Ficha de partido: 24.09.2005: Valencia CF 2 - 1 Real Sociedad

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
2 - 1
Real Sociedad
Real Sociedad

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Marco CaneiraRoberto Ayala
28'
AitorCifuentes
29'
GabilondoGarrido
29'
Pablo Aimar
34'
Francisco Rufete
35'
David Albelda
37'
Mikel
39'
Descanso
45'
David Villa
47'
Nihat
62'
Mario RegueiroCarlos Marchena
63'
Marco Di VaioDavid Villa
75'
UrangaMikel
84'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: Real Sociedad

Records vs Real Sociedad

Máximo goleador: Mundo Suárez (21 goles)
Goleador rival: Satrústegui (10 goles)
Mayor victoria: 7 - 0 (15.09.1940)
Mayor derrota: 0 - 7 (06.05.1928)
Más repetido: 0-1 (18 veces)

Crónica

El Valencia retomó anoche la senda de la victoria y acecha el liderato. El equipo de Quique arrasó a una frágil Real Sociedad durante gran parte del encuentro, lo que se tradujo en una cómoda renta con goles de Aimar y Villa. Sin embargo, Nihat recortó las distancias y Cañizares evitó al final un empate que hubiera sido injusto.

Como los toreros. Cañizares se marchó de Mestalla saludando al tendido. El arquero de Puertollano no quiere dejar el protagonismo. Si en el Camp Nou lo fue por el fallo que propició el empate del Barça, en esta ocasión evitó el fatídico y casi ya psicótico empate a dos. En un duelo con Kovacevic, el portero dio una lección de sangre fría. Cuando el tiempo ya se cumplía, rechazó dos remates que se cantaban gol. Fue su manera de redimirse, de congraciarse con una afición que le adora. Y lo hizo como mejor sabe, dando puntos al Valencia, como así ha ocurrido tantas y tantas tardes. Cañizares evitó con sendas paradas que las dudas se instalaran en Mestalla.

Y es que no hay manera de que el Valencia evite jugar con los corazones de los aficionados. Cuando parecía que los seguidores podían ver la primera goleada a favor del conjunto de Quique, al final imperó el sufrimiento. El tanto de Nihat en la segunda mitad hizo aflorar dudas en el equipo blanquinegro, pese a que en la primera parte el dominio había sido casi insultante. El dúo Villa-Aimar se había bastado para que el Valencia demostrara que lo del Camp Nou no era flor de un día, pero mientras arriba no hay discusión, en la retaguardia todo parece más complicado. En la primera fase los donostiarras no aparecieron por las inmediaciones de Cañizares, pero en la segunda sí se dejaron ver y los nervios aparecieron con el tanto del turco en la que puede ser su casa la próxima temporada. Aunque no fue suficiente para la Real Sociedad, que al final no pudo superar la efectividad de Villa y Aimar.

Los goles parecían que era cuestión de minutos. El control de juego del Valencia en la mayor parte del partido no tuvo discusión. Con un Baraja en plan dominador y la movilidad de Villa y Aimar las ocasiones fluían con celeridad. El asturiano utilizaba muy bien su cuerpo para aguantar el balón y permitir la llegada tanto de Vicente como de Rufete por las bandas, que, eso sí, en sus centros no encontraban rematador claro. En una acción de este corte, centro desde la banda, llegó el tanto inicial del Valencia. Rufete puso el balón a la cabeza de Aimar, que, pese a su escasa estatura, supo poner el balón donde quería. La justicia imperaba. Quien más ocasiones creaba se ponía por delante. El segundo tanto no debería tardar en llegar. El rival del Valencia no podía dar más de sí. Con un equipo repleto de canteranos, intentaba frenar como podía las oleadas de juego del conjunto de Quique. Y, además, su gran figura, Nihat, no aparecía.

El descanso no varió la tendencia. El centro del campo del Valencia, que por momentos se asemejó al de la época de Benítez, ponía los balones a la vanguardia para que los remachara. Y así sucedió. Villa, que empieza a ser un rival temible para Ronaldo en la lucha por el Pichichi, quiso marcar su golito. Además, como a él le gusta. Marchándose del rival con garra y poniendo el balón donde el portero no podía llegar. Ya estaba todo hecho. Sólo faltaba aguantar y asegurar los tres puntos. Pero llegó el desconcierto. Lesiones a gogó –Marchena con un mareo, Albelda en la banda con un golpe, Caneira también dolido– y el arranque de raza de la Real crearon dudas en el Valencia. Todavía se agravaron más cuando Nihat marcó. A partir de aquí los nervios pulularon en Mestalla.

Era un sufrimiento innecesario, era algo que no se preveía vista la mayor parte del choque. Pero es que los últimos partidos, con los fallos de Marchena y Cañizares, han creado algo de psicosis y todo esto se notó. Se podía ver el temor en la cara de los jugadores del Valencia. Era impensable que un equipo muy justito pusiera en aprietos a los blanquinegros. Pero así fue. No había manera de quitarse la presión de encima y cuando Kovacevic quiso pasar a un primer plano con dos acciones claras, Cañizares se encargó de enviarlo de actor protagonista a secundario y tomar él el papel principal con dos paradas milagrosas.