Ficha de partido: 20.09.1959: Valencia CF 2 - 1 Real Madrid

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
2 - 1
Real Madrid
Real Madrid

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Héctor Núñez
22'
Descanso
45'
Roberto Gil
57'
Gento
68'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: Real Madrid

Records vs Real Madrid

Máximo goleador: Mundo Suárez (13 goles)
Goleador rival: Raúl (17 goles)
Mayor victoria: 6 - 0 (09.06.1999)
Mayor derrota: 0 - 6 (25.12.1932)
Más repetido: 1-2 (26 veces)

Crónica

Sobre un terreno en pésimas condiciones a causa de la lluvia, el Valencia ha vencido al Real Madrid por dos goles a uno. Aún cuando sobre el papel el equipo favorito era el Real, el Valencia se ha levantado con una victoria, merced al gran tesón y espíritu combativo que ha puesto en todo momento en la contienda. El Real Madrid jugó muy por debajo de sus posibilidades, al no poder sacar a relucir su juego preciso y de conjunto, estorbado por el mal estado del terreno de juego, encharcado. Pero sea como sea, el Valencia supo jugarle al Real Madrid y ganarle en buena lid, correspondiendo al equipo local casi por entero la primera parte, mientras los madridistas sacaban ventaja territorial a gran escala después del descanso.

Puso el balón en juego el Valencia sin pasar de la línea divisoria para avanzar el Madrid por el centro, creando así el primer apuro en el área valenciana, agobio que se repetiría casi a continuación en ocasión de un centro muy cerrado de Gento. Sin embargo, el primer tiro a puerta no fue sobre la del Madrid, siendo su autor Sendra, que neutralizó muy bien Domínguez. Poco después, Núñez fallaba un remate al resbalar y caer al suelo a pocos pasos de la portería. Hasta el descanso, el Valencia mantuvo a raya al campeón europeo y le impuso un precioso gol, obra de Machado.

Al comenzar la segunda parte atacaba el Madrid, pero sin alma, y además con un hombre inútil en la delantera, Canario, que cojeaba ya antes del descanso, y pasó a ocupar el puesto de Gento, corriéndose toda la linea en un puesto, y quedando Didí en el extremo derecho, en el que ya apenas nada hizo tampoco. El Valencia parecía dispuesto a aguantar el partido con la ventaja mínima obtenida y sé empleó a la contra, no sin dejar de aprovechar cualquier coyuntura para acercarse al terreno contrario, lo que en un par de ocasiones le proporcionó sendos córers, rechazando el palo el remate de cabeza que envió Machado en el último.

Los valencianos sujetaban impacablemente al enemigo en sus acometidas, marcándoles hombre por hombre. Di Stéfano y Puskas, pricipales realizadores, se veían incapaces para toda eficacia. Y así el Valencia aumentaba la ventaja con un segundo gol, a partir del cual el Madrid, nervioso y sin coordinación, se lanzaba a una fuerte ofensiva que no le fue difícil neutralizar al Valencia por su gran combatividad, que le permitía incluso anticiparse, las más de las veces, a la jugada del adversario.

Con el gol del Madrid, que sorprendió a todos, ya que el tiro de Gento no llevaba intención ni iba colocado, en las filas valencianistas cundió el nervosismo, resignándose al cerco a que, le sometía el Madrid, por lo que fueron, menudeando las jugadas laboriosas en el área valenciana, pero sin nada positivo para el campeón por la tenaz defensiva del Valencia. El Valencia ganó con todo merecimiento, merced a las cualidades, apuntadas, de espíritu de pelea, entusiasmo y tesón que pusieron todos sus hombres, en los que resulta difícil señalar individualidades.

El Real Madrid no acertó a salvar el escollo del terreno de juego, poco practicable, encontrándose, además, con un adversario que le jugó como quiso, sobre todo, en la segunda parte, cuando tocaba a defender el área local. Domínguez en la puerta, tuvo muchos aciertos, secundado por Santamaría, mostrándose los medios volantes muy batalladores e irregular la delantera, en donde tan sólo Gento, Di Stéfano y Puskas tuvieron destellos de su clase. Canario y Didí, muy marcados, y el primeramente citado, lesionado además, apenas dieron rendimiento.

Atacó el Madrid en los primeros momentos, pero con dificultad para ligar jugadas por lo resbaladizo del terreno, que hacía poco menos que imposible controlar la pelota. El Valencia, con Sendra de cuarto defensa, se batía bien y hasta idealizaba avances de cuatro en cuatro con más entusiasmo que eficacia. Una ajustada combinación entre Puskas y Di Stéfano terminó con disparo de éste, estrellándose la pelota en el larguero. La réplica del Valencia, a ráfagas, y más por el esfuerzo individual, cogió confiada a la defensa visitante en aquella escapada de Maño, cuyo centro, después de fallar varios jugadores, encontró remate en Machado, con fuerte disparo, que valió al Valencia el primer gol a los veinticinco minutos.

Anotamos una brillante jugada madrileña que se inició con centro en corto de Gento, que Di Stéfano pasó de cabeza a Puskas, y éste igual a Canario, pero el disparo del último salió fuera. La rapidez con que todo sucedió y la desorientación de la retaguardia local hacían presumir el gol del empate. La labor atacante del Madrid fue anulada por el Valencia, que llegó a igualar a dos los cornérs y estuvo a punto de marcar otra vez poco antes del descanso. En la segunda parte y contrarrestando con acierto, todo intento de avance del Madrid, el Valencia se anotaba el segundo gol a los trece minutos, obra de Roberto, de tiro desde lejos, en el que apenas hicieron nada por evitarlo los componentes de la zaga madridista.

Acosó el Madrid, no sin dificultad, para a los veinticuatro minutos, logró su gol de disparo raso, desde lejos, de Gento, escapándosele la pelota a Pesudo de las manos debajo mismo del marco. Continuó atacando el Madrid, obligando a replegarse a los valencianos. Un cabezazo de Di Stéfano a paee largo de Lesmes, lo desvió con agobios el portero a córner, cuando el balón se colaba por junto el travesaño. El mismo Di Stéfano desperdiciaba poco después una buena ocasión ejecutando deficientemente un golpe franco con que se castigó cerca del área una falta a Gento.

El Valencia se defendió bravamente hasta el final e incluso contraatacó con decisión, para sacudirse a ratos la agobiante y baldía presión del contrario. El equipo vencedor fue despedido con una prolongada salva de aplausos. Arbitró el Sr. Blanco Pérez.