Ficha de partido: 06.04.1958: Real Zaragoza 1 - 2 Valencia CF

Ficha de partido

Real Zaragoza
Real Zaragoza
1 - 2
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Antonio Fuertes
31'
Descanso
45'
Wilson
51'
Walter Marciano
68'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: La Romareda
Aforo: 34.596 espectadores
Ubicación: Zaragoza / España 
Inauguración: 08/09/1957

Rival: Real Zaragoza

Records vs Real Zaragoza

Máximo goleador: Manuel Badenes (9 goles)
Goleador rival: Duca (6 goles)
Mayor victoria: 7 - 0 (14.02.1943)
Mayor derrota: 1 - 6 (19.04.1959)
Más repetido: 1-0 (13 veces)

Crónica

El partido con el Valencia no se había considerado, en general, en Zaragoza, en su auténtico valor. Se pensó demasiado en un Valencia clasificado y sin penas y se olvidó que los levantinos tienen todavía aspiraciones a lograr un mejor puesto en la clasificación. Primero, por su propio prestigio, que estuvo en toda la primera parte en entredicho, y luego por las posibilidades que ofrece esa mejora de participar en los torneos internacionales, que significan, aparte la gloria y el honor de ver su nombre entre los grandes equipos europeos, una fuente de ingresos.

Pero el Zaragoza, seguramente, no pensó en eso. El Zaragoza ha llevado la Liga todo el año por el camino más cómodo y era más cómodo pensar que el Valencia no ofrecería mucha resistencia. Sin duda fué así como salió el Zaragoza a jugarle al Valencia, olvidando, y esto es imperdonable, su propia apurada situación, que les obligaba a un rendimiento superior en cada momento. No fueron capaces de lograrlo y el Valencia se llevó de La Romareda otros dos puntos, además, tontamente, porque no hizo nada por marcar los tantos. El Valencia jugó con demasiadas preocupaciones defensivas, fijándolo todo a la habilidad de Walter, a la rapidez de los extremos y al oportunismo de Ricardo. Pero ninguna de estas condiciones requirió el partido ni, francamente, brillaron en el Valencia. ¿Por qué, pues, la victoria? Hay que achacarla al mal partido de sus contrarios, desde el portero al extremo izquierda y, en último extremo, un poco a la mala suerte con que actuó el Zaragoza, en dos ocasiones.

En efecto, los dos tantos del Valencia fueron consecuencia de dos golpes francos, uno en cada parte: el primero rematado por Fertes, que ni vió el portero; el segundo, lanzado por Walter desde 30 metros, y que el portero del Zaragoza detuvo sin poderlo blocar, cayendo la pelota dentro del marco, en medio de una gran desilusión del público. En cambio, un excelente remate del Zaragoza, que el portero valenciano no pudo alcanzar, fue sacado de la misma raya por su defensa, y Domingo perdió una clarísima ocasión de marcar. Y esto fue todo, lo demás del encuentro una superior voluntad del Valencia y una mayor rapidez por ir a la pelota y un menor sentido para jugarla. En una palabra, más calidad, más decisión y más conjunto. Para contenerlo, el Zaragoza que salió al campo, era suficiente, para ganarle, no. El Zaragoza no jugó, ni sus medios ni sus delanteros, se

mostraron en ningún momento incisivos y peligrosos: siempre los contrarios ganaron la acción y aun cuando el Zaragoza dominó a lo largo del partido territorialmente, tanto cuando jugaron a favor como en contra del viento, ni una sola vez, o muy contadas, intentaron llevar la pelota y rematarla. Pocas veces se ha jugado con peor estilo y con más desgana, en un trotar estéril.

El Valencia no ha tenido nunca, a lo largo del partido, esta actitud de reserva defensiva. Incrustó entre sus defensas a sus medios, retrasó a sus interiores, y para sujetar a los contrarios, que no ni lo intentaron nunca con el coraje preciso y la decisión necesaria. Un juego desesperante, que mantuvo al público en una tremenda angustia.

Eligió campo el Valencia, a favor del viento, y en el primer cuarto de hora consiguió imponerse al Zaragoza, sin que su esfuerzo se tradujese en nada práctico, por los fallos de sus extremos y por la falta de decisión en todos sus remates a puerta. El Valencia apenas si lograba llegar alguna vez a la puerta del Zaragoza, Así se llegó a la media hora del partido, cuando Alustiza incurrió en falta. La sacó Walter, pasando la pelota a Fuertes, que remató sin que Yarza advirtiera siquiera el balón. Así termino el primer tiempo, con 1-0 a favor del Valencia.

En la segunda parte el Zaragoza atacó con más decisión y la puerta del Valencia pasó por verdaderos peligros. Uno lo despejó un defensa, de cabeza, cuando el balón entraba. A los 18 minutos, Aytor se filtró entre los defensas y pasó a Domingo, éste centró y se produjo una melée que terminó con un disparo de Wilson que fué a la red.

Parecia que el partido iba a enderezarse después de este empate, pero, cuatro minutos después, Aluatiza entró feamente a Walter. Se pitó falta, que saca el negro desde treinta metros, Yarza no fué capaz de retener ek balón, ni de despejar. Pretendiendo blocarlo, se le fue de las manos y cayó dentro de la red. La nueva victoria valenciana desmoralizó más al Zaragoza, que siguió jugando con todo el maleficio preciso para que el partido no pudiera volver ya a nivelarse. El árbitro Novella, con buena voluntad y bastante acierto.