 2 (19.11.1961)
Mayor derrota: 0 - 7 (03.02.2016)
Más repetido: 1-1 (34 veces)

Crónica

Fantasma o no el Valencia, si el Barcelona no hubiera jugado con un brio arrollador y un acierto contundente, lo más que en todo caso hubiera sacado de Mestalla en esta ocasión hubiera sido un empate a cero. De manera que, desde el primer momento, debe quedar establecido que si al Valencia le cabe la culpa de no haber quedado mejor, al Barcelona le corresponde indudablemente el mérito de haber ganado. Con esto quiero decir que el Barcelona tuvo que pelear a fondo para obtener la victoria, porque el Valencia pudo no hacer nada bueno, pero la derrota no la regaló a su adversario por el solo hecho de estar en el terreno de Juego. Es cierto que al Valencia de hoy muchos le considerado un fantasma del Valencia de otros tiempos, duro y difícil en su campo, pero los goles del resultado de dos cero los trabajó el Barcelona como lo demostraron los aplausos que, no solamente arrancó a sus seguidores y a los muchos simpatizantes que tiene aquí, sino que incluso se los dedicaron aficionados valencianos rendidos al bello espectáculo que estaba dando el Barcelona.

Es posible que, en efecto, en ese pequeño gran secreto del fútbol que hemos estado a punto de olvidar en el fútbol nacional, dejándolo casi reducido a hacer correr la pelota (lo que también hay que hacer) esté el motivo de la incuestionable victoria azulgrana de hoy y del entusiasmo que en algunas fases del partido ha provocado, en el público que abarrotaba Mestalla, la ardorosa lucha de los barcelonistas. En este aspecto del juego hay que atribuir el número uno a Fuste, que ha realizado una actuación incansable, ejemplar, clamorosa. Fuste, realmente ha estado en todas partes. Estoy seguro que más de un jugador del Valencia ha creído ver doble o triple, porque a Fuste se lo ha encontrado dos o tres veces consecutivas en una misma jugada. No ha importado que lo pasaran o que se cayera. Fusté se revolvía o se levantaba y volvía a estar delante de su contrincante disputándole de nuevo la pelota. Fuste ha sido una auténtica pesadilla para el Valencia y se le debe citar como símbolo de todo lo bueno que ha hecho el Barcelona como conjunto. Luchar, luchar siempre, luchar sin descanso y sin admitir nunca que el contrario le pudiese superar. Y para remate de su extraordinaria labor, Fuste ha marcado el primer gol que ha abierto el camino hacia una firme victoria.

El Barcelona no se ha conformado con las posibles debilidades que el Valencia haya podido dar, si es que en realidad ha dado alguna, pero de todas formas es muy posible que las dificultades con que sin duda tropieza el cuadro valenciano, en un momento de baja forma de el equipo, las haya agravado considerablemente hoy el Barcelona con su pelea sin cuartel, con un acoso asfixiante, con un martilleo incesante, sin dejarle respirar, machacándolo, tanto para desbaratar sus tímidos y escasos intentos como para cercar su puerta y buscar sin rodeo una decisión favorable. Planteados así los términos del partido, el Valencia no se ha hallado en condiciones de hacer otra cosa que batirse en retirada, dejando el armamento por el camino. Es posible que no me equivoque recordando que sólo en dos ocasiones, cuando ya ganaba por uno a cero, la puerta del Barcelona ha estado a punto de ser alcanzada por remates valencianos y ambas amenazas las han resuelto los defensas. De manera que Pesudo no ba tenido que parar más que un par de disparos sin excesivo compromiso. Con esto está dicho todo respecto a la pobreza de los elementos atacantes del Valencia.

A efectos del resultado, la segunda parte del Barcelona ha sido más eficaz y espectacular, pues en ella ha dominado ampliamente y ha marcado los dos goles, pero en la primera ha dado la batalla cuyos frutos ha recogido después. Fuste, Muller y Vergés, han constituido el sólido eje alrededor del cual se ha batido todo el Barcelona con enorme seguridad atrás, gran fortaleza en medio, y decidida eficacia delante. Detrás de esos tres jugadores, el cuarteto defensivo no ha tenido un fallo y, delante, la constante movilidad y electrizante velocidad de Rifé y Zaballa han desconcertado a sus contrincantes. Zaldúa, en el centro del ataque, ha bregado incansablemente con Tatono. Y si lo más llamativo ha sido el trabajo realizado por Fuste, incluido el primer gol, de factura totalmente personal, hay que destacar también la gran jugada de Rifé que ha culminado en el segundo gol, marcado finalmente por Zaballa entrando al remate con gran decisión. Y hay que rubricar la intervención de Rifé por el acierto con que ha preparado la jugada, reteniendo la pelota en espera de que alguno de sus compañeros se colocase en situación de aprovechar la excelente oportunidad que habla sido creada por él. De esta manera, los dos goles del Barcelona han estado a la altura de los merecimientos de la victoria y han constituido dos bellos exponentes de la calidad técnica de los azulgrana.

En el primer minuto de juego el arbitro Rigo, cometió el fallo que desluce el mejor arbitraje al no castigar un empujón de Paquito a Rifé dentro del área de de penal. Poco después se lesionó Waldo y ya nada hizo en el partido. Desde el primer momento el Barcelona tomó el mando frente a un Valencia que luchaba, pero sin orden. Muller y Fuste se van relevando y Rifé y Zaballa permutan sus puestos. Enfrente, Sol, un joven extremo izquierdo, forma con Paquito la linea media, apoyados por Sánchez Lage y Guillot. La pelea de ambos equipos no cristaliza en disparos peligrosos aunque se crean buenas oportunidades. Asi, el primer tiempo termina sin goles. A los tres minutos de la segunda parte, Zaldúa cede a Fuste en el centro del terreno y Fuste avanza impetuosamente desbordando contrarios y al entrar en el área dispara raso junto al palo izquierdo, batiendo la estirada de Ñito. Poco después de este gol, otro disparo cruzado no lo es por centímetros, con Ñito batido. El Barcelona domina. Replica el Valencia y se producen los dos remates consecutivos que despejan los defensas azulgrana. El Barcelona refuerza entonces el centro del campo y se impone de nuevo. Y en un contraataque muy veloz, Rifé avanza por la izquierda, juega con serenidad ante la vigilancia de García Verdugo y cuando ve a Zaballa en posición, envía un centro muy medido que Zaballa remata coa un tiro fuerte y colocado. Es el dos a cero, a los veintisiete minutos.

Tras este segundo gol, un poco antes de encenderse la luz eléctrica, el Valencia cae en barrena y trota desconcertado sin capacidad para reaccionar, mientras el Barcelona es dueño del campo con la seguridad del respaldo de su ventaja. Y ya no hay partido, porque es evidente la imposibilidad de una sorpresa. Al Valencia le abuchea su público. Fuste, encarnación del fondo de su equipo, sigue Corriendo. Muller, imagen de la serenidad del conjunto, continúa su sobria labor. A Guillot y Sánchez Lage, en cambio, se les ve desfondados. Waldo hace tiempo que ha desaparecido. Los defensas del Valencia y Roberto siguen cometiendo más errores que aciertos. El arbitro, que después de perdonar un penal al Valencia en el primer minuto no ha tenido otras dificultades, pita el final cuando acaba de rematarse fuera un saque de falta contra el Barcelona.

Y el público valenciano sale de Mestalla conformado con una derrota que acepta como merecida, pero con el escozor de haber ganado un solo punto desde hace siete partidos. En contraste, la euforia barcelonista, justificada porque, no hace falta recordarlo, ha ganado quince puntos en ocho encuentros.