Ficha de partido: 12.06.1965: Atlético de Madrid 2 - 0 Valencia CF

Estadio



Nombre: Metropolitano
Aforo: 25.000 espectadores
Ubicación: Madrid / España 
Inauguración: 13/05/1923 (Demolido en 1966)

Rival: At. Madrid

Records vs At. Madrid

Máximo goleador: Mundo Suárez (16 goles)
Goleador rival: Luis Aragonés (12 goles)
Mayor victoria: 9 - 1 (13.09.1936)
Mayor derrota: 0 - 5 (10.11.1985)
Más repetido: 1-1 (20 veces)

Crónica

No merece perder tiempo y espacio el encuentro de esta noche en Madrid, segundo cuarto de final de la Copa de España, entre dos equipos punteros de nuestro fútbol: el Valencia y el At. de Madrid. La desventaja con que se inició el partido, el once de Mestalla por la mínima derrota encajada el domingo panado en su terreno, hacía prever un ataque a fondo de los blancos; la necesidad de mejorar el resultado y sobre todo, de afianzar la victoria ya en principio lograda, hacía confiar en un juego igualmente ofensivo rojiblanco.

Pero la realidad es que vimos poco de lo uno y de lo otro. Quizás en el Valencia, por la alineación presentada a falta de algunos de sus titulares y por la prevención ya hecha famosa de Waldo. En el otro bando, porque la formación de una línea medular defensiva no ofrecía a su delantera el apoyo de atrás de otras tardes, cuando Ramiro o Ruiz Sosa se alinean.

El caso es que vimos un primer tiempo flojo y una segunda parte que superó en mala a la anterior. Y en consecuencia un todo que aseguraba la eliminatoria a los diez minutos, tras el descanso, con el segundo tanto de esta noche que subía a tres la ventaja atlética, en el cuarto de final al público que había llenado sin apreturas el Metropolitano, comenzó a desfilar, demostración inequívoca del aburrimiento general. La verdad es que el Atlético hizo el juego que necesitaba para ganar, que la Copa no se presta a floritura ninguna; era el Valencia el que tenía que haber jugado para igualar primero y ganar después si le era posible, pero el Valencia no jugó y el Atlético se contagió, tal vez de ese no jugar.

Quizás hubiéramos llegado a ver un buen partido o, por lo menos, un partido de emoción y de interés si a los 30 minutos de juego un tiro impresionante de Guillot desde un tercio del campo hubiera entrado en la meta local en lugar de que el esférico pegara en el larguero y botara fuera de la línea. Si no se hubiera estrellado el balón en el poste o el bote hubiera sido dentro, es decir si hubiera sido gol, se hubiera puesto el partido al rojo vivo y la cosa hubiera cambiado.

Mal partido, en suma, y mal juego de los dos equipos como tales, y por sus individualidades de las que sólo cabe destacar de los vencedores a Griffa, Glaría, Cardona y Adelardo, éste un tanto apagado en comparación con otros encuentros; y por los forasteros, a Zamora (salvo en el segundo gol, por estar adelantado en demasía), Mestre, Videgany y el esfuerzo inútil de Guillot, solo en la vanguardia blanca. Y el árbitro fue lo único bueno del encuentro, aunque sólo por su apellido, porque su actuación fue en línea directa con los equipos y los veintidós jugadores.

Un gol en cada tiempo. A los 40 minutos escapada de Luis por el extremo derecha internándose, termina en pase al centro, donde Mendoza, serenamente, envía el esférico a la portería abandonada por Zamora, en salida para cortar la internada del atlético. Tanto protestado por haber precedido al pase de Luis, falta de este jugador a Totó. A los nueve minutos un avance de Griffa por el centro lo corona con un tiro a treinta metros por alto que coge muy adelantado a Zamora y se cuela irremediablemente.