Ficha de partido: 26.11.2006: Valencia CF 0 - 1 Real Madrid

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
0 - 1
Real Madrid
Real Madrid

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Cannavaro
5'
Vicente RodríguezDavid Villa
15'
Diarra
26'
Michel Salgado
42'
Rubén Baraja
43'
Descanso
45'
MejíaCannavaro
46'
Raúl
51'
De la RedRobinho
68'
Francesco TavanoMiguel Pallardó
72'
Hugo VianaCurro Torres
81'
Joaquín Sánchez
85'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: Real Madrid

Records vs Real Madrid

Máximo goleador: Mundo Suárez (13 goles)
Goleador rival: Raúl (17 goles)
Mayor victoria: 6 - 0 (09.06.1999)
Mayor derrota: 0 - 6 (25.12.1932)
Más repetido: 1-2 (26 veces)

Crónica

En ocasiones ocurre y hay que considerarlo un accidente. Está claro que en el fútbol deciden los goles y que estos suelen llegar por ocasiones y buen juego. Pero algunas veces surge la sorpresa y un equipo pierde después de haber realizado mejor juego que el rival, de haber sido superior, de haber creado las mejores ocasiones... En ese espejo se vio ayer el Valencia ante el Real Madrid y por eso el resultado hay que calificarlo mero accidente. En boxeo, los Quique ahora estarían celebrando la victoria a los puntos. Pero esto es fútbol...

El equipo de Fabio Capello se llevó de Mestalla un botín excesivo. Tres puntos que sirven para mantener a los del Bernabéu en la parte alta, tratando de acechar al Barcelona (si juega siempre así poco van a inquietar a nadie), y que dejan al Valencia en la octava posición, ya a once puntos del líder y a cinco de los puestos de Champions League. El accidente de Mestalla no lo puede entender nadie, ni el propio Capello, que para lo que hizo su equipo se debía sentir en la gloria. Tres puntos con la ley del mínimo esfuerzo. El Real Madrid fue ramplón como conjunto. No pudo llevar la iniciativa en un solo instante y acabó pidiendo la hora ante la tremenda presión de un Valencia que no quería perder. Desangelado, el equipo del Bernabéu se limitó a defender su parcela y a aprovechar la calidad individual en una laguna que tuvo el rival. Así fue como Raúl batió a su amigo Cañizares. Al final.

David Villa se había empeñado en jugar y Quique le dio la titularidad, aunque el Guaje no aguantó más que 15 minutos. El entrenador tenía previsto el relevo, pero algo pasó en el calentamiento de Morientes. Aquejado de molestias en los isquiotibiales, había entrado en la convocatoria con calzador. Y finalmente Quique se decidió dar acceso a Vicente, aunque con ello tuvo que mover sus piezas (Silva dejó la banda izquierda para situarse como media punta y Angulo como referencia ofensiva). Con Villa y sin Villa, el Valencia le estaba dando al Madrid sopas con honda. Era superior. Rubén Baraja volvía a ser el jugador que asume responsabilidades, y con Pallardó como escudero recuperador, se echó el equipo a la espalda.

La presión que ejerció el Valencia, prácticamente en todas las zonas del campo, descompuso al Madrid, que se veía superado en el orden táctico y técnico. Pero faltaba el gol. El premio al esfuerzo de quien no está dispuesto a desperdiciar la ocasión de romper una racha de cuatro jornadas sin ganar, que preocupaba y mucho. El primer periodo había sido un monólogo de los valencianistas. El Madrid, sin espacios –porque los blanquinegros no les dejaban pensar–, lo pasaba mal. Los de Quique tenían las ideas mucho más claras que el rival. Jugaron con más fe mientras que los once de Capello se recluían en su área en repetidas oportunidades, en cada córner, en cada jugada de estrategia... Temían al un Valencia sólido en defensa, que controló el centro y repitió jugadas por las bandas para acabar con centros en busca de la puntilla, que fue lo que se resistió.

De esta guisa comenzó también el segundo tiempo y de pronto, el jarro de agua fría. Un error en la entrega al salir hacia el ataque provocó la rápida acción de Roberto Carlos, como extremo, que acabó sirviendo en bandeja al capitán Raúl, que se ofreció para marcar. Desde ese momento el Valencia hizo más monólogo el partido. Prácticamente ya se jugó en el área madridista, salvo alguna contra por el tremendo empujo del Valencia. En el tramo final Quique quemó sus naves con la inclusión de Tavano, por éste reemplazó a Curro y el Valencia acabó jugando con defensa de tres, o dos, porque Miguel no se resignaba a quedarse atrás. Empuje, remates, disparos, y algún susto en una contra. Pero sobre todo superioridad y mala suerte. Un accidente, que en la situación en la que está el Valencia, duele mucho más.