Ficha de partido: 24.06.1972: Celta de Vigo 0 - 1 Valencia CF

Ficha de partido

Celta de Vigo
Celta de Vigo
0 - 1
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Miguel Ángel Adorno
33'
Descanso
45'
Juan Luis MeléndezSalvador 'Cota'
62'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Balaídos
Aforo: 32.000 espectadores
Ubicación: Vigo (Pontevedra) / España 
Inauguración: 1928

Rival: Celta de Vigo

Records vs Celta de Vigo

Máximo goleador: Mundo Suárez (23 goles)
Goleador rival: Hermida (9 goles)
Mayor victoria: 7 - 0 (28.04.1946)
Mayor derrota: 2 - 6 (24.11.1940)
Más repetido: 1-1 (19 veces)

Crónica

Buena entrada en Balaídos pero sin llegar al lleno. Millares de aficionados de toda la región se habían desplazado a Vigo para ser testigos de este segundo encuentro Celta-Valencia correspondiente a los cuartos de final de la Copa del Generalísimo, todos ellos ilusionados con la idea de que los discípulos de Juanito Arza pudiesen conseguir el acceso a la semifinal del torneo del K.O.

La empresa era difícil, porque nadie ponía en duda la potencia del cuadro de Di Stéfano y la clase indiscutible de los hombres que lo integran. El Valencia posee experiencia y veteranía capaz de conseguir en terreno enemigo una victoria. Por otra parte, el Valencia acudía a Balaídos con la ventaja de un gol conseguido en el Luis Casanova, gracias a un discutido penalty que transformó Valdez. Diferencia corta, pero en este caso importante si se tiene en cuenta la fortaleza de la zaga valencianista.

Con todo, el Celta salió a pelear codiciosamente desde un principio, y quizás hubiese influido en el desarrollo y en la marcha de la contienda si en el minuto 11 de la primera parte hubiese acertado el extremo derecho céltico Dolfi en un remate a la red cuando se le ofreció una buena oportunidad para batir a Costa. Falló el céltico en el momento culminante, enviando la pelota fuera del marco, y quizá esto decidió el lance y la eliminatoria. De haberse anticipado el Celta en el marcador, ¿qué hubiese ocurrido?

El Valencia planteó la lucha con gran sentido de la realidad, con un gran acierto táctico. Di Stéfano situó cuatro hombres protegiendo el portal que hasta el minuto 17 de la segunda parte defendió Cota. Y los cuatro (Vidagany, Barrachina, Martínez y Antón) cumplieron perfectamente su cometido. Constituyeron una sólida barrera que no ha permitido a los locales moverse con facilidad y menos aún penetrar en el área y situarse en condiciones propicias para llevar el balón hasta la red. En el centro del campo estuvieron Lico, Sol, Adorno y también con mucha insistencia Sergio, quedando únicamente en punta Quino y Valdez, dispuestos al contragolpe en cuya acción se verían frecuentemente apoyados por Adorno y Sergio.

Frente a estos bloques, se han estrellado una y otra vez todos los esfuerzos de los célticos, que lucharon siempre con codicia, ilusión y entusiasmo, pero también infructuosamente. Los contrarios estuvieron encima de los muchachos célticos, que se han visto obligados a jugar a base de entrega y cesiones en corto sin conseguir adentrarse en el área rival y quedar en condiciones ventajosas para el disparo.

A los 33 minutos de la primera parte, quedó definitivamente sentenciado el partido y también la eliminatoria. En un contraataque iniciado por Sergio, la pelota llegó hasta Quino, quien rápidamente se metió en el área. El arite valencianista, percatándose de que le seguía Adorno, paró el balón en seco y lo dejó cerca del punto de penalty frente al portal de Alarcia, mientras continuaba su carrera hacia el lado izquierdo llevándose tras de sí a la defensa céltica. Llegó Adorno y a balón parado disparó fuerte y cruzado por alto, batiendo a Alarcia. Un gol que garantizaba ya prácticamente al Valencia el pase a la semifinal.

En la segunda parte, el Valencia reforzó todavía más sus bloques de contención, moviéndose sus hombres con seguridad y aplomo para neutralizar las constantes acometidas de los célticos, que actuaban contra reloj. El dominio local era insistente y continuado, pero ineficaz. No había manera de romper los muros defensivos del Valencia. A los 17 minutos, un choque entre Cota y Rodilla determinó la salida del campo del guardameta, que fue reemplazado por Meléndez bajo los palos. Y el juego continuó desarrollándose bajo la misma tónica. Acoso insistente al área valencianista, siempre defendida sólidamente. En el minuto 32 consiguió, sin embargo, Rodilla llevar el balón a la red de Meléndez, pero el tanto fue invalidado por el árbitro al parecer porque el delantero céltico se había ayudado de una mano. De esta forma, se consumieron los minutos sin que el marcador experimentara alteraciones.

El Valencia, hay que reconocerlo, jugó un gran partido. Se mostró como un equipo conjuntado, firme y seguro en todas sus evoluciones, y acertadísimo siempre en el desarrollo táctico que Di Stéfano había dispuesto previamente. Ante este sistema nada ha podido el entusiasmo, la buena voluntad y el esfuerzo de los jugadores celestes.