Ficha de partido: 21.04.2007: Real Madrid 2 - 1 Valencia CF

Ficha de partido

Real Madrid
Real Madrid
2 - 1
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Van Nistelrooy
17'
Gago
32'
Roberto Ayala
35'
Descanso
45'
David Albelda
51'
Fernando Morientes
51'
GutiGago
62'
BeckhamHiguaín
64'
Guti
66'
Jorge LópezJoaquín Sánchez
67'
Sergio Ramos
73'
Hugo VianaAsier Del Horno
82'
ReyesRobinho
85'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Santiago Bernabéu
Aforo: 85.454 espectadores
Ubicación: Madrid / España 
Inauguración: 14/12/1947

Rival: Real Madrid

Records vs Real Madrid

Máximo goleador: Mundo Suárez (13 goles)
Goleador rival: Raúl (17 goles)
Mayor victoria: 6 - 0 (09.06.1999)
Mayor derrota: 0 - 6 (25.12.1932)
Más repetido: 1-2 (26 veces)

Crónica

Un gol de Sergio Ramos, conseguido a 17 minutos del final del partido, arruina el sueño del Valencia de ser campeón de Liga y complica el acceso a la próxima Champions. Al equipo de Quique le costó demasiado entrar en el partido, a lo que contribuyó el madrugador tanto de Van Nistelrooy (18’). La reacción llegó tras el descanso, Morientes (51’) empató y el Valencia dio la cara hasta que se quedó sin fuerzas.

La Liga se le apaga al Valencia. Los tres puntos que conservó el Real Madrid en el Bernabéu frenan las esperanzas del equipo de Quique Sánchez Flores de convertirse en una seria amenaza para Barcelona y Sevilla. Lo peor que puede pasar ahora es que la derrota dañe la moral de los valencianistas en lo que queda de competición, sobre todo teniendo en cuenta la presión del resto de rivales cuyas aspiraciones son las de entrar en Liga de Campeones. Desde luego, que el Real Madrid tenía respeto al Valencia y que éste sentía las mismas sensaciones por su oponente quedaron fuera de toda duda desde muy pronto. La prudencia con la que se emplearon ambos conjuntos en el inicio del duelo fue agitada por Torres, el primero que se atrevió a romper con algo de descaro la rigidez de los planteamientos. El pasillo que le dejó Miguel al lateral madridista fue notable y el pase de Robinho al espacio libre muy inteligente. Por fortuna para el Valencia su centro no provocó ningún susto para Cañizares.

No obstante, esa aparición por la banda izquierda madridista, de cierto mérito, sirvió para enganchar al equipo de Capello a una mayor dedicación a la hora de manejar el balón. Eso, en definitiva, dio paso a que tan sólo cinco minutos después todo el Madrid se implicara en una larga acción con gusto de la que los jugadores de Quique tan sólo pudieron seguir con la mirada. Se mojaron todos los blancos y acabaron por hundirse los valencianistas. El balón circuló de un lado a otro y volvió a acabar en la izquierda. Esta vez, el lanzamiento de Torres dentro del área sí que encontró destino y un final inesperado. Porque, la verdad es que lo que hizo Van Nistelrooy no suele ocurrir. Empalmar el esférico con la derecha con tanta precisión que dejó inútil la estirada de Cañizares es algo que muy pocas veces suele ocurrir. Desde luego, un gran gol.

Eso dolió y mucho al Valencia, tanto que entró en una mini crisis de identidad. Albiol tenía dificultades, Albelda no acababa de enlazar y sólo las apariciones de Sila mantenían cierta duda en el Bernabéu. Antes, eso sí, Morientes y Villa probaron fortuna en sendos remates, pero el primero lanzó fuera tras aprovecharse de un error en la salida del Madrid y el segundo acabó golpeando en Silva y desviando lo suficiente para alivio de Iker. El Valencia estaba perdiendo protagonismo y el Real Madrid empezó a cobrar fuerza y confianza. Pero, conforme fueron avanzando los minutos, Quique fue despertando a los suyos que aprovecharon, también es verdad, los metros que les dejó el rival. Albiol se entonaba y Albelda (que vio la amarilla y no jugará contra el Recreativo) ganaba en autoridad, lo que permitía al Valencia despertar e ir ganando terreno con cierta intención.

De ahí que el color que fue tomando el enfrentamiento albergaba alguna ligera esperanza de que, al menos, pudiera llegar la igualada. No estuvo lejos de conseguirla Morientes, momentos antes de que el colegiado señalara el descanso. El delantero recogió el balón dentro del área y sin pensárselo disparó en buena posición aunque a la derecha de la meta de Iker. El cuarto de hora del descanso le sentó de maravilla al Valencia. En ese tiempo, Quique no modificó ninguna línea pero dio la voz de alarma con la intensidad suficiente para que el arranque de esta segunda fase dejara desconcertado y fuera de sitio al rival.

Al Madrid se le atragantó por completo el cuadro valencianista y si antes fue Torres el que firmó una colaboración de lujo en el tanto de Van Nistelrooy, esta vez Joaquín le devolvió la afrenta. El andaluz encaró al lateral madridista, se dio un pase en largo y puso a tope sus revoluciones. Eso le permitió ganar metros con cierta comodidad, levantar la cabeza y ver la picaresca de Villa de avanzarse para descolocar a Cannavaro mientras por detrás y libre de marca Morientes preparaba el gatillo. El ex madridista remató el servicio de Joaquín de una manera tan sencilla como efectiva porque Iker se quedó a cuadros. El Valencia había dado el paso que buscaba y el Bernabéu cambiaba la sonrisa por la incertidumbre porque el panorama había cambiado por completo. Ahora Capello era quien debía estar ciertamente preocupado porque el rival estaba asustando con todo merecimiento. Fueron los mejores minutos de juego valenciano que, de haber estado un poco más acertado en los metros finales, hubiera podido poner la sentencia. Luego se arrepentirían de esa licencia porque al Madrid le bastó una falta perfectamente ejecutada por Beckham y un soberbio cabezazo de Sergio Ramos para darle un nuevo golpe de efecto al marcador. A eso ya no se pudo reponer el Valencia, pese a no perder la cara.