Ficha de partido: 06.11.2007: Valencia CF 0 - 2 Rosenborg BK

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
0 - 2
Rosenborg BK
Rosenborg BK

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Iversen
30'
Descanso
45'
Vicente RodríguezFernando Morientes
45'
Iversen
58'
Miguel Ángel AnguloEmiliano Moretti
63'
Nikola ZigicJoaquín Sánchez
63'
StorflorSkjelbred
79'
Miguel Ángel Angulo
80'
YaSapara
84'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: Rosenborg BK

Records vs Rosenborg BK

Máximo goleador: Rubén Baraja (1 goles)
Goleador rival: Iversen (2 goles)
Mayor victoria: 4 - 0 (27.11.2008)
Mayor derrota: 0 - 2 (24.10.2007)
Más repetido: 0-2 (2 veces)

Crónica

El modesto Rosenborg dio anoche otro baño espectacular al Valencia. Superior incluso al de Noruega. Los visitantes llegaron con la lección aprendida, bien plantados y, sin complejo alguno, acabaron recibiendo la ovación del público de Mestalla -cada vez menos- en reconocimiento a su gran partido. Tanto como desastroso por parte de un Valencia que sigue último de su grupo y cada vez más cerca de despedirse de la Champions y, a este paso, hasta de la Copa de la UEFA.

Un Valencia roto, que hace más de un mes que no sabe lo que es ganar en Mestalla y que con estas hechuras no puede estar entre los grandes de Europa. Koeman tiene mucho trabajo por delante.

El primer periodo evidenció de nuevo la situación en la que se encuentra el Valencia, un equipo tocado y que sigue sin reaccionar. El triunfo de Mallorca fue una muestra más de lo visto a lo largo de la temporada. Es decir, ante un rival blandito o de andar por casa, aunque sin jugar bien, se han sacado adelante los partidos. Cuando enfrente hay un equipo que aprieta, que tapa bien y se desdobla rápido, que triangula y que es físicamente fuerte, el Valencia queda a merced.

No hay ideas, falta claridad y también capacidad de reacción. El Rosenborg le dio una lección al nuevo equipo de Ronald Koeman en este primer acto. Lo que resulta incomprensible es que los valencianistas fueran incapaces de contrarrestar las principales armas del cuadro noruego, las cuales lució en Trondheim y con ellas superó a los jugadores entonces dirigidos por Quique.

Un ejemplo de lo que decimos fue el lateral zurdo, Dorsin, que acabó haciendo senda en su banda. Los valencianistas fueron incapaces de pararlo y menos de aprovecharse de sus constantes incorporaciones al ataque. Joaquín no lo superó nunca y Miguel tampoco lo frenó.

El Valencia ni tuvo el control, ni mando. Fernandes, con cualidades para convertirse en el canalizador del juego, está lejos todavía de su mejor forma y sin la velocidad necesaria. La maraña de hombres que montaron los visitantes en el centro del campo fue una muralla imposible de salvar para los de Koeman. Con Tettey como eje por delante de la defensa, Sapara, Skjelbred y Traoré trabajando a destajo e Iversen en la media punta, bastó para sacar los colores a los de Mestalla que, hoy por hoy, no demuestran el nivel mínimo que exige la Champions.

Un remate con la cabeza de Helguera, tras servicio desde la esquina, cuando se cumplía la media hora, fue la única acción en la que el Valencia dio señales de vida. El meta del Rosenborg respondió con una gran intervención. Al instante llegó el 0-1 y el mazazo acabó por hundir a un equipo, el local, que quedó ya con las vergüenzas al aire. Y Koné, tres minutos después, pudo hacer el segundo.

Tras el descanso llegó lo peor. En los primeros minutos, impecable acción a balón parado y el 0-2 en el marcador. Sentencia definitiva, si no existía ya con la ventaja mínima. Y hasta pudo llegar el tercero, si el remate cercano de Koné no acaba con el balón estrellándose en el poste.

Koeman echó el resto. Se jugó las bazas que le quedaban, pero ni así. Cuando un equipo está roto no se recompone con tres retoques. El holandés dejó tres defensas, con Albelda al quite y, por delante de Fernandes, Angulo y Vicente en las bandas, Silva en la media punta, con Villa y Zigic en ataque. Nada. Tocaron cuando los noruegos les dejaron, pero sin llegar a inquietar nunca su portería. Y cuando el balón la merodeó, allí estaba el capitán, Riseth, que colaboró al recital.

Otra noche triste en todos los sentidos, pues la Champions no arrastra ya ni a los aficionados que, cansados de pagar y no ver nada, siguen desertando en un Mestalla que continúa siendo plaza fácil para todo el que llega. Lo dicho, muy triste.