Ficha de partido: 28.02.2010: Atlético de Madrid 4 - 1 Valencia CF

Ficha de partido

At. Madrid
At. Madrid
4 - 1
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Carlos Marchena
1'
David Silva
20'
Carlos Marchena
28'
Forlán
29'
Paulo Assunçao
30'
Hedwiges MaduroJuan Mata
33'
Alexis Ruano
42'
Descanso
45'
Antonio López
48'
Éver Banega
54'
Pablo HernándezJoaquín Sánchez
57'
Alejandro DomínguezDavid Villa
70'
Agüero
78'
JuradoAgüero
80'
Miguel Brito
82'
Manuel Fernandes
83'
Forlán
86'
Raúl GarcíaPaulo Assunçao
86'
SalvioSimao
88'
César Sánchez
90'
Salvio
90'
Jurado
93'
Final del partido
94'

Estadio



Nombre: Vicente Calderón
Aforo: 54.851 espectadores
Ubicación: Madrid / España 
Inauguración: 02/10/1966

Rival: At. Madrid

Records vs At. Madrid

Máximo goleador: Mundo Suárez (16 goles)
Goleador rival: Luis Aragonés (12 goles)
Mayor victoria: 9 - 1 (13.09.1936)
Mayor derrota: 0 - 5 (10.11.1985)
Más repetido: 1-1 (20 veces)

Crónica

El Valencia salió ayer deshecho del Vicente Calderón. Sufrió la mayor goleada de la temporada después de haberse adelantado en el marcador y sumó dos nuevos nombres a su larga lista de bajas: Marchena y Miguel, ambos expulsados. La roja directa que recibió el capitán, antes de la media hora, fue decisiva, porque rompió por completo el argumento del partido. Su merecida despedida del césped allanó el camino de la remontada al Atlético y quebró la voluntad de su equipo en la segunda mitad, cuando no dio señales de fortaleza para superar la adversidad.

No es habitual ver partidos sosos en el Calderón. Hay encuentros buenos y malos, pero suele haber condimentos extras cuando el Atlético juega en su casa. Es como el caso del Levante UD en Orriols: No hay una forma lógica de explicar un gran número de partidos, porque hay una extraña tendencia, casi paranormal, para que el guión se rompa por el sitio menos esperado. El Valencia fue ayer la víctima de este extraño fenómeno deshacer los partidos como los huracantes devastan regiones enteras. Hasta el árbitro estaba de cara para el equipo de Emery, lo que era una excelente noticia después de tres choques castigado por los colegiados. Pérez Burrull había ignorado un penalti claro de Banega sobre Reyes en la acción anterior al gol de Silva, un tanto ejecutado con una elegancia suprema del canario. Después de no haber acertado ante el portero, Silva había recogido el rechace, burlado a Perea y colado la pelota con un toque exquisito por el único resquicio que había quedado libre.

Siete minutos después, cuando el Valencia controlaba aparentemente la situación, se produjo la fatalidad, el punto de inflexión que puso patas arriba el partido. Fue en un acción ingenua, inconcebible, de Carlos Marchena. El capitán del Valencia adoptó su papel de kamikaze, que parecía olvidado esta temporada con una trayectoria ejemplar. Cometió otro error infantil, no sólo por parar con la mano, sin ningún rubor, el balón dentro del área tras regalarle la pelota a Agüero, sino por obviar también el estado del termómetro ambiental en ese instante. Para entonces, el Calderón era un infierno que bramaba contra el árbitro y tuvo su efecto. Pérez Burrull no pitó, pero las quejas y el ruido le llevaron a consultar con el cuarto árbitro. Segundos después, señaló el punto fatídico y expulsó con roja directa a Marchena, que ya tenía una amarilla por una patada a Simao en el primer minuto. Nada más marcar, Forlán movió los brazos en dirección a la grada en busca de apoyo, consciente del cambio de la situación. Lo que parecía, un minuto antes, un paseo en barca para el Valencia, se convertía en un drama para los futbolistas de Emery.

Con diez, Unai reordenó obligatoriamente sus piezas. Prescindió de un ala, Mata, y dio entrada a Maduro. Todos los esfuerzos del Valencia se centraron ahora en parar las entradas de Aguero y Reyes, dos incordios constantes, y de intentar algún contraataque, con Banega como único futbolista capacitado para parar la pelota y mirar a sus compañeros. Del reaparecido Fernandes no hubo noticias.

El Valencia aguantó el tipo hasta el descanso y en gran parte del segundo tiempo gracias a César, que salvó el gol hasta en cuatro ocasiones clarísimas del Atlético, que dominaba claramente el espacio y la pelota. La actuación del portero fue adquiriendo importancia con el paso de los minutos, mientras el Valencia no ofreció ninguna réplica al contragolpe. No hubo ocasión para la carrera de Villa, mientras Emery trató de dotar de verticalidad al equipo con la entrada de Pablo por Joaquín. Todo fue en balde. Extenuada, la defensa del Valencia dobló la rodilla en el último cuarto de hora y se rindió definitivamente con la expulsión de Miguel por una patada a Valera. Forlán y Jurado redondearon la extraña goleada del Atlético sobre el Valencia, que deja al equipo en cuadro.