Ficha de partido: 26.05.2007: Valencia CF 2 - 3 Villarreal CF

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
2 - 3
Villarreal CF
Villarreal CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
David Villa
20'
Forlán
34'
Roberto Ayala
38'
Descanso
45'
Forlán
51'
Carlos Marchena
53'
Guille Franco
55'
Jorge LópezJaime Gavilán
56'
Rubén BarajaCarlos Marchena
56'
Tacchinardi
57'
Fuentes
64'
Miguel Brito
64'
Matías FernándezPires
65'
JosicoTacchinardi
70'
David Albelda
73'
Tomasson
78'
TomassonGuille Franco
78'
Emiliano Moretti
88'
Forlán
88'
Marcos Senna
93'
Final del partido
94'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: Villarreal CF

Records vs Villarreal CF

Máximo goleador: Juan Sánchez (7 goles)
Goleador rival: Rossi (6 goles)
Mayor victoria: 7 - 0 (09.09.1954)
Mayor derrota: 0 - 3 (19.01.2008)
Más repetido: 1-0 (9 veces)

Crónica

El sueño se desvaneció en la jornada de reflexión. No hizo falta esperar al escrutinio, a los demás resultados. El Valencia no supo hacer sus deberes y punto. No hay peros. Se le atragantó el Villarreal, que toma alas para seguir suspirando por un puesto europeo, y los de Quique pierden todas sus opciones de alcanzar lo que desde hace tiempo para muchos era un imposible. A falta de dos jornadas para que el fútbol se tome unas vacaciones, el Valencia dice adiós a la ilusión de luchar por la Liga. Tras el triunfo anoche del Real Madrid, ya no es siquiera una quimera.

El público de Mestalla empezó a abandonar sus localidades antes de que Rubinos Pérez pitara el final. Cuando Tomasson hizo el segundo gol del Villarreal, las esperanzas de muchos valencianistas se vinieron abajo como un castillo de naipes. Fue un bofetón porque apenas quedaba un cuarto de hora y al equipo de Quique no se le veía con capacidad para remontar el marcador adverso, a pesar de que estaba volcado a la desesperada. El Valencia ha de conformarse con ir a la Champions. No le queda otra. El premio grande es inalcanzable. Ahora se trata de terminar la temporada lo mejor posible y reflexionar sobre cuanto ha sucedido en los últimos ocho meses para extraer conclusiones que ayuden a mejorar de cara al próximo curso.

La decepción valencianista fue tal que muchos aficionados no vieron el gol con el que Villa maquilló un resultado humillante. Habían abandonado sus localidades presos del desengaño, y el partido acabó con algunos pañuelos en la grada y, desde algunos sectores, con repetidos cánticos de “Quique, vete ya”, coreados por unos y censurados por otros. Al Valencia ya se le puso cuesta arriba el partido cuando estaba en el vestuario, en el momento en que Quique tuvo que prescindir de David Silva, el jugador más en forma del equipo. El joven canario estuvo entre algodones las últimas semanas, jugó en Mallorca en la pasada jornada, arriesgando el físico, pero al final no pudo ser. Ayer no estaba en condiciones.

Con este lastre comenzó el partido y desde el pitido inicial se observó que el Villarreal no era un qualsevol. Estaba mejor situado sobre el terreno de juego, más metido en el partido. Si al Valencia le iba la vida para seguir con opciones de luchar por el título, los castellonenses llegaron a Mestalla con el vivo sueño de lograr los tres puntos que sirvieran para presionar al Atlético en su lucha por un puesto para jugar la Copa de la UEFA, y de paso rebajar la ventaja de triunfos que los blanquinegros llevan en los derbis. Aun con esa mejor disposición sobre el campo, el Valencia, por aquello de jugar en casa y porque su afición siempre lo lleva en volandas, inquietó con reiteración el portal de Viera, y Villa abrió el marcador al transformar un penalti.

El gol puso alas en las botas de los blanquinegros, que en un santiamén tuvieron sobre las cuerdas al rival. Una, dos, tres ocasiones de gol... y enseguida un rebote, un despiste en los marcajes y Forlán se plantó ante Cañizares. El uruguayo es de los que no perdonan. Ayer tampoco lo hizo. Desde ese momento se vio que al Valencia le iba a costar Dios y ayuda. En el segundo tiempo las cosas siguieron por idéntico camino, con un guión similar. El Valencia quería, pero jugaba con el corazón, y el Villarreal, que no estaba dispuesto a irse de vacío, lo hacía con la cabeza.

De poco sirvieron al Valencia los cambios que introdujo Quique, aunque Jorge López proporcionó más de una jugada para deshacer la igualada. A Pellegrini le salieron mejor las permutas. Mati Fernández se dedicó a alimentar las contras, porque el Valencia iba a la desesperada. Y Tomasson dio la vuelta al marcador apenas incorporase al juego. El gol dejó al Valencia tocado. Se acentuaron las individualidades y los errores y el Villarreal jugó a placer, sereno y resolutivo. Otro tanto de Forlán fue la sentencia, porque el de Villa no sirvió ya para nada.