Ficha de partido: 12.02.1923: Valencia CF 2 - 1 Ujpest Dozsa

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
2 - 1
Ujpest Dozsa
Ujpest Dozsa

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Agustín Sancho
10'
Descanso
45'
Schaller
50'
Eduardo Cubells
85'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Algirós
Aforo: 8.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 07/12/1919

Rival: Ujpest Dozsa

Records vs Ujpest Dozsa

Máximo goleador: Waldo Machado (3 goles)
Goleador rival: Dunai II (3 goles)
Mayor victoria: 5 - 2 (08.03.1964)
Mayor derrota: 1 - 3 (08.04.1964)
Más repetido: 2-1 (2 veces)

Crónica

Con un entradón formidable, mayor si cabe que el anterior, se jugó este encuentro, que fue uno de los mejores que hemos presenciado asi como también de los más duros, pues los húngaros que al juego tan preciso tienen unas facultades físicas enormes, puestas al servicio de un juego práctico exento de filigranas y pródiga en acometividad, molestados por el resultado del anterior encuentro, anunciaron que salían dispuestos a obtener una sonora victoria, y efectivamente el juego que desarrollaron fue soberbio, pero los jugadores valencianos pletóricos en voluntad y amor propio dirigidos superiormente por Sancho el gran medio centro y con la actuación en el marco del formidable Zamora, que en éste encuentro se mostró tal cual es en los grandes días, no sólo hicieron fracasar a los temibles húngaros, sino que obtuvieron una victoria merecida. Los húngaros presentan el mismo equipo del día anterior y los valencianos a Sancho en el centro medio y a Hipólito de interior izquierda en vez de Estellés.

Comenzó el encuentro con rápidos e impetuosos arranques de los valencianos. En los diez minutos de juego, Montes se introduce por entre los defensas y cuando se disponía a shootar a boca de jarro. Vogl I le cogió fuertemente con los brazos, impidiendo de un modo escandaloso el que shootara. El penalty lo transformaron en goal y los valencianos se apuntaron el primer tanto. Siguió una lucha reñida con algún dominio de los húngaros que se vieron favorecidos por el viento. Sin embargo, Zamora excepción de un fuerte shoot al ángulo y dos shoots fuertes y rasos parados todos con superior estilo, no tuvo momentos de verdadero compromiso, pues los húngaros acosados siempre por los medios y defensas shootaron mucho, sí, pero con escasa puntería por lo que terminó el primer tiempo sin llegar el empate.

Comenzó la segunda a en tren fantástico; el balón iba rápidamente de una meta a otra. En un avance rapidísmio de los extranjeros llevan el balón hasta el área de penalty, shootando Schaller fuerte y cruzado, Zamora se lanzó superiormente al suelo, pero no pudo impedir el empate. A partir de este goal, los húngaros redoblaron sus ataques, y furiosos se lanzaron en pos del triunfo y en estos minutos de que los medios y defensas trabajaron lo indecible. Zamora hizo cinco paradas estupendas, singularmente dos que además de evitar goals seguros, fueron realizadas con sumo arte. Estos momentos verdaderamente emocionantes despertaron el entusiasmo momentáneamente apagado en los delanteros valencianos, que bien dirigidos por Sancho volvieron a su ataque arrollador de peligro inminente para la meta de Klein; varios shoots y remates salieron fuera siendo al fin, un centro de Cordellat lo recoge Montes y shoota desde la línea de kick, entrando y rematando Cubells el tanto de la victoria. Poco después y en medio de una gran ovación terminó el partido.

Cuantos elogios se tributen al juego que los húngaros desplegaron en estos encuentros, es poco comparado con la realidad. Efectivamente tienen la precisión del Karlin de Praga aunque no tan refinada, y el empuje y juego práctico del Nuremberg. Rápidos, precisos y con múltiples shoots, toda la línea delantera, pero singularmente Priboj y Schaller no dejaron momento de reposo a los medios y defensas valencianos, y cuando ellos eran dominados la defensa de los hermanos Vogl, siempre inmensa y dificilísima de burlar y después el acierto de Klein hacía imposible o poco menos el que los valencianos pudiesen marcar. Quizá su único defecto es que pierden la serenidad y por ello la corrección, cuando se ven en peligro.

El Valencia estuvo inmenso, pues su notoria inferioridad en juego, supo compensarla con una voluntad y amor propio enorme, en los momentos de peligro para él, y con una impetuosidad y rapidez desconcertante en los delanteros que fue el único medio que pudieron emplear para batir a los formidables húngaros. Sancho superior a toda ponderación, pues fue el alma del equipo y junto con Marín y Estevan formaron la mejor línea. Los delanteros trabajando muchísimo, singularmente Montes, la defensa superior, y Zamora inmenso, tuvo la actuación providencial tan esperada por la afición, porque aunque en realidad no tuvo gran trabajo, sin embargo las veces en que intervino fueron siempre peligrosas descollando dos, que de haber sido otro cualquier guardameta hubieran sido goal sin duda alguna.