Ficha de partido: 01.12.1957: Atlético de Madrid 2 - 2 Valencia CF

Ficha de partido

At. Madrid
At. Madrid
2 - 2
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Juan Machado
28'
Ricardo Alós
41'
Descanso
45'
Peter
46'
Rafa
61'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Metropolitano
Aforo: 25.000 espectadores
Ubicación: Madrid / España 
Inauguración: 13/05/1923 (Demolido en 1966)

Rival: At. Madrid

Records vs At. Madrid

Máximo goleador: Mundo Suárez (16 goles)
Goleador rival: Luis Aragonés (12 goles)
Mayor victoria: 9 - 1 (13.09.1936)
Mayor derrota: 0 - 5 (10.11.1985)
Más repetido: 1-1 (20 veces)

Crónica

Ya acogidos al tópico de Daudk inventor de jugadores o inventor de puestos para jugadores que no son de esos puestos, hay que señalar una nueva alineación en el Atlétlco de Madrid frente al Valencia. Del Atlético de principio de Liga a éste se notan dos cosas esenciales: la falta de Agustín en la delantera y los cambios continuos en medios y defensas. Ya dije en otra ocasión que el juego de Lugo rompe la delantera atlética. Ayer se volvió a demostrar. Preferible es un Escudero pesado a un Lugo que retrasa, reprime, rompe y hace lento el juego veloz de los delanteros rojiblancos. Daucik cuenta con un interior. Chuzo, que sacó de medio y coa un medio, Ares, que llevó a la defensa. No puede achacarse, pues, falta de jugadores; cabe señalar nuevamente la manía dauciquiána de cambiar al jugador de sitio. Indudablemente que así ha hecho buenos descubrimientos, pero al equipo le puede hacer daño en un momento dado. Por ejemplo, al Atlético le hizo daño el domingo.

Por su clasificación, pese a los muchos partidos jugados fuera, no se esperaba un Valencia tan fuerte como el del domingo en el Metropolitano. Los medios valencianos, los laterales de la defensa, más duros y eficaces que buenos, el negro Walter, hicieron buen partido, especialmente buena primera parte. De tal forma fue asi, que la acabaron con dos goles a su favor. Hay que señalar para ser justos que el Atlético tuvo mala suerte, y goles que en otra vez hubieran sido, el domingo no fueron. Siempre no fue el portero Goyo, muy acertado, el que impidió el tanto atlétieo, sino los palos, al centímetro mal calculado y la misma cabeza de Mestres en una jugada ya cantada como gol por todos los graderíos. Cuando a un equipo se le pone el santo de espaldas ya se sabe que es difícil alcanzar el triunfo. Eso le ocurrió al Atlético de Madrid el domingo. Con el santo de cara hubiera ganado, pese a la alineación.

Al comenzar la segunda mitad, ya con el dos-cero contrario en el marcador, el Atlético tuvo una vez suerte y Peter consiguió un tanto de oportunidad que dio bríos a sus compañeros para atacar con más ganas que juego a la portería de Goyo. Y asi llegó el empate y no llegó el triunfo porque la suerte nuevamente volvió la espalda sobre todo en el último instante del partido, cuando mi nuevo remate de Peiró dio en el travesano. El Valencia había decrecido en sus internadas, que dieron ocasión a Pazos para mostrarse en buena tarde de aciertos. Por dos razones: por el mencionado acoso atlético y por lesión de su delentero centro. Machado, que quedó imposibilitado para un cumplimiento normal en su puesto.

Hay que señalar la labor del arbitro señor Gómez Contreras como desafortunada. El señor Gómez Contreras ponía toda su buena voluntad en que el arbitraje en el Metropolitano le saliera bien, pero no dio una a derechas. Se equivocó tanto en contra de uno como de otro equipo y sus decisiones a veces hasta fueron reidas por el público. A la media hora marcó el Valencia por medio de Machado en un comer que sacó Seguí. Ricardo, al recoger un servicio del negro Walter, consiguió el segundo tanto cuando terminaba la primera parte y el público esperaba más que otra cosa el empate atlético. De salida, en la segunda mitad, Peter recogió junto al marco de Goyo un balón rebotado y marcó el primero del Atlético. El segundo, sobre el cuarto de hora, lo consiguió Rafa de cabeza a centro de Collar. Fue el empate y el resultado final.