Ficha de partido: 08.10.1989: Valencia CF 1 - 1 Sevilla FC

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
1 - 1
Sevilla FC
Sevilla FC

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
José M. Ochotorena
17'
Dassaev
21'
Conte
38'
BengoecheaSalguero
45'
De la FuenteMartagón
45'
Descanso
45'
Lubo PenevEmilio Fenoll
45'
Toni Gomes
46'
Andrades
52'
Voro González
52'
Miguel Ángel Bossio
70'
Conte
72'
Carlos ArroyoPaco Ferrando
78'
Bengoechea
79'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: Sevilla FC

Records vs Sevilla FC

Máximo goleador: Mundo Suárez (28 goles)
Goleador rival: Campanal (20 goles)
Mayor victoria: 8 - 0 (17.10.1943)
Mayor derrota: 3 - 10 (13.10.1940)
Más repetido: 2-0 (26 veces)

Crónica

Tres cuartos de entrada con un público impaciente por ver jugar al búlgaro Penev. Terreno de juego en buenas condiciones, temperatura agradable, pero acompañada de un fuerte viento que no influyó en demasía en el juego. Recaudación de algo más de 16 millones de pesetas. Arbitró García de Loza, del colegio gallego. Su labor fue de buena a mala para terminar el partido, con una tremenda pitada del público que le recriminó, entre otras cosas, errores de apreciación a la hora de sancionar entradas muy fuertes. Debió expulsar al sevillista Conte por juego peligroso en una entrada a Giner y se quedó con una tarjeta amarilla. Desde ese momento, el partido degeneró hasta el límite de lo inaceptable. También vieron cartulina Bossio, Voro, Ochotorena, Bengoechea, Dassaev y Andrades por perder tiempo.

Goles: 1-0, minuto 47 y medio del primer tiempo. El balón en el área pequeña de la portería de Dassaev, rebota dos veces en la defensa sevillista por acción de Giner, toca el esférico Fernando de espaldas y recoge Toni, que busca hueco y marca. 1-1, minuto 26 del segundo tiempo. Bengoechea, en saque de falta, sirve un balón medido a la cabeza de Conte, quien remata cambiando el balón de dirección.

El Valencia empató anoche a un gol contra un Sevilla que aprovechó el paulatino decaimiento de su rival, y con el 1-1 se dedicó a aguantar los intentos, todos frustrados, por cambiar las cosas de los de Mestalla. Muy pocos aficionados se esperaban ayer en el Luis Casanova la igualdad en el marcador, entre otras cosas, porque el bautizo de fuego del búlgaro Luboslav Penev bien se merecía otra victoria aunque fuera por poco margen de goles, dado que enfrente estaba todo un Sevilla, este año despuntando por donde pisa.

Además, las estadísticas dicen que el valencianista no es de los terrenos donde los sevillistas ganan en los últimos años. Claro que la frialdad de los números estadísticos no cuentan con los cambios de entrenador, y los del Sánchez Pizjuán este año cuentan con todo un maestro y filósofo, señor Cantatore, que en Mestalla puso y dispuso las cosas para lo mejor de su equipo. Hubo unos primeros minutos, al abrirse el juego en los primeros compases, donde el Valencia dominó a placer y llegó a la portería de Dassaev con facilidad, pero sólo con eso, porque el peligro a la hora de chutar a puerta no acompañó a los de Víctor Espárrago.

La tripleta che Fernando-Toni-Eloy funcionó, en un principio, compenetrada, pero con el transcurso del tiempo, el centrocampista Fernando y el extremo Eloy se desvincularon del trío para dejar al brasileño Toni, solo, por decirlo de alguna manera, para que tuviera una tarde-noche de las más vistosas en su corta carrera en Mestalla.

El Sevilla colocó al austríaco Polster allá arriba y el resto atrás para jugar al contraataque, sin resultado alguno. El gol de los de casa puso las cosas en su sitio para tranquilidad y poder irse a la caseta con la alegría del deber cumplido. Fenoll, el extremo izquierdo valencianista que lo estaba haciendo bien, dejó su sitio al "nuevo", el búlgaro Penev, cuando comenzaba la segunda mitad.

Todo salía a pedir de boca del aficionado: un gol en el marcador, y ahora a ver jugar al nuevo refuerzo. Pero los planes no salieron y el Sevilla tomó la iniciativa del juego para no soltarla hasta conseguir el gol del empate. Después del 1-1, lo que se vio en el Luis Casanova ya no fue fútbol, en todo caso proto-fútbol, poniéndose por montera el reglamento todos los que estaban en el terreno de juego. Hasta el propio señor colegiado, que si los partidos de fútbol durasen unos minutos más, ayer se hubiera acabado como el rosario de la aurora o aún peor.