Ficha de partido: 17.01.2007: Valencia CF 2 - 4 Getafe CF

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
2 - 4
Getafe CF
Getafe CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Hugo Viana
18'
Raúl AlbiolAsist: David Villa
28'
Nacho
31'
Descanso
45'
Fernando MorientesHugo Viana
45'
Güiza
46'
Alexis
48'
Raúl Albiol
54'
Nacho
60'
Casquero
61'
Carlos MarchenaCurro Torres
64'
Güiza
66'
Jorge LópezDavid Albelda
69'
Vivar DoradoNacho
70'
MarisGüiza
72'
Raúl AlbiolAsist: David Villa
76'
AlbertoPaunovic
80'
Paredes
83'
Maris
88'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia (Valencia) 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: Getafe CF

Records vs Getafe CF

Máximo goleador: David Villa (7 goles)
Goleador rival: Manu (4 goles)
Mayor victoria: 3 - 0 (22.09.2014)
Mayor derrota: 0 - 3 (11.02.2007)
Más repetido: 1-0 (4 veces)

Crónica

El Valencia quedó apeado de la Copa tras perder en Mestalla frente al Getafe (2-4). El conjunto de Quique realizó su peor partido de la temporada y se vio desbordado por un animoso conjunto madrileño. Un gol en propia meta de Tena adelantó a los blanquinegros, pero luego Güiza, en dos ocasiones, Nacho y Casquero voltearon el marcador. Al final anotó Albiol.

Batacazo. Ridículo. Impotencia. El Valencia fue anoche una caricatura y cayó eliminado de la Copa del Rey, competición en la que tenía puestas todas las esperanzas esta temporada. Con el esperpento de partido realizado era normal que el Getafe, ordenado, bien plantado y con una concepción clara y práctica del fútbol, le pasara por encima. Ni el grave error arbitral anulando un gol claro a los visitantes, con 1-1 en el marcador, mermó los ánimos ni nubló las ideas de los pupilos de Schuster.

El Getafe sólo necesitó tiempo, y a fe que lo aprovechó. Incluso terminó el partido sin forzar la máquina porque la ventaja de que disfrutaba era imposible que la enjugara un Valencia que no existió. Un gol en propia meta de Tena al filo de la media hora de juego desatascó, sólo de manera provisional, el partido para un Valencia que hasta entonces no había dado señales de vida. Era un Valencia desdibujado, sin dirección e incapaz de poner en apuros al modesto Getafe que, poco a poco, se fue haciendo el ánimo. Y se lo hizo de tal forma que sólo cuatro minutos después restableció la igualada, para poner las cosas en su sitio y llevar la justicia al marcador.

El fútbol, sin embargo, no entiende de leyes y, como suele suceder, el pequeño siempre sale perdiendo. Habían transcurrido tan solo cuatro minutos desde el empate madrileño cuando los pupilos de Schuster trenzaron la mejor jugada hasta entonces, con el premio final del gol. Golazo, mejor dicho. La acción la hilvanaron, al primer toque, Nacho, Güiza y Casquero, este último llevando el balón a la red. El árbitro, incomprensiblemente, señaló un fuera de juego inexistente, que sirvió para deshacer el nudo que a muchos aficionados se les había hecho ya en la garganta. Cosas del fútbol.

El Getafe, lejos de amedrentarse o venirse abajo, porfió en su tarea. Siguió imponiéndose en la medular con el excelente trabajo de Casquero, escoltado por Paunovic y Nacho y, aunque Güiza era el único punta, los madrileños llegaban con oleadas, con cantidad y con mucho peligro. Tanto que el público de Mestalla mostró sus quejas a la actuación del Valencia. Quique había apostado por los titulares. Se dejó de experimentos y rotaciones. Como se preveía, alineó hasta a Cañizares. Pero no estaba Baraja. Y Hugo Viana, hoy por hoy, está a años luz del vallisoletano. No hubo dirección. Silva, el único que puede tomar la brújula, tuvo que limitarse a la banda izquierda. Ahí pierde. Pero no hay otro.

Los problemas se acumularon para el Valencia. No existía ni como bloque ni a título individual. Angulo se vació, de manera estéril. Villa, a veces, hizo la guerra por su cuenta. Joaquín, desaparecido... Así, imposible. La segunda mitad no pudo empezar peor para el Valencia. Güiza puso la guinda a una buena acción de ataque visitante y, con temple y clase, alojó el cuero en la red de un Cañizares que, impotente, sólo pudo seguir con la mirada la trayectoria.

No hubo ni siquiera tiempo para que la ligera reestructuración ordenada por Quique tomara cuerpo. Viana se quedó en la ducha, Angulo volvió a la banda izquierda y Silva a la media punta para tratar de poner orden y algo de fútbol. Lejos de recurrir, si acaso, a la casta, el Valencia pasó a ir casi a la deriva. Desaprovechó el último instante para evitar el desastre y, claro, llegó. No hubo reacción y lo que llegó fue el tercero del Getafe. Ahí se acabó el partido y, con él, la eliminatoria.

Acceder a los cuartos de final de la Copa del Rey era ya una quimera. Los valencianistas sólo ansiaban que acabara el martirio. El tiempo no transcurría, mientras que para el Getafe volaba. Llegó el cuarto gol y la celebración visitante fue ya apoteósica. Muchos aficionados desfilaron, inmersos en el desencanto y con el temor en el cuerpo de que el domingo en San Sebastián se repita la historia. La Copa ya es historia y ahora toca olvidarse de lo de anoche, reflexionar y mirar hacia adelante. El batacazo llegó. Sólo resta esperar que sea el último.