Ficha de partido: 03.11.1971: Ujpest Dozsa 2 - 1 Valencia CF

Ficha de partido

Ujpest Dozsa
Ujpest Dozsa
2 - 1
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Descanso
45'
Dunai II
51'
Dunai II
53'
Óscar Rubén Valdez
56'
NagyFazekas
66'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Szusza Ferenc
Aforo: 13.501 espectadores
Ubicación: Budapest / Hungría 
Inauguración: 17/09/1922

Rival: Ujpest Dozsa

Records vs Ujpest Dozsa

Máximo goleador: Waldo Machado (3 goles)
Goleador rival: Dunai II (3 goles)
Mayor victoria: 5 - 2 (08.03.1964)
Mayor derrota: 1 - 3 (08.04.1964)
Más repetido: 2-1 (2 veces)

Crónica

El Valencia fue eliminado de la Copa de Europa al ser derrotado por el Ujpest Dosza, por dos goles a uno, en encuentro de vuelta de dicho torneo. En el de ida también fue derrotado el conjunto español por un gol a cero. Dirigió el partido el colegiado yugoslavo señor Gugulovic. En líneas genera les, su actuación puede ser considerada como buena. Tuvo algunos fallos, en especial en el primer tiempo al señalar sendos fueras de juego, que no lo eran, a los delanteros hispanos. Le ayudó mucho en su cometido la corrección de los dos equipos. El partido se jugó en el Estadio del Ujpest Dosza, con capacidad para 40.000 espectadores que solo estaba lleno en sus tres cuartas partes. Tiempo frio, que se fué acentuando según transcurría el tiempo y campo en excelentes condiciones.

No hubo tantos en el primer tiempo. En el segundo, a los 7 minutos, Dunai II, recoge un centro de Nosko y bate a Meléndez que se encontraba completamente tapado. Un minuto más tarde, el mismo jugador húngaro bate al meta valenciano por segunda vez después de una gran melee a la salida de un córner. A los 12 minutos, Valdez, en una de las jugadas más bonitas del partido, dribla a dos contrarios, y trastabilleando logra enviar la pelota junto al poste derecho aminorando distancias en el marcador.

Era lógico y a nadie debe extrañar que el Valencia haya quedado eliminado de la Copa de Europa porque el conjunto español que tan brillantemente ha jugado en el Estadio húngaro, había perdido el tren de la siguiente eliminatoria en el «Luis Casanova». El gol que encajó en su feudo era un «handicap» prácticamente insalvable en esta segunda confrontación, frente a un equipo como el Ujpest Dosza, quizá una de las mejores formaciones europeas en la actualidad.

En esta ocasión, el Valencia, repetimos, ha jugado un encuentro francamente bueno. Se lanzó al ataque desde el comienzo en busca de neutralizar con prontitud ese gol encajado en su terreno, pero el Ujpest no permitió que se cumplieran los propósitos visitantes, y a base de un juego de contraataque rapidísimo, con pase al jugador mejor situado en cada momento y siempre al primer toque, fue trenzando combinaciones sobre la meta de Meléndez, contrarrestando primero la furia inicial de los españoles, y poco a poco haciendo que el juego fuera de dominio alterno.

Ante esta tesitura, los españoles se desesperaron, viendo como sus hombres de vanguardia se estrellaban una y otra vez en la defensa local, y debiendo permanecer siempre muy atentos a los contraataques húngaros, que se plantaban en muy pocos segundos ante Meléndez que realizó un excelente encuentro. No había nada que hacer. Se trata de dos equipos perfectamente conjuntados, con hombres de categoría internacionál en sus filas, como son Fazekas, Bene, Dunai II y Tothen el bando húngaro (con un Zambo que no desmerece en nada de sus compañeros ya que es el auténtico motor de la delantera), y Sol, Antón, Claramunt y Lico, en las filas valencianas. La igualdad de fuerzas era evidente y solo un golpe de suerte podía inclinar la balanza hacia cualquiera de los dos bandos. Pero se llegó al final de los primeros 45 minutos sin que nada de esto ocurriera. Es decir que los equipos marcharon a sus vestuarios respectivos sin que el 0—0 inicial se alterara.

Los goles llegaron en el segundo tiempo, y pronto. Se jugaba el minuto 7 cuando Dunai II echaba por tierra todo el coraje y todo deseo de victoria de los valencianos, dejando el partido sentenciado tan solo un minuto después cuando de nuevo volvió a enviar el balón a las mallas.

Se estremecieron los seguidores y jugadores del Valencia con estos dos latigazos, pero no se entregaron, y tras unos minutos de acoso continuo a la meta húngara, fue Valdez el que contra viento y marea, sorteando a dos o tres contrarios, cayendo y levantándose, consiguió disparar flojo pero muy colocado, junto al poste. y fijó el definitivo 2—1 en el marcador. Todavía, siguen batiéndose los dos equipos hasta el final. Pero ya sus fuerzas fueron remitiendo paulatinamente en su empuje. Se vieron todavía algunas intervenciones de mérito ante los dos marcos, y los porteros tuvieron que intervenir con frecuencia, pero con escasa peligrosidad, salvo Meléndez que se jugó el físico alguna que otra vez.

En resumen, partido de auténtica Copa de Europa, con más bravura que técnica por el Valencia y más técnica que bravura por el Ujpest. La balanza se inclinó hacia el equipo que supo plantear mejor la eliminatoria, o que al menos tuvo más suerte a la hora de los goles. Pero hay que repetir que el Valencia había perdido su oportunidad en el Luis Casanova, y los fallos se pagan siempre.

Si en el encuentro de hace quince días, el equipo español hubiera conseguido un resultado más interesante, otro gallo le cantaría ahora, pero no fue así y ya nada se puede hacer... si no es en la próxima edición del Torneo, ya que el Valencia cuenta con hombres lo suficientemente avanzados y preparados para lograr estar presente en la competición venidera.

No vamos a destacar a ninguno, ya que todos batallaron a una altura parecida, con calificativo de sobresaliente. Quizá, si mucho nos apuran, podríamos señalar a Meléndez, como el auténtico héroe de la tarde, muy bien ayudado siempre por sus compañeros de retaguardia.

En el bando húngaro pasó exactamente igual. Los once hombres formaron un buen conjunto, ya que todos atacaron y todos defendieron. Es una auténtica máquina de fútbol, y es uno de lo conjuntos más en forma para alzarse con el triunfo final en este torneo. Desde luego, a nosotros no nos extrañaría.