Ficha de partido: 22.04.1956: Valencia CF 2 - 1 Real Madrid

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
2 - 1
Real Madrid
Real Madrid

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Jorge Vila Soler
44'
Descanso
45'
Alberto Plá
55'
Di Stéfano
64'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: Real Madrid

Records vs Real Madrid

Máximo goleador: Mundo Suárez (13 goles)
Goleador rival: Raúl (17 goles)
Mayor victoria: 6 - 0 (09.06.1999)
Mayor derrota: 0 - 6 (25.12.1932)
Más repetido: 1-2 (26 veces)

Crónica

El partido cierre de temporada en Mestalla llevaba en sí pocos alicientes para el marcador, dado la actuación de los dos adversarios en la tabla, aunque constituía un buen espectáculo, pues siempre ha de serlo ver evolucionar a los vencedores del Milán, con su famoso «crack» Di Stefano a la cabeza, pero al partido le faltaba la pimienta y en la última jornada, con una competición prácticamente decidida no podía existir. Esta temporada no ha tenido suerte el Valencia en la formación del calendario, situado donde estaban los partidos contra el Barcelona y el Madrid, ha supuesto para su caja un ingreso disminuido en más de un millón de pesetas que pudo haber recaudado de haberse celebrado aquéllos unas semanas antes.

Hubo menos público que el día del Barcelona, pero vimos un encuentro vistoso y bien jugado, pues el Madrid se esforzó cuanto pudo por salir vencedor de Mestalla, exhibiendo para ello su buena técnica, mientras que el Valencia supo darle réplica soberbia con juego sobrio pero muy batallador y efectivo. Gracias a él y sin dedicarle al propio Di Stefano una vigilancia especial, supo frenarles en su acción y cobrar ventaja en la primera parte, para aumentarla en la segunda, hasta que mediado el segundo tiempo Di Stefano, la famosa «saeta rubia», supo borrar el cero de la casilla madrileña, con un gol de gran calidad.

Pero el triunfo fué limpiamente elaborado por el Valencia, que se mostró más firme en la defensa y también más eficaz en su línea de ataque, aprovechando mejor las ocasiones que se le presentaron, puesto que el dominio estuvo muy repartido, no significando nada los diez saques de esquina lanzados por el Madrid, por sólo cuatro el Valencia, puesto que la zaga los cedió sin la menor preocupación por la ventaja qué pudiera representar para su adversario que en este caso fué nula.
Además, para el Valencia constituyó un mayor mérito el hecho de haber tenido que actuar durante los minutos comprendidos entre el dieciocho y treinta de la primera parte con un hombre menos, por lesión de su defensa derecha Mestre, el cual reapareció de extremo izquierda donde hizo cuanto su lesión le permitió hasta el final del partido.

Ante la técnica del Madrid y la brillantez de sus combinaciones, el Valencia realizó un buen partido, desarrollando todos un buen encuentro y gran esfuerzo para no decaer al final, ya que en la primera parte su labor fué muy incierta. Obtuvo dos tantos limpios y brillantes, uno en cada tiempo, con jugadas arrolladoras pero bien llevadas hasta la misma consecución del gol.

En el orden individual, Ramírez ha tenido una tarde de aciertos, anulando varios soberbios remates de la tripleta argentina madridista, incluso dos zambombazos de Castaños. La zaga magnífica, con jugadas brillantes de Sócrates y Quincoces y un segundo tiempo espléndido de Seguí en dicho lugar. Los volantes llevaron el peso del partido, advirtiéndose en Sendra señales de cansancio, natural por su gran esfuerzo, pero allí estaban Mangriñán, con reservas inagotables y entre los dos, ya sin que nadie se dedicara concretamente a Di Stefano, rebajaron la efectividad de éste en un tanto por ciento elevadísimo, con excepción de cuando se retrasaba a la altura de su zaga, para desde allí intentara organizar la defensa del Madrid. Una actuación meritísima de Mangriñán, quien a fuerza de jugar partidos se está ganando el puesto.

En la delantera Mañó y Pla han constituido la mejor ala, muy bien compenetrados los dos dieron mucha guerra a Atienza y Zárraga, logrando en una gran jugada el segundo gol valenciano. Vila, muy combativo, buscó siempre la brecha, encontrándola en una ocasión. En cambio, Buqué fue el elemento negativo de la delantera, desperdiciando tres ocasiones claras de marcar, de una manera absurda. Tampoco construyó juego y sirvió al extremo como si anduviera desorientado toda la tarde. Pese a su lesión, Mestre hizo algunas jugadas muy inteligentes, creadora, una de ellas, del gol de Vila. El Madrid presentó un equipo de probatura con vistas, sin duda a la Copa, como también al partido de vuelta a jugar en Milán.

No le salió mal, en general, pues por lo que se refiere a la zaga, la nueva formación de hoy debe de andar muy pareja con la habitual suya. Berasaluce ha cumplido bajo los palos; la zaga estuvo descohesionada, siendo el mejor Oliva, por el marcaje que hizo a Vila. Muy bien los volantes, enlazando soberbiamente con los interiores. Más jugador Zárraga, pero pegajoso y ágil Manolín. La delantera ha realizado buenos avances, mostrando su famoso trío interior la gran habilidad con sus pases de talón y demás filigranas al uso sudamericano, tirando a gol ya no anduvieron tan eficaces, sobre todo Olsen, que fué el más flojo de los cinco. Tampoco a Di Stefano le salió su partido, por el marcaje escalonado a que se le sometió. Tal vez por la preocupación que sentía de conseguir el trofeo de máximo goleador por lo que sus compañeros derivaron hacia él. Vivo y batallador Rial. Bien los extremos, sin grandes destellos.

El árbitro catalán Azón ha actuado muy bien, salvo el haber hecho la vista gorda, en dos claras manos, una en cada puerta, merecedoras de ser sancionadas. Claro que al haber ocurrido una en cada lado quedan empatados los dos equipos. Hubo muchos aplausos o algunos aplausos para el Valencia y una pita enorme para el Madrid, en recuerdo de la última visita que hizo el Valencia a Chamartín, en la que tan ingratos recuerdos trajo a Valencia, entre ellos la fractura de la pierna de Fuertes, que todavía arrastra. En el primer tiempo, a los veintiocho minutos, se lastimó Mestre, que se retira, reapareciendo de extremo izquierda cuando faltaban cinco minutos para el descanso, y a los cuarenta y dos minutos, Mestre centra y Vila coloca en el ángulo el primer gol del Valencia. En la segunda parte y a los diez minutos, Mañó y Pla realizan una avance preciso con entrega de Mañó que Pla, sin parar, empalma, batiendo a Berasaluce, y a los diecisiete minutos Di Stefano, en un centro de Olsen, se lanza en «plongeon» y de cabeza marca el único gol del Madrid.