Ficha de partido: 18.06.1963: FC Barcelona 1 - 0 Valencia CF

Estadio



Nombre: Santiago Bernabéu
Aforo: 85.454 espectadores
Ubicación: Madrid / España 
Inauguración: 14/12/1947

Rival: FC Barcelona

Records vs FC Barcelona

Máximo goleador: Mundo Suárez (18 goles)
Goleador rival: Messi (24 goles)
Mayor victoria: 6 - 2 (19.11.1961)
Mayor derrota: 0 - 7 (03.02.2016)
Más repetido: 1-1 (34 veces)

Crónica

El Barcelona es el segundo finalista de la Copa, junto al Real Zaragoza, tras vencer al Valencia en el desempate de anoche disputado en el Estadio Santiago Bernabéu. Asistieron al choque unos 70.000 espectadores, que proporcionaron una taquilla de 1.400.000 pesetas. Terreno de juego en buenas condiciones, pero algo duro, porque ha aumentado el calor y el fuerte sol secó el piso de hierba. Temperatura de 26 grados, sin viento. Luz eléctrica desde el principio, aunque durara la luz natural casi media hora. Al arbitraje corrió a cargo del señor Zariquiegui, que siguió el juego de lejos porque no podía seguir las alternativas de los avances. Está con excesivo peso o acusó el calor. El partido se jugó con corrección y no fue complicado para el juez. En un par de "offsides" discutibles, uno de ellos contra el Valencia en el segundo tiempo el posible error fue del "linier", que le indicó la posición adelantada del extremo blanco. En conjunto, una labor discreta. El único gol del partido lo hizo Vergés en el minuto cuarenta y dos, de buen tiro desde posición frente a la puerta, que cambió de trayectoria al tocar la pelota en Roberto. Fue el gol del triunfo azulgrana.

Los partidos de desempate gustan al público de Madrid, máxime si se trata de equipos atractivos y sonoros como el Barcelona y el Valencia. Por eso hubo una gran entrada. Se sabía que la final de la Copa se jugará en Barcelona, aunque hasta ayer tarde no se tuviera la confirmación oficial, y era natural que muchos aficionados quisieran comprobar la forma del segundo finalista después de conocer la del ya calificado Zaragoza en su complicada versión del domingo. La impresión para el crítico no ha sido buena, pues ni el Barcelona ni el Valencia han jugado como corresponde a su calidad teórica. Quizá hayan acusado los dos el esfuerzo de su partido en el Nou Camp y el viaje del lunes, sin tiempo apenas para recuperar el peso perdido. El Valencia es finalista de la Copa de Ferias y juega mucho más de lo exhibido en la noche de verano de Chamartín.

La alineación no nos gustó y le falló al Valencia, además, la línea media, sin que Ribelles fuera el elemento eficaz en el trabajo auxiliar que es su característica. Guillot está algo resentido de lesión, Urtiaga es un elemento nuevo, sin hacer todavía; Maño es un reincorporado reciente, y Núñez fue con Guillot quien hizo los mayores intentos de variación de posiciones, desmarques, etc., para el contraataque. Pero, en conjunto, este Valencia se nos mostró desperdigado en sus piezas, dificultoso en sus avances, hasta dar sensación de impotencia. El Barcelona ha jugado mejor fútbol. Sus hombres han estado siempre bien colocados, sobre todo en el tejido que iniciaba el magnífico trabajo artesano de Jesús Garay, base en la acción azulgrana. Las combinaciones barcelonistas han sido constantes, con sensación de facilidad; el defecto es que se perdían en los últimos metros, incluso en situación de privilegio ante el gol, cuando ya la jugada estaba pendiente del tiro final para coronar un avance bien logrado.

El Barcelona ha estado todo el año muy corto en goles y lo ha demostrado una vez más. Pero el movimiento del equipo, la manera de apoyarse la jugada, la suavidad de sus pases, fue una muestra de bien hacer en medio campo o en su propia zona defensiva, de donde salía el balón sin forzamiento. El Barcelona hace un juego templado de gran belleza, pero soso en cuanto que se difumina el avance allí donde el gran fútbol exige una mayor fuerza y precisión. El trenzado está bien como fórmula constructiva inicial y progresiva, pero hay que terminar con tiro a gol o remates de mayor calibre. Zaballa y Zaldúa están todavía como si fueran juveniles. Kocsis es frío y poco intervencionista; Camps no logra nada en Madrid. Vergés es un medio, aunque lleve el 8 en la espalda. Fue Garay la gran figura de este desempate, un "viejo" más que que no se acaba nunca y que al verle jugar se queda uno asombrado de que le hayan relevado, no ya en los dos Clubs a que ha pertenecido, sino en el equipo nacional, otros jóvenes que no tienen el 25 por 100 de su clase.

El Barcelona ha ganado bien. Este desempate, pues aun falto de finalización de jugada hizo lo suficiente para que Ricardo Zamora luciera sus grandes facultades y fuera aplaudido en varias intervenciones. Pesudo tuvo menos trabajo, aunque una parada en los últimos minutos del partido fuera meritoria y útilísima, porque fue una de las pocas oportunidades del Valencia en su frustrada lucha por el empate. Hay que suponer que el Barcelona jugará la final en su ambiente con más potencia que en este desemipate, sin perder la finura de ejecución, que es su mayor cualidad, pero en cualquier caso puede sentirse esperanzado el aragonés que estuviera de espectador en este desempate. Barcelona y Zaragoza jugarán la final el próximo domingo en el nuevo campo azulgrana. Día de gran fiesta para Barcelona y su Club representativo, dentro del programa nacional de euforia que Cataluña vive en estos días con la presencia del Jefe del Estado.