Ficha de partido: 20.12.1953: Valencia CF 0 - 0 Real Madrid

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: Real Madrid

Records vs Real Madrid

Máximo goleador: Mundo Suárez (13 goles)
Goleador rival: Raúl (17 goles)
Mayor victoria: 6 - 0 (09.06.1999)
Mayor derrota: 0 - 6 (25.12.1932)
Más repetido: 1-2 (26 veces)

Crónica

En un partido fuertemente disputado hasta el último minuto, el Valencia, que atacó con mayor insistencia a lo largo del encuentro, empató a cero con el Real Madrid. Es indudable que uno y otro equipo hicieron merecimientos para anotarse la victoria. Pero téngase en cuenta que los merecimientos fueron de muy distintos caracteres en uno y otro. El Real Madrid, por su conjunto más compenetrado, con mayor velocidad y colocación y, desde luego, superior en líneas por lo que respecta al trío defensivo y a la delantera. Por su parte, el Valencia tuvo en su saldo acreedor un mayor empuje y decisión, un superior dominio territorial y, sobre todo, un espíritu batallador que quizá por exceso de nervios no se tradujo en nada positivo.

Se jugó con más desenvoltura en las filas madridistas, también sin duda porque los de casa no cuidaron tanto del marcaje como el adversario. Pero se jugó por ambos sin tregua hasta el último minuto, por lo que lo incierto del resultado mantuvo en todo momento el interés apasionado de esta pugna. No era partido para lucimientos individuales; de ahí que las dos "estrellas" de los equipos contendientes no brillaran según su costumbre. Di Stéfano lo mismo que Wilkes, independientemente de algunas jugadas aisladas, bordearen tan sólo el área de gol, penetrando en ella contadas veces. Aún el holandés ofreció destellos de más coraje que el argentino, pero como tenía enfrente una defensa dura y enérgica, optó por rehuir el choque. Una lucha, pues, muy empeñada y de mutuo ataque, aun cuando a la larga acosó más el Valencia, que duplicó el número de saques de esquina sobre el enemigo con un total de ocho.

Lucha casi constante entre atacantes y defensas, y en la cual si el Valencia superó en el primer aspecto, los visitantes se mostraron con mayor firmeza en el segundo. Pero enjuiciándola con objetividad y habida cuenta, que el balance valencianista arrojaba un mayor número dé remates a puerta, como igualmente esfuerzos en el acoso, bien puede llegarse a la conclusión de que la victoria debiera haberle correspondido. A ello se unen los errores del colegiado vizcaíno Sr. Gardeazábal, que además de no medir con el debido equilibrio las apreciaciones en las faltas cometidas por uno y otro bando, en perjuicio, casi siempre del Valencia, dispensó a los madridistas de un par de clarísimos "penaltys", para luego no señalar otro, también manifiesto, en el área local.

Uno y otro equipo, pues, puede decirse que rindieron ante el gol el máximo, y sólo queda la duda de si el Real Madrid, sin la ausencia de Zárraga en los medios y de Olsen y Molowny en la delantera hubiera determinado un desenlace a su favor, porque Becerril apenas si fue eficaz y Joseíto y Rodríguez, mejor el primero, fueron poco efectivos. Magnífico de facultades, Pérez Paya, pero solitario casi siempre, en el camino del gol, encontrando en Gento un excelente colaborador, ya que es extremo velocísimo e incisivo. Con alternativas, Muñoz, y muy segura, como ya se ha dicho, la defensa, con un Alonso recuperado y con aciertos como en aquella ocasión, ya en las postrimerías del partido, en que detuvo con buen estilo un fuerte y colocado disparo de Pla.

Todos, los jugadores valencianistas rivalizaron en entusiasmo, dando al conjunto una movilidad ejemplar; pero irregulares a la hora de valorar el rendimiento individual, pues mientras Pasieguito y Puchádes, junto con Monzó, se batieron de verdad, tanto en la defensiva como en la ofensiva; la línea de ataque mostrábase embarullada y sin acertar a sacudirse el estrecho marcaje a que se sometieron sus movimientos en los momentos decisivos. Disconforme con la actuación del arbitro, el público le abroncó más de una vez y hubo también pitos de algún señor para el Real Madrid, que sin hacer, por cierto, un gran partido, y con ausencia de titulares, confirmó su posición de primer candidato al título.

Se jugó a gran tren desde un principio, y en pleno acoso inicial valencianisia, un disparo de Buqué a portero batido lo rechazó Navarro debajo mismo del larguero. Poco después, Becerril interceptó en mala forma dentro del área una internada de Wilkes y se abroncó al arbitro por pasar inadvertida la falta. Los madridistas atacan más cohesionados, y a los trece minutos se anula un gol de Pérez Paya por fuera de juego de dicho jugador. Pero los de casa siguen presionando, llegando a forzar hasta cuatro "corners" casi consecutivos, sin que por ella ceda el empuje del Madrid, rayas incursiones al área local, veloces y compenetradas, crean laboriosos forcejeos. Sin embargo, la emoción está en la puerta contraria, donde los atacantes valencianos apuran demasiado la jugada y desaprovechan gran número de ocasiones.

En los diez minutos qua precedieron al descanso, y salvo aislados avances por ambos bandos, se juega en el centro del terreno, por lo que el marcador continuó inmovilizado hasta llegarse al fin de la primera parte. Se reanuda el juego, alternándose la iniciativa en los bandos y siendo Alonso más inquietado que Quique, hasta que se volvieron las tornas y pasó el Madrid a dominador durante un buen rato merced a su mejor compenetración. Volvió el Valencia a la carga con ímpetu redoblado, y el partido, dentro de su incierto desenlace, entró en la fase final en medio de la más dura y competida pugna, de la que salió mal parado Joseíto en un fuerte choque con Monzó, que le obligó a abandonar unos minutos el terreno de juego.

El Valencia aprovechó mientras tanto su superioridad numérica para ejercer dominio territorial, encontrando al Madrid en posición defensiva que desbarató el brioso empeño de los de casa, en el que no cedieron, pese a las peligrosas reacciones madiridistas por lo que terminó el encuentro sin que ninguno de los dos bandos lograra el gol apetecido.