Ficha de partido: 03.04.1955: Celta de Vigo 2 - 1 Valencia CF

Ficha de partido

Celta de Vigo
Celta de Vigo
2 - 1
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Olmedo
26'
Descanso
45'
Alberto Plá
70'
Mauro
89'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Balaídos
Aforo: 32.000 espectadores
Ubicación: Vigo (Pontevedra) / España 
Inauguración: 1928

Rival: Celta de Vigo

Records vs Celta de Vigo

Máximo goleador: Mundo Suárez (23 goles)
Goleador rival: Hermida (9 goles)
Mayor victoria: 7 - 0 (28.04.1946)
Mayor derrota: 2 - 6 (24.11.1940)
Más repetido: 1-1 (19 veces)

Crónica

Francamente, creíamos que el Valencia no ofrecería demasiadas dificultades al Celta en su partido de hoy. Y no es que dudásemos de la potencialidad, clase y condición de buen equipo de los muchachos que entrena Iturraspe. Pero necesariamente pensaba el aficionado que a sólo dos jornadas del final del Torneo, y ya sin asiraciones al máximo galardón, el Valencia vendría a Balaídos a cubrir el expediente, pensando en el próximo Torneo de la Copa. Y en favor de este aserto teníamos también las manifestaciones del propio entrenador y jugadores del Valencia. Por otra parte, las ausencias de Wilkes, Badenes y Seguí, hacían suponer que la potencialidad del conjunto de Mestalla aparecería notablemente mermado. Pero hoy tenemos que confesar que no se han notado estas ausencias y además que el Valencia superó todas conjeturas y suposiciones y ha sorprendido al público, ardoroso y entusiasta, como si el partido de hoy significase su propia clasificación.

Innegablemente que esto es lo deportivo, y como tal, es una actuación que sólo puede merecer plácemes y elogios para el conjunto mestallero. Y ello explica con claridad y elocuencia las dificultades que encontró el Celta para alcanzar la victoria. Y mucho más porque en realidad el equipo de Balaídos ha tenido esta tarde bastantes fallos, sobre todo en las líneas de ataque, que no acertaron a desarrollar con eficacia su juego sobre el área adversaria. Ejerció el Celta un mayor dominio a lo largo de los noventa minutos, presionó con insistencia pero lo hizo siempre en forma atropellada, facilitando con ello la labor de medios y zagueros visitantes que, por otra parte, se mostraban acertados en la tarea de neutralizar y destruir el juego enemigo.

Y así, los noventa minutos fueron de verdadera emoción por la incertidumbre del resultado. El marcador se abrió cuando iban 28 minutos de juego de la primera parte. Avanzaba Olmedo por el centro y fue objeto de una falta cuando se disponía a penetrar en el área enemiga. El árbitro señaló el castigo, que se encargó de ejecutar el propio Olmedo, quien aprovechó el único hueco que dejaban los jugadores al formár la barrera, para disparar un tiro raso y esquinado que entró por la pártería de Timor rozando la base del poste. Con este gol se antmó el Celta y planteó algunas situaciones comprometidas para la meta valenciana. Pero todas las ocasiones para aumentar el tanteo, algunas bien claras por cierto, fueron sucesivamente malogradas. Mauro, Olmedo, Gaussi y Torres fallaron en los momentos dccisivos.

Después del descanso el Celta se lanzó de nuevo al ataque con bastante más brío que lo había hecho antes, pero seguía con su juego deshilvanado y como consecuencia Pasieguito y Puchades, junto con su cuarteto defensivo, hicieron fracasar los intentos locales. Se perdieron nuevamente oportunidades por fallos lamentables de Mañó y Torres, y llegamos al minuto 25 de esta segunda mitad en que un avance del Valencia por la derecha originó el gol del empate. Un buen servicio de Mañó fue rechazado en corto por la zaga celeste, y el interior izquierda valencianista Pla, bien situado, dispara a media altura desde cerca, batiendo a Adauto.

Quedaban todavía 20 minutos por delante. El Celta insistía en sus ataques, pero los delanteros, como antes, se mostraban desacertados, y esto causó desaliento y desmoralización en algunos momentos. Y así fue transcurriendo el tiempo hasta que faltando escasos segundos para la terminación, una escapada de Gausí, con pase al centro, la aprovechó Mauro para lanzarse espectacularmente al remate y alcanzar el pelotón con la cabeza en un remate fulminante lejos del alcance de Timor. Era el gol de la victoria, que fue acogido con enorme júbilo por los millares de espectadores que había en los graderíos. Un gol espléndido que puso al Celta en posesión de dos puntos magníficos y compensaba a su autor los fallos que había tenido a lo largo del aprtido. E inmediatamente el señor Blanco Pérez señaló la terminación de este emocionante encuentro, con la victoria del Celta por dos a uno. Una victoria que puede estimarse justa, si tenemos en cuenta que el equipo local presionó con más insistencia a la puerta enemiga a lo largo de los 90 minutos.