Ficha de partido: 23.01.2008: Valencia CF 1 - 0 Atlético de Madrid

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
1 - 0
At. Madrid
At. Madrid

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Marco Caneira
22'
Motta
22'
Emiliano Moretti
23'
Motta
25'
Pernía
29'
Vicente Rodríguez
30'
David Silva
32'
Descanso
45'
Miguel BritoMarco Caneira
45'
ForlánAgüero
46'
Hedwiges MaduroRubén Baraja
51'
ReyesMista
57'
Joaquín SánchezÉver Banega
70'
Reyes
88'
CuevasLuis García
89'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: At. Madrid

Records vs At. Madrid

Máximo goleador: Mundo Suárez (16 goles)
Goleador rival: Luis Aragonés (12 goles)
Mayor victoria: 9 - 1 (13.09.1936)
Mayor derrota: 0 - 5 (10.11.1985)
Más repetido: 1-1 (20 veces)

Crónica

Corto. Muy corto. En una eliminatoria a doble partido, un 1-0 nunca es una garantía. El Valencia perdonó. El Atlético decía que no quería jugar y el equipo de Koeman no supo sentenciar la ronda, aunque el gol de Silva puede ser decisivo para encarar las semifinales de la Copa del Rey. La solución se verá a orillas del Manzanares la próxima semana. Pero viendo ahora al equipo, en esta competición del KO y a pesar de que anoche la afición salió de Mestalla pensando que había dejado pasar una oportunidad de hacer historia, se puede mirar el futuro inmediato con cierto optimismo, arropada la idea por la ineficacia que muestra el Atlético y por los recientes antecedentes.

El Valencia ya sabe lo que es sufrir en el recinto colchonero, pero también sabe cómo meter al rival sobre las cuerdas. Lo hizo en la Liga, hace unos días. Un primer tiempo de pavor y un segundo con el enemigo pidiendo la hora. Ahora, con la lección aprendida, los de Koeman están en disposición de seguir el camino brillante de la Copa, porque en la Liga todo son toboganes, pero con más bajadas que subidas.

El gol de la rabia. Un zapatazo tremendo de David Silva deshizo la maraña en que se estaba convirtiendo el partido. Mestalla bramó y los futbolistas formaron una piña, en la línea de fondo, unos sobre otros, abrazados, celebrando el tanto. Para entonces, recién cumplida la media hora, el Valencia ya jugaba con uno más por la expulsión de Motta, que tiene que "agradecerle" a su compañero Valera la segunda tarjeta que le mostró Clos Gómez, porque aquel hizo un pase horizontal perfecto para Villa, al que el ítalo-brasileño se vio forzado a derribar.

El partido llevaba camino de convertirse en un laberinto de despropósitos. De inicio hubo muy poco fútbol y repetidas interrupciones por faltas que en unos casos lo eran y en otros lo parecían o no, pero el público clamaba contra el árbitro aragonés que iba a sentenciar el partido al dejar a los colchoneros con uno menos. El Valencia llevaba la iniciativa. El Atlético había comenzado timorato, sin llegadas claras, pero a medida que transcurrieron los minutos fue entonándose y sacó mejor partido de la situación.

Esta vez Ronald Koeman puso a casi todos sus jugadores en el sitio justo. Donde toca. La defensa, que nunca ofrece virtuosismos, cumplía, y como en el medio campo y en las bandas hubo superioridad, se vio mejor orden. Pero conviene puntualizar que el Atlético no estaba siendo nada del otro mundo. Javier Aguirre se dejó en el banquillo a destacados jugadores como Forlán, Reyes o Fabiano, y delante el único que ofreció fútbol y claridad de ideas fue el de siempre, el Kun Agüero, que debía desesperarse por la serie de calamitosos pases que le enviaban.

Si con once el Atlético se había mostrado mediocre, con uno menos, lógica y descaradamente, jugó a defender. Esa era la premisa y, con lanzamientos largos, a buscar al Kun para tratar de ganar la espalda a los defensas y sorprender. El segundo periodo no iba a ofrecer más cambios que los que los que significaron las sustituciones que hicieron uno y otro entrenador. En el Valencia, Koeman dio acceso a Miguel en el puesto de Caneira -reapareció tras varias semanas inactivo por lesión- y poco después, cuando Rubén Baraja se rompió, al holandés Hedwiges Maduro.

Los colchoneros también hicieron un par de cambios en los primeros compases. Como el Kun estaba agotado, entró Forlán para buscar el gol, y luego Reyes ocupó el puesto del ex valencianista Mista, despedido con aplausos por quienes recordaban su pasado blanquinegro. Pero nada, los cambios no significaron nada determinante. Más de lo mismo. Un monólogo del Valencia, que aprovechaba su superioridad numérica para, por la derecha y por la izquierda, buscar la forma de aumentar la cuenta. Pero a veces la ideas no fluyen como uno quiere y el equipo se atropellaba.

El Atlético cada vez era más conservador. Los jugadores miraban una y otra vez hacia el marcador electrónico deseando que pasaran los minutos. El 1-0 con uno menos no lo veían mal. Pensaban en la remontada, en la vuelta, la semana próxima en el Manzanares. La ventaja era mínima y dejaba la eliminatoria pendiente del segundo partido. El Valencia dejó pasar el tren de la sentencia.