Ficha de partido: 06.12.1964: Real Betis 0 - 1 Valencia CF

Ficha de partido

Real Betis
Real Betis
0 - 1
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Waldo Machado
33'
Descanso
45'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Benito Villamarín
Aforo: 56.500 espectadores
Ubicación: Sevilla / España 
Inauguración: 1929

Rival: Real Betis

Records vs Real Betis

Máximo goleador: Arturo Montes (10 goles)
Goleador rival: Unamuno (6 goles)
Mayor victoria: 7 - 1 (23.05.1926)
Mayor derrota: 0 - 4 (05.05.1985)
Más repetido: 2-1 (15 veces)

Crónica

En los planteamientos de cada equipo estuvo el quid de la cuestión. Del resultado. Mundo supo concebir las posibilidades béticas, y de ahí su proyecto de anular a tres hombres-clave blanquiverdes, como Ansola, Rogelio y Ros, mediante sistemas afínes, aunque distintos. Cerrando huecos ante su área a través de una bien escalonada defensa, encomendada a los cinco hombres de la cobertura, siempre dispuestos al contraataque, mientras que con los extremos y el interior Poli, sueltos de continuo, internándose por ambos lados y por el centro, respectivamente, llevaban el peligro hasta Pepín, al tiempo que Waldo, retrasado, coordinaba el juego general y obligaba a los zagueros locales a un esfuerzo fuera de serie, haciendo que Ríos se multiplicara hasta conseguir dominarlo por agotamiento.

Y así el Betis se quebró por el centro, por la línea central, por los dos hombres que ocuparon la zona ancha y terminaron por no saber lo que hacían; si apoyar al cuarteto trasero o empujar a los hombres del ataque. De un ataque, en el que anulados por un marcaje estrecho y bien concebido, sobre Ansola y Rogelio, quedó desmenbrado y desorientado, para hundirse en la meineficacia. Fue, por lo tanto, el de Mundo un planteamiento hábil, que sus muchachos desarrollaron a la perfección, teniendo sus puntales fundamentales en Paquito y Roberto, como hombres de dirección; en la seguridad de los tres defensas y en la incansable labor de Poli, como interior, espléndidamente secundado por los extremos y por Waldo. Guillot desentonó, por quedar aislado ante el marcaje que alternativamente le hacían Paquito y Ríos, que además este último, como decimos, tenía que multiplicarse para colaborar con los zagueros. Por si todo fuera poco, mediado el segundo tiempo, Paquito resultó lesionado, pasando de extremo derecha, a la vez que Lasa cubría su puesto, y Pallarés bajaba a la media, mientras que Azcárate se colocaba de interior derecha. Lo único digno de mención el Betis fue esta tarde la prodigalidad rematadora de Azcrate, sin afinar en el tiro; el bulle-bulle de Molina y la buena voluntad de Ansola, diestramente frenado por Mestre.

Contrario a lo que hizo Mundo, Luis Hon no supo plantear el encuentro. Su equivocación sustancial estuvo ei dejar a Bosch en el vestuario, cuando estaba en condiciones de actuar. No sabemos porqué se tomó tal decisión, máxime cuando el catalán es hombre de experiencia, mucha clase y esencialmente ante adversarios como el Valencia, que practican un depurado fútbol. La ciencia de Bosch frente a un contrario de las características del Valencia, era muy necesaria para orientar la zona de la cancha y su ausencia se dejó notar, y casi podemos asegurar que fue causa de la derrota y de la debacle bética. Porque la actuación verde de esta tarde constituyó precisamente una especie de debacle y tomó caracteres casi dramáticos en la última media hora. En un final de encuentro que, de haber tenido mayor suerte rematadora la línea delantera valenciana, habría finiquitado con un resultado francamente sensacional.

Fue, pues, cuestión de planteamientos, lo que influyó esta vez en el estadio Villamarín. El gol marcado por el Valencia subió a las tablillas a los 33 minutos de empezar, al fallar consecuentemente López-Hidalgo, Molina y Rogelio atrapar el balón. Poli, que, a toda velocidad, se internó por la banda derecha, desbordando a Paquito, centrando en largo sobre Waldo, para que éste, bien situado y sin contratiempos, no tuviera más que empujar el balón al fondo del portal de Pepín. La única oportunidad que tuvo el Betis para empatar fue malograda por la desgracia a los 83 minutos, a espectacular disparo de Azcárate con todo el marco valenciano vacío y que se estrelló en el travesaño, permitiendo rectificar a Zamora para que atrapara la pelota en felino salto. El arbitraje del vizcaíno Gómez Arribas, sin errores fundamentales.