Ficha de partido: 01.06.1958: FC Barcelona 3 - 0 Valencia CF

Ficha de partido

FC Barcelona
FC Barcelona
3 - 0
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Gensana
2'
Tejada
6'
Descanso
45'
Kubala
53'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Camp Nou
Aforo: 99.354 espectadores
Ubicación: Barcelona / España 
Inauguración: 24/09/1957

Rival: FC Barcelona

Records vs FC Barcelona

Máximo goleador: Mundo Suárez (18 goles)
Goleador rival: Messi (24 goles)
Mayor victoria: 6 - 2 (19.11.1961)
Mayor derrota: 0 - 7 (03.02.2016)
Más repetido: 1-1 (34 veces)

Crónica

El partido, en el que la presencia del Valencia como contricante era un motivo de preocupación natural para el Barcelona, se desarrolló favorablemente en todos sus aspectos al conjunto azulgrana. Y no fue el menos favorable el de que antes de seis minutos el Barcelona hubiera conseguido sorprender a su adversario marcándole dos de los tres goles que contra cero constituirían finalmente el resultado total del encuentro. Y digo esto porque si es cierto que el Barcelona siguió siendo superior al Valencia en los otros ochenta y cuatro minutos del partido y estuvo a punto de marcar varios goles no lo es menos que sólo obtuvo uno más.

Claro que por el mismo camino pudiera decirse que si el Barcelona no hubiese marcado sus dos primeros goles desarticulando todos los planes que se hubieran traído los valencianos también pudo suceder que alguno de los cuatro tiros a los palos o de los tres de Kubala que repelió Goyo hubiesen sido gol en lugar de no serlo, como sucedió. Por eso, creo que los partidos no deben comentarse por lo que pudieron ser pero no fueron.

La Copa requiere ante todo eficacia, es decir goles, y por eso hay que jugar estos partidos sin aflojar un momento y sin perder de vista que después del de ida espera el de vuelta. Barcelona y Valencia olvidaron las exigencias coperas y batallaron sin reposo. Y así sucedió que cuando el Barcelona con dos goles parecía lanzado de manera incontenible por la pendiente de la goleada el nuevo nuevo estadio vibró con un apasionamiento desusado, renaciendo el clima del fútbol de las grandes ocasiones. Lo que pareció un milagro y no fue más que la reacción, del público ante algo ttue le sugestiona, tuvo su motivo en la conversión del estilo del equipo del Barcelona desde la prudente y parsimoniosa preparación de las jugadas a la incisiva búsqueda de la realización fulminante. En una palabra, del juego horizontal al vertical. De la floritura al gol. Dos goles en los primeros seis minutos del partido obraron, el prodigio de crear en el nuevo estadio la fiebre del fútbol y muy posiblemente, con la ayuda del tercer gol en la segunda parte, abrir las puertas de la semifinal de Copa al Barcelona.

La salida fulminante del Barcelona (un gol de Gsnsana a los dos minutos y otro de Tejada, a los seis) se anticipó a las precauciones del Valencia que, sin tiempo de obtener la eficacia qua sin duda buscaba con el refuerzo de sus lineas defensivas con Pasiego, seguramente le hubiese devuelto en seguida a la delantera en un intento por nivelar el partido antes que fuese demasiado tarde, de no haber sido porque una lesión de Quincoces que le retuvo fuera del campo entre los ocho y los diecinueve minutos le obligó a modificar circunstancialmente la formación con Sendra en la defensa y Pasiego en la media.

Ya antes de comenzar, la baja de Fuertes por enfermedad, substituido por un voluntarioso debutante de tercera división, Domínguez, hizo introducir modificaciones en la delantera del Valencia, donde Seguí y Domínguez permutaron sus puestos, con el consiguiente descenso del posible rendimiento del ataque. No obstante estos percances, el Valencia logró rehacerse y, si su delantera no amenazó nunca de manera efectiva la puerta azulgrana, sus elementos defensisivos en cambio reaccionaron con la eficacia que se desprende del hecho de que el Barcelona, pese a su renacida eficacia, no consiguiese forzar ya su puerta más que en otra ocasión al ejecutar Kubala, con mucho efecto, un saque libre de castigo a los ocho minutos de la segunda parte, que dejó establecido el tres a cero final.

Precisamente la moral que demostró poseer el Valencia a pesar de las dificultades con que tropezó, da la justa medida de la elicacia y el oportunismo del Barcelona y en definitiva del merecimiento de su victoria, que constituye una base amplia y consistente para enfrentarse al próximo encuentro en Mestalla sin alocadoss optimismos, pero sin duda aguna, con razonables seguridades. Y sobre todo con confianza. La que de saberse en posesión de las armas con las que combatir sin estar en situación desventajosa. La confianza en la propia fuerza, demostrada en la últimas actuaciones del Barcelona, en las que el conjunto ha funcionado con energía, con orden, que cuida de encauzar Suárez desde su posición a retaguardia de la delantera, cuya vanguardia dirige Kubala con visión para aprovechar toda la amplitud del frente de ataque, y con fondo. Quince goles en tres partidos frente a contundentes y experimentadas defensas son una prueba decisiva.

Los goles
Un saque de falta cometida contra Suárez junto a la línea de fondo y efectuado por el propio Suárez, muy cerrado, lo remató Gensana a bocajarro, marcando el primer gol, a los dos minutos (1 a 0). Y a los cinco y medio, Piquer hizo falta a Basora cerca del área y el saque de Kubala lo remató Segarra, desviando Goyo a córner. El saque de esquina de Basora llegó hasta Tejada que tiró, dio la pelota en el palo de la derecha y batió a Goyo por segunda vez (2 a 0). Y a los ocho minutos de la segunda parte, Martínez fue derribado al recibir un buen pase de Kubala, quien ejecutó el castigo directo con mucho efecto, marcando al tercer gol (3 a 0) y estableciendo el resultado del partido.