Ficha de partido: 29.09.1971: Hadjuk Split 1 - 1 Valencia CF

Ficha de partido

Hadjuk Split
Hadjuk Split
1 - 1
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Aníbal Pérez
14'
Descanso
45'
KatalinicBukcevic
45'
Paquito GarcíaJosé Vicente Forment
45'
ZinanNadoveza
45'
Pep Claramunt
58'
Sergio LloretMiguel Ángel Adorno
85'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Stadion Poljud
Aforo: 35.000 espectadores
Ubicación: Split / Croacia 
Inauguración: 1979

Rival: Hadjuk Split

Records vs Hadjuk Split

Máximo goleador: Pablo Rodríguez (2 goles)
Goleador rival: Gudelj (3 goles)
Mayor victoria: 5 - 1 (25.11.1981)
Mayor derrota: 1 - 4 (09.12.1981)
Más repetido: 5-1 (1 veces)

Crónica

Cuando ayer les hablabamos desde este bella ciudad yugoslava acerca de le moral que imperaba en el conjunto valencianista en orden de superar la eliminatoria contre el Hejduk, no les engañábamos. Les decíamos que el Valencia esteba plenamente convencido de que el encuentro podía resolverse tranquilamente con un empate con goles, que era más que suficiente pare que el campeón español de Liga se clasificara para los octavos de final de la Copa de Europa. Nuestras predicciones se han cumplido y merced a ese uno a uno que campeaba en el marcador al final del encuentro, el Valencia se ha clasificado brillantemente en el torneo, en el que puede llegar lejos.

A pesar de todo —ustedes lo pudieron ver por televisión— el Valencia no tuvo unos comienzos fáciles. Los yugoslavos, tal y como era de esperar, salieron en tromba dispuestos a resolver el encuentro —que era tanto como decir la eliminatoria— para lo cual pusieron toda la carne en el asador arriesgando el envite. Les salió bien, pero de puro milagro. Porque el Valencia estaba bastante nervioso en su zaga y Meléndez, que debutaba en lides internacionales, no acertaba a atajar los balones que llegaban hasta su puerta. Fruto de los ataques de la vanguardia yugoslava —magníficamente llevados por sus dos extremos— fue el gol inicial del encuentro al aprovechar magístralmante Nodoveza un rebote en el cuerpo del guardameta valencianista que no habia podido blocar el anterior disparo.

En aquellos mnmentos, esa es la verdad, el panorama se presentaba bastante ensombrecido para los españoles, puesto que la vanguardia del Valencia no se acercaba a los dominios del portero yugoslavo, y cuando lo hacia, sus disparos eran flojos e inocentes, cuando no fuera a las manos del cancerbero local. De verdad qua entonces nos temimos lo peor, puesto que un segundo gol yugoslavo hubiere dejado fuera a los campeones españoles. Por fortuna éste no se produjo, porque la zaga levantina recobró sus papeles y comenzó a imponer su autoridad en el área no permitiendo que se tirase sobre la puerta del hoy inseguro Meléndez. Pero el panorama no era de color de rosa. Los extremos yugoslavos seguían colándose velozmente y enviando centros matemáticos que tenían que ser despejados in extremis, por la defensa hispana.

Acabó el primer tiempo con ese uno a cero que todavia hacía concebir esperanzas a los seguidores valencianistas. Y con los últimos cuarenta y cinco minutos comenzó el resurgir del Valencia. El cambio de Forment por Paquito comenzó a surtir efectos. El juego reposado del capitán valencianista infundió ánimos a sus compañeros que ya comenzaron a entretejer pases y más pases desorientando a los yugoslavos que se veían impotentes para contrarrestar el mejor luego de sus rivales. Cuando llegó el golazo impresionante de Claramunt, de verdad que creímos que el encuentro y la eliminatoria, cono así ocurrió en la realidad, estaban plenamente sentenciados.

Se veía claramente que los yugaslavos no podían con el mejor fondo físico del Valencia y que sus delanteros eran incapaces de superar la fornida defensa española, mucho más entonada y segura que en la primera mitad. Los minutos que faltaban correspondieron totalmente al Valencia, que dominó a placer el encuentro y no permitió que los yugoslavos pusieren en aprietos al meta Meléndez, conformándose con este empate a un gol que servia y bastaba para que los actuales campeones de Liga pasasen a la segunda eliminatoria con toda justicia, porque su juego, más técnico y reposado que el del Hajduk —más impetuoso— había dado sus frutos.

Supongo que más de uno habia dado como eliminado al Valencia en esta confrontación europea. Pues bien, ahí tienen ustedes al equipo de Di Stéfano que ha sabido capear el temporal que suponía el primer tiempo pare luego imponerse paulatinamente a un Hadjuk que, salvo sus dos extremos, ha dado una pobre impresión en lo que se refiere a juego de ataque. El Valencia se ha limitado a jugar ‘su’ partido. Ha sabido contener primero los desordenados ataques balcánicos, que han estado a punto de costarle un disgusto por la nerviosa actuación da su guardameta Meléndez, pera luego dominar a placer el segundo tiempo y acabar el partido como claro y neto triunfador merced a ese empate con goles que sobraba y bastaba.

El sorteo, que se celebrará el uno de octubre, le deparará un nuevo adversario al Valencia. Para entonces nos gustaría que el cuadro campeón de Liga no tuviese que ir a jugárselo todo a una carta al terreno visitante, sino que procure que la influencia del Luis Casanova se deje sentir y viaje con una renta que haga concebir algunas esperanzas más de las que había depositadas para este segundo encuentro contra el Hajduk. Le ha salido bien la jugada y el envite al Valencia. Pero, a lo mejor, en otra ocasión la suerte le vuelve la espalda.

GOLES: 1-0 a los 14 minutos. En un ataque local, Jovanic ensaya el disparo desde corta distancia. El balón rebota en el meta Meléndez y entran al remate dos jugadores yugoslavos Nodovesa, en colaboración con Aníbal, lleva el balón a las mallas. 1-1 a los 58 minutos. Antón saca una falta sobre Claramunt, que sobre la marcha lanza un potente disparo desde fuera del área que entra como una exhalación en el portal yugoslavo. Era el empate que decantaría la eliminatoria a favor del Valencia.