Ficha de partido: 01.11.1975: Valencia CF 1 - 1 Real Madrid

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
1 - 1
Real Madrid
Real Madrid

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Pirri
19'
VelázquezSantillana
41'
'Quino' SierraSalif Keita
45'
Descanso
45'
Rafael BarreroJuan Daniel Cordero
51'
'Quino' Sierra
65'
Pep Claramunt
67'
BarriosMartínez
82'
Guerini
82'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: Real Madrid

Records vs Real Madrid

Máximo goleador: Mundo Suárez (13 goles)
Goleador rival: Raúl (17 goles)
Mayor victoria: 6 - 0 (09.06.1999)
Mayor derrota: 0 - 6 (25.12.1932)
Más repetido: 1-2 (26 veces)

Crónica

Todo acabó en empate. La verdad es que el Valencia pudo haber salido batido por el Real Madrid tal como las cosas se presentaron en la primera parte, pero en la segunda pudo y debió ganarle al Real, sí bien en definitiva terminó en tablas un pleito espinado, duro, con jugadas conflictivas y que tuvo alguna que otra fricción en los graderíos al término del pártido, casi como corresponde a un partido tan clásico y tradicional como un Valencia-Real Madrid. Sin embargo, por temor de esas circunstanctas que afectan a uno y otro, el campo, celebrando el «día del club» no se llenó totalmente y hubo unos huecos aunque no los suficientes como para que no se considere una gran entrada, un casi lleno en el campo de Mestalla.

El primer tiempo fue muy acometedor del Valencia, pero con escasa profundidad y mucha inocencia en el tiro a puerta; por parte del Madrid, un fuego equilibrado y sereno con mucha gente en medio campo y buena protección en su defensa como si temiera que por ahí pudiera venirle algún serio contratiempo. El Valencia, que acosó mucho y dominó, llegaría a sacar siete saques de esquíaa contra la puerta de Miguel Angel, aunque era muy inocente a la hora de tirar a puerta. Hubo algún chispazo de mal humor, como un enfado momentáneo de Claramunt contra una decisión arbitral que originó tarjeta blanca para el capitán valencianista. Y a los 18 minutos, casi en la segunda o tercera vez que el Madrid se aproximaba a la puerta de Basauri, llegó el gol madridista por la vía de un córner que sacó Roberto Martínez desde la derecha, tocó de cabeza inocente y Pirri, entrando a todo gas, fusilo el tanto.

Un gol que dejó frío a los jugadores valencianistas que acusaron sensiblemente el golpe. Foco después, el Valencia perdía una oportunidad estupenda para marcar al entretenerse Sancayetano en el tiro a puerta brindándole la ocasión a Valdez que remató y pudo parar Miguel Angel. A los 29 minutos Santillana marcó un gol ayudándose el balón con la mano que el árbitro, naturalmente no lo concedió. El Valencia seguía dominando pero con escasa fuerza. El Madrid, sereno y con la ventaja en el marcador, mostraba un dominio en el campo y unas hechuras de equipo que sabía donde iba, a conservar lo que ya tenía y aumentado si la ocasión se producía. A los 41 minutos Velázquez entró en juego sustituyendo a Santillana. El Madrid, que ya protegía mucho el centro del campo y la defensa, tuvo otro hombre para cubrir esa zona, quedando en posición avanzada tan solo los extremos Guerini y Roberto Martínez. Poco antes del descanso el Valencia tuvo otra oportunidad al hacérsele falta a Sancayetano dentro del área, que el árbitro castigó con tiro indirecto rematando mal Valdez. Se llegó al descanso, pues, con la ventaja madridista de 1-0, que ponía la cosa muy cuesta arriba para la segunde parte, sobre todo, cuando, a los siete minutos, Cordero, uno de los más seguros de la defensa blanca, resultó lesionado y hubo de ser sustituido por Barrero. Ya antes en el Valencia se había producido otra sustitución, al salir Quino por Keita que había estado deambulando sin una labor positiva en el juego de ataque blanco.

El Valencia persistió en su dominio. El Madrid se mostró con precauciones y sin arriesgar, manteniendo mucha gente detrás, pero se intensificó el dominio valencianista con algún que otro contraataque madridista que creó situaciones de peligro, llegó la jugada conflictiva, el gol fantasma que sin duda dará mucho que hablar y que determinaría el empate. Se produjo a los 20 minutos en una extraordinaria jugada de Quino que, reteniendo la pelota y después de driblar a dos contrarios acabó centrando desde la línea de fondo sobre puerta. Miguel Angel, al despejar la pelota, le dio mal y la metió dentro y desde allí quiso sacarla y la sacó Pirri, al parecer, desde fuera. Al menos esta fue la teoría de los jugadores del Madrid que protestaron de manera reiterada y vehemente ante el árbitro cuando éste, de buenas a primeras, concedió el gol señalando el centro del campo.

La protesta madrileña extremada, exagerada, que duró más de tres minutos la tolero pacientemente el señor Santana Páez ante el reiterado diálogo que le planteaba Pirri, pero finalmente hizo sacar en el centro del campo concediendo el gol, que habría de dar el empate al encuentro. El Valencia se animó extraordinariamente con este tanto, intensificó su dominio y a partir de aquí este equipo acosador, pero con escasa profundidad, se convirtió en un equipo más incisivo y penetrante que buscó con garra y entusiasmo la victoria. A los 32 minutos, un remate de Quino se estrellaba en el larguero. En el minuto 43, otro de Valdez encontraba también el obstáculo de la madera en su propósito de entrar. Y a todo esto, el Madrid que había introducido otra sustitución, al sacar a Sánchez Barrios por Roberto Martínez que cojeaba, no hacía otra cosa que defenderse ya sacrificando sus aspiraciones a la vctoria por el hecho más seguro del empate que tenía en el marcador. Y así, con el empate a uno, que esta vez es un resultado injusto para lo que el Valencia jugó y trabajó en la segunda parte y las ocasiones que creó, terminó este partido conflictivo, qué después de una primera parte en la que no brillaron los equpos a buena altura y la emoción tampoco estuvo flotante en el campo, nos ofreció un segundo tiempo vibrante, emotivo y espectacular, con una vigorosa reacción valencianista que debió proporcionarle un mayor premio que sólo el empate que finalmente ha sacado.

Al Madrid no le hemos visto bien, aunque en jugadas aisladas se advierten los restos de su pasada grandeza, esa facilidad para ocasionar el gol en el momento menos esperado y la presencia, siempre sensacional de Pirri, que desde su puesto de libre en la defensa es capaz de subir al ataque y marcar un gol como en esta ocasión lo hizo. En el Madrid los alemanes han tenido una actuación discreta tan sólo, sobresaliendo, en cambio, la actuación de la defensa en bloque y Velázquez cuando salió, que le dio una mayor vivacidad al juego ofensivo. En cuanto al Valencia, le falló el ataque en la primera parte por el «forfait» de
Keita, que aunque estuvo en el campo no pareció que fuera así, retrasándose en el juego y no arriesgando lo más mínimo para hacer lo que a él, como delantero y goleador le incumbe, que es tratar de marcar. Un buen partido, en cambio, el que ha hecho Valdez en la segunda parte, y Quino que jugó sólo esta segunda mitad, tal vez con él en todo, el partidó el rumbo del mismo hubiera podido ser distinto, y la defensa estuvo bien con el marcaje empleado y la actuación de Cordero que se rompió al lesionarse.

El arbitraje del canario Santana Páez, discreto, no añadió nada al segundo tiempo cuando se perdieron tres minutos por la vehemente protesta empleada por los jugadores del Madrid para protestar el gol del Valencia.