Ficha de partido: 06.10.1974: FC Barcelona 5 - 2 Valencia CF

Ficha de partido

FC Barcelona
FC Barcelona
5 - 2
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Cruyff
3'
De la Cruz
5'
Kurt Jara
42'
Asensi
44'
Descanso
45'
Juan Planelles
54'
GallegoMarcial
69'
Cruyff
83'
Asensi
85'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Camp Nou
Aforo: 99.354 espectadores
Ubicación: Barcelona / España 
Inauguración: 24/09/1957

Rival: FC Barcelona

Records vs FC Barcelona

Máximo goleador: Mundo Suárez (18 goles)
Goleador rival: Messi (24 goles)
Mayor victoria: 6 - 2 (19.11.1961)
Mayor derrota: 0 - 7 (03.02.2016)
Más repetido: 1-1 (33 veces)

Crónica

El Valencia es uno de los grandes del fútbol peninsular y sus visitas son siempre esperadas en Barcelona con interés y también con intranquilidad. Al once valencieno el escenario barcelonés se le da bien (lo propio le ocurre al Barcelona en Mestalla) y basta con repasar el historial de los partidos disputados entre ambos rivales, para constatar que, en efecto, son dos equipos que se tienen muy bien tomadas las medidas. Para el quinielista los Barcelona - Valencia
o los Valencia - Barcelona son siempre partidos que requieren la manipulación de los tres signos combinados.

El Valencia actual, con muchos cambios, nueva dirección técnica y profunda renovación asimismo de la plantilla, según todas las referencias no parece todavía haberse centrado. Ha ofrecido algunas ráfagas de buen juego, pero dista bastante, al parecer, de ser el equipo temible de otras ocasiones. Pero como antes decíamos, tales consideraciones de bien poco servían al tratarse de una visita al «Camp Nou», donde el Valencia se ha movido siempre como el pez en el agua. Y en esta ocasión, pese a la rotundidad del tanteo, rotundidad que, según luego se analizará, no da una exacta imagen de lo ocurrido, el Valencia fue una vez más enemigo de consideración, acortó peligrosamente distancias y durante un dilatado periodo del segundo tiempo, un incuestionable clima de empate rondó por el «Camp Nou». El peligro blanco existió una vez más pero el azar y la genialidad de Cruyff, todo sea dicho, logra ron hacerlo inoperante.

A los cuatro minutos de juego, el marcador señalaba un dos a cero favorable al Barça. Dos magníficos tantos que, como es lógico, sembraron un cierto desorden en la cobertura valencianista y, en contrapartida, dieron a los azulgrana un considerable aplomo en sus acciones. Un encuentro que se inicia tan espectacularmente, hacía presumible un tanteo de escándalo. No fue así, aunque el tanteo final no deja de ser duro para los de Mestalla, y no fue así porque los visitantes supieron reaccionar, equilibrar el juego. Transcurrido el primer cuarto de hora, el medio campo valencianista entró progresivamente en acción y los ataques blancos se hicieron más y más peligrosos y el Barcelona, tal vez subconscientemente confiado en sus dos goles de ventaja, cedía terreno.

El gol de Jara, a cinco minutos del descanso, fue el aviso, que ya se tenía, de que las rentas de los dos goles en frío no iban a resultar suficientes. Pero tres minutos más tarde, Cruyff es derribado (a nuestro medo de ver dentro del área) y él mismo se encarga de lanzar la falta que señala el señor Rigo, Pereira no consigue blocar el balón y Clares remacha la jugada mandándolo a las mallas. Es el tres a uno y con él renace la tranquilidad barcelonista.

Pero está visto que el Valencia ha de resultar siempre un equipo inquietante. Apenas empezar el segundo tiempo, en la jugada inicial, la delantera valenciana se planta ante el portal de Mora y Quino remata durísimamente, estrellándose el balón en un poste. Y a los cinco minutos de juego, Planelles, culmina otro avance valencianista, con un disparo que bate a Mora, tal no excesivamente bien colocado. Habrá de transcurrir mucho rato hasta que no llegue un nuevo gol de Cruyff, en jugada de visión genial que será el que ya convierta en inapelable el signo del encuentro. Pero durante la referida media hora, el forcejeo fue muy intenso y se dieron todas las posibilidades de movimiento en el marcador. Además, a los veinte minutos se retiró Marcial saliendo en su lugar Gallego, como luego se vería con la misión específica de marcar, o de intentarlo, al peligroso Keita, sustitución que nos desorientó un tanto, pues parecía dictada por un espíritu de conservadurismo muy arriesgado, como si el Barça se aprestase a defender contra viento y marea la ventaja mínima que en aquellos momentos estaba inscrita en el marcador.

Fueron minutos, muchos minutos, que se nos hicieron largos, larguísimos. Pero el cuarto gol, con un centro exactísimo de Rexach, que Cruyff presintió arrancando desde muy atrás para llegar al punto de remate en el momento preciso, nos devolvió la tranquilidad y la confianza. El nuevo despegue azulgrana ya resultó una prueba demasiado dura para los visitantes, que cedieron en su empeño y todavía debieron resignarse a que un nuevo gol barcelonista sentenciase el
«match» de manera ciarísima e inapelable.