Ficha de partido: 14.11.1948: Valencia CF 4 - 3 Atlético de Madrid

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
4 - 3
At. Madrid
At. Madrid

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Ben Barek
34'
Escudero
41'
Descanso
45'
Epi Fernández
46'
Juncosa
53'
Mundo Suárez
56'
Luis Díaz
62'
Silvestre Igoa
63'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: At. Madrid

Records vs At. Madrid

Máximo goleador: Mundo Suárez (16 goles)
Goleador rival: Luis Aragonés (12 goles)
Mayor victoria: 9 - 1 (13.09.1936)
Mayor derrota: 0 - 5 (10.11.1985)
Más repetido: 1-1 (20 veces)

Crónica

Ha sido un partido de más emoción que calidad, con visible nervosismo por ambos bandos y registrándose mayor profundidad en los avances blancos. Una arrancada de Silva es interceptada por Monzó de zancadilla, junto a la misma raya. Es el propio Silva el que se dispone a lanzar el castigo, pero cede a Ben Barek, a su lado, y el marroquí dispara un tiro seco, fuerte y a poca altura, haciendo inútil la estirada de Eizaguirre, entrando la pelota juntó al poste, a los treinta y cinco minutos.

Crécese con el tanto el Atlético, y el segundo gol madrileño se produce, a los cuarenta y un minutos, de la forma más inesperada. Fue un barullo en el área valenciana, provocado por el ala izquierda, desplazándose Eizaguirre, a quien se le escapó de las manos la pelota, lentamente impulsada por Escudero. Poco antes del descanso, y en un fuerte encontronazo con Juncosa, se lesionó Díaz, pasando a extremo derecho, Epi al interior y Amadeo de defensa derecho.

De salida, en la segunda parte y ante una vacilación de la defensa forastera, Epi mete el pie, rápido, y bate por bajo al sorprendido Domingo, mareando así el primer gol. La alegría en las gradas dura poco, pues otro fallo de Eizaguirre proporciona al Atlético el tercer gol, a los ocho minutos. Fue una internada de Escudero, que centró corto, desorientando al portero, mientras Juncosa, con toda facilidad, cruzaba el esférico muy flojamente hasta el fondo.

También inesperadamente llegó el segundo gol valenciano, al cuarto de hora: lo remató Igoa de cabeza, en magnifico salto. Dos minutos después es también Herrero el creador del peligro, dando ocasión a Díaz, totalmente desmarcado, a que intervenga en el barullo y cojeando introduzca la pelota en la meta. La ovación por el empate es inenarrable, pero llegó al paroxismo cuando, apenas repuestos de la emoción, Igoa, ganando en la acción al portero, deshizo el empate con el cuarto gol.

Siguió una fase de verdadero agobio para el Valencia, interceptando Puchades en dos ocasiones el temible disparo de Ben Barek. La delantera atlética introduce continuas modifica ciernes en su formación, que desconciertan a la retaguardia local, la que durante un buen rato se vio y se deseó para contener la avalancha rojiblanca, que se mantuvo hasta el fin, ya que en los últimos minutos estaba todo el Atlético volcado sobre la puerta contraria, mientras los valencianos lanzaban balones fuera, por lo que el arbitro decidió prorrogar el partido tres minutos largos, en medio del griterío del público.

La línea de defensa atlética y de ella Aparicio, junto con Juncosa y Ben Barek, fue lo más destacado del bando madrileño. En el Valencia, los medios volantes, sobre todo Puchades, y con alternativas Asensi y Epi. El Valencia tuvo mayor fondo, ofreciendo el bando contrario cualidades también muy dignas de mención, entre ellas, y como más salientes, la rapidez con la que superó al adversario en todo momento, la facilidad en el desmarque y la certera dirección, en los disparos.

El Valencia tuvo dos hombres de brioso empuje en sus medios volantes: el argentino Herrero y el valenciano Puchades. Puede, si acaso, ponerse peros al tercer gol, para la consecución del cual Epi anuló de un empujón al guardameta madrileño. Pero si no hubiera sido válido entonces ío hubiera sido, más tarde, porque el Valencia mantuvo esa fase en un plan verdaderamente arrollador. Presentábase el Atlético en plan de gran favorito. No defraudó. Hizo, un primer tiempo espléndido, con una ligazón en las jugadas realmente asombrosa, avanzando con velocidad y ajuste, por el apoyo eficacísimo de sus medios volantes, estupendo engance con los bullidores y siempre peligrosos interiores. Juncosa, sobre todos, en el ataque ee constituyó en el conductor de la línea, en la que Silva y Ben Barek batallaron lo indecible.