Ficha de partido: 25.10.2006: Racing Portuense 1 - 2 Valencia CF

Ficha de partido

Rac. Portuense
Rac. Portuense
1 - 2
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Ocaña
3'
Miguel Ángel Angulo
20'
Roberto Ayala
22'
Descanso
45'
SanlúcarZurdo
56'
LimonesOcaña
67'
Joaquín SánchezJorge López
69'
Miguel Ángel Angulo
74'
David SilvaMiguel Ángel Angulo
77'
JitoMoncho
77'
Aarón ÑíguezMario Regueiro
87'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: José del Cuvillo
Aforo: 8.600 espectadores
Ubicación: Puerto de Santa María (Cádiz) / España 
Inauguración: 1970

Rival: Rac. Portuense

Records vs Rac. Portuense

Goleador rival: Ocaña (1 goles)
Mayor victoria: 2 - 0 (08.11.2006)
Mayor derrota: Ninguna
Más repetido: 2-1 (1 veces)

Crónica

El Valencia cumplió el expediente de la operación Puerto... de Santa María. El 1-2 deja casi sentenciado el acceso a la siguiente ronda copera. El resultado puede parecer corto por la diferencia de categoría entre ambos equipos, pero en Mestalla el Portuense no jugará con tanto desparpajo como en su casa y, además, el equipo de Quique debe aprender la lección que recibió en los primeros compases del encuentro.

El gol de Ocaña pilló al Valencia todavía acomodándose al terreno de hierba artificial, que no debe servir de excusa. Fue la primera aproximación de un equipo crecido al que su afición llevaba en volandas. Un chut en semifallo tras error garrafal de marcajes y el delirio en el José del Cuvillo. Es lo que tiene la Copa cuando existe enorme diferencia, y ayer se medían un equipo de Champions y un Segunda B. Uno cree que lo tiene todo hecho y el otro va a por todas, crecido, dando más de lo que puede.

Quique salió del banquillo desconcertado por lo que veía y escuchó todo tipo de improperios, porque en estas tierras, la mayor parte de las veces con mucha guasa, el público no está un momento callado. Tiene para todos. Cuando no son repetidos pareados que corea toda la grada, son cánticos improvisados sobre melodías muy conocidas, que para eso es zona de carnavales y charangas. Y el del bombo, ¡caray!, que no se cansaba... El entrenador miraba a los jugadores incrédulo. El Valencia estaba más frío que el termómetro, que descendía de forma vertiginosa, aunque eso sí, cesaron la lluvia y el viento. Se mostraba como un equipo apático, desdibujado, impreciso. David se comía a Goliat.

Dio Quique cuatro instrucciones con gesto de rabia, el equipo ofreció una cara diferente y poco después Angulo puso las cosas en su sitio. El Valencia empezaba a funcionar. Se sacudió el empuje de un rival voluntarioso y llegó con facilidad al portal contrario. Tuvo buenas ocasiones porque, además, los porteños, muy impulsivos, tomaban pocas precauciones y facilitaban las llegadas del rival, con Regueiro muy activo, junto a Angulo, y Gavilán y Jorge López a ambos lados. Realmente la formación que presentó Quique ofreció algunas sorpresas. La exclusión de Joaquín se podía esperar, porque el técnico ya dijo la víspera que lo llevaba por obligación. Y fue en el minuto 24 del segundo tiempo cuando por fin el Pisha pudo jugar en el campo de su ciudad. Además, Quique prefirió dar continuidad a Moretti en el lateral izquierdo, en perjuicio del canterano Cerra.

El Valencia estaba decidido a sentenciar, aunque la grada cantaba “este partido no lo vamos a perder” y el Portuense no bajaba la guardia. Pero las llegadas blanquinegras ofrecían ya mucho más peligro. El equipo de Quique estaba obligado a demostrar su condición y los jugadores que tienen poca participación –realmente todos, salvo Albiol, Ayala y Moretti– querían dejar muy claro al técnico que puede contar con ellos. A punto de cumplirse la media hora del segundo tiempo, poco después de la incorporación de Joaquín, Angulo aprovechó un error de la defensa y del portero y no lo dudó. Su segundo gol fue reflejo de la superioridad, aunque más por técnica que por voluntad, ya que el equipo del Puerto ni se descompuso ni se vino abajo. Ni tampoco sus seguidores. Y menos el del bombo, que como cabecilla de la monserga siguió dale que dale.

El Valencia, no obstante, pudo aumentar su ventaja con anterioridad. De hecho, antes ya había dispuesto de buenas ocasiones, pero Wilfred se lució un par de veces, especialmente en un remate a bocajarro de Regueiro. El 1-2 dejó las cosas en su sitio para cumplir el trámite en Mestalla, donde el Portuense no debe ser rival. Al menos no tanto como lo fue en su casa.