Ficha de partido: 15.01.1978: Valencia CF 1 - 0 FC Barcelona

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
1 - 0
FC Barcelona
FC Barcelona

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Zuviria
10'
Lobo Diarte
39'
Descanso
45'
Enrique Saura
70'
Darío FelmanEloy Angulo
85'
Juan Carlos ÁlvarezRicardo Arias
89'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: FC Barcelona

Records vs FC Barcelona

Máximo goleador: Mundo Suárez (18 goles)
Goleador rival: Messi (24 goles)
Mayor victoria: 6 - 2 (19.11.1961)
Mayor derrota: 0 - 7 (03.02.2016)
Más repetido: 1-1 (33 veces)

Crónica

El Valencia, pese al rutilante despliegue de fichajes con que abrió la temporada no acaba de encontrar, ni muchísimo menos, un rendimiento que responda con la potencialidad que el equipo tiene sobre el papel. Y en lo que hace referencia al Barça no hará falta decir nada, el lector sabe perfectamente cómo andan las cosas.

De la confrontación de dos equipos cuyos últimos partidos más bien han sido decepcionantes ¿qué podía esperarse? Con una cierta lógica poca cosa, esa es la verdad. Y aún cuando la lógica y el fútbol no parecen andar muy acordes en la mayoría de los casos, en esta ocasión hicieron muy buenas migas. Y de la confrontación de dos conjuntos que atraviesan un manto de notorias inseguridades, se derivó un partido vulgar, mediocre, de un gris acentuado, muy acentuado. La incertidumbre en el marcador defendió, evidentemente, un margén de interés y si quieren ustedes incluso de emoción, porque la diferencia de un solo gol, que no puede decirse que deje sentenciado un partido, dejó flotando sobre el césped valencianista la posibilidad de cambios de signo en el marcador hasta el último segundo de un partido que se alargó, por cierto (conforme a un descuento correcto), dos minutos y medio. Pero a mi modo de ver ni ese ingrediente alcanzó a hacer soportable un partido de ínfimo nivel técnico y en la nota dominante fue algo bastante parecido a un temor mútuo.

No sé si en plazo más o menos largo, pudiera resultar beneficioso para un equipo el que éste tuviera conciencia clara y exacta de su propia valía ocasional. Tengo mis dudas. Pero no las tengo sino todo lo contranio de que eso es lo que está ocurriendo en el Barça y aunque con menos elementos de juicio, no me sorprendería que también en el Valencia se dé un fenómeno parejo.

Dos equipos sin convicción, sin fe. Veintidós hombres cumpliendo con sus obligaciones laborales, pero de una manera rotundámente formulista, sin ni la sombra más remota de ilusión, sin dejar ni la más leve rendija abierta a las posibilidades de improvisación, de genio, de impulso. Dos equipos que se han mirado en el espejo, un espejo sin duda nada deformante, y parecen haber llegado a la conclusión de que la temporada 77-78 no logrará ser para ellos sino una temporada de trámite.

Dos núcleos mediocampistas débiles, sin iniciativa ni ideas y dos delanteras huérfanas de ánimo, de empuje, de profundidad, las coberturas, la blanca y la azulgrana, fueron en consecuencia como líneas, como bloques, lo más aceptable sin que para ello se viesen obligadas a nada excepcional. Queda escrito, que existe mi tipo de espectador, de aficionado, con bastante impulso generamental subjetivo, para interesarse invariablemente por una contienda futbolística, al márgen de su esencialidad, de su entidad real. Para ese espectador el Valencia-Barcelona tal vez alcanzó a resultar sugestivo, pero para otros muchos fue, sin paliativos, un partido insignificante, triste, un indice nada estimulante de corno andan nuestros Primera, o cuando menos algunos de nuestros Primera.

El gol que lo decidía todo llegó a los 70 minutos. Kempes sacó una falta bombeando maliciosamente el balón y Suara, tras un quiebro frente a un defensa, cruzó a media altura. La labor del gallego Carreira Abad fue en conjunto, aceptable. Dejó sin sanción un penalty en el área azulgrana en el primer tiempo y en sus decisiones tuvieron por el contrario un leve tinte de caserismo.