Ficha de partido: 16.02.2014: Sevilla FC 0 - 0 Valencia CF

Ficha de partido

Sevilla FC
Sevilla FC
0 - 0
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Coke
19'
Ricardo Costa
40'
Vitolo
40'
Descanso
45'
Ricardo Costa
50'
Philippe SenderosFede Cartabia
54'
CheryshevReyes
59'
GameiroNico Pareja
59'
Javi Fuego
62'
Philippe Senderos
62'
Dani Parejo
63'
Cheryshev
69'
Seydou KeitaPaco Alcácer
70'
Eduardo Vargas
77'
Joao PereiraDani Parejo
82'
CristóforoIborra
87'
Diego Alves
91'
Cheryshev
93'
Final del partido
94'

Estadio



Nombre: Sánchez Pizjuán
Aforo: 45.500 espectadores
Ubicación: Sevilla / España 
Inauguración: 07/09/1958

Rival: Sevilla FC

Records vs Sevilla FC

Máximo goleador: Mundo Suárez (28 goles)
Goleador rival: Campanal (20 goles)
Mayor victoria: 8 - 0 (17.10.1943)
Mayor derrota: 3 - 10 (13.10.1940)
Más repetido: 2-0 (26 veces)

Crónica

El Valencia arrancó un valioso punto en el Sánchez Pizjuán ante un Sevilla que acumula ya seis jornadas sin ganar. Los de Pizzi fueron mejores en la primera mitad, pero se vieron obligados a jugar gran parte de la segunda con diez jugadores por la expulsión del portugués Ricardo Costa. Pese a ello, los valencianistas pelearon y lucharon hasta el final para conseguir un punto y mantenerse invictos por quinta jornada consecutiva. Los locales llegaron a desperdiciar un penalty que lanzó el croata Iván Rakitic y que detuvo muy bien Diego Alves.

El partido se presentó interesante para conocer el que se hacía dueño de la séptima plaza entre dos equipos empatados a 31 puntos, pero además que habían sido superados provisionalmente en la clasificación tras la victorias en esta jornada del Espanyol y el Levante. Los valencianistas llegaron al Sánchez Pizjuán con la moral alta tras su despertar con el técnico hispano argentino Juan Antonio Pizzi en el banquillo y sus victorias en el Camp Nou ante el Barcelona (2-3) y en Mestalla ante el Real Betis (5-0), todo lo contrario que los sevillistas, con tres derrotas seguidas, ante el Levante (2-3), Málaga (3-2) y Barcelona (1-4).

Los de Pizzi quisieron aprovecharse desde el inicio de la inestabilidad de la formación andaluza en su sistema defensivo y encontraron huecos para ponerse de gol ante el meta portugués Antonio Alberto Bastos Beto, como en una contra del delantero chileno Eduardo Vargas, al que le salió el remate demasiado cruzado. El Sevilla no estuvo fino a la hora de llevar el peso del encuentro y perdió la partida en el centro del campo, con lo que tuvo que conformarse con recuperar algún balón para intentar sorprender a la defensa visitante.

Con el avance de la primera parte el Valencia estuvo cada vez más confiado en sus posibilidades frente a un rival sin coordinación entre la medular y el ataque y una defensa que dejó muchos espacios para que se movieran bien Vargas y Paco Alcácer. No apareció en la primera parte nadie de los jugadores de creación del equipo de Unai Emery, como Rakitic, José Antonio Reyes o Víctor Machín Vitolo, y así el delantero colombiano Carlos Bacca se encontró siempre muy sólo, pero al Valencia también le faltó tenerlo más claro en la definición, lo que se tradujo en el empate a cero del descanso.

A los cinco minutos de la reanudación llegó un contratiempo grande para los valencianistas, cuando el central portugués Ricardo Costa vio la segunda tarjeta amarilla por darle al balón con la mano, en una jugada, además, que los sevillistas protestaron mucho al considerar que la infracción había sido dentro del área. Pizzi tuvo que recomponer la defensa y darle entrada al suizo Philippe Senderos en detrimento del argentino Fede Cartabia, mientras que Emery sacó al extremo ruso Denis Cheryshev y al delantero francés Kevin Gameiro.

Se le pusieron bien las cosas al Sevilla cuando poco después, a la hora de partido, el colegiado catalán Alfonso Álvarez Izquierdo señaló penalti por derribo de Javi Fuego a Cheryshev, aunque Rakitic, en el lanzamiento, se encontró con la parada del meta brasileño Diego Alves. Los locales, ante la inferioridad numérica del adversario, sí tomaron el mando del choque pero siempre con acciones espesas que no llevaron demasiado peligro y que motivaron que no se pasara el empate a cero.