Ficha de partido: 17.08.2003: Valencia CF 0 - 0 Real Madrid

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
0 - 0
Penalties (6-7)
Real Madrid
Real Madrid

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Beckham
38'
Carlos Marchena
38'
Descanso
45'
Fabián CanobbioVicente Rodríguez
45'
Mauricio PellegrinoRoberto Ayala
45'
John CarewPablo Aimar
59'
GutiBeckham
63'
Juan SánchezJorge López
66'
Gonzalo De los SantosRubén Baraja
73'
PortilloRonaldo
75'
SolariZidane
79'
Guti
82'
Vicente VerdejoDavid Albelda
83'
MorientesRaúl
84'
NúñezFigo
84'
Inicio prórroga
90'
Penalties (6-7)
120'
Final del partido
120'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: Real Madrid

Records vs Real Madrid

Máximo goleador: Mundo Suárez (13 goles)
Goleador rival: Raúl (17 goles)
Mayor victoria: 6 - 0 (09.06.1999)
Mayor derrota: 0 - 6 (25.12.1932)
Más repetido: 1-2 (26 veces)

Crónica

La injusta lotería de los penaltis decantó el trofeo Naranja a favor del Real Madrid. Como en aquella fatídica tanda de San Siro, a Pellegrino le tocó fallar la pena máxima decisiva. En los noventa minutos precedentes, el Valencia, tras romper la posesión de la pelota favorable a los madridistas, no encontró el atino necesario para transformar en gol algunas de las múltiples oportunidades de las que dispuso, pero llegó a estrellar tres veces el balón en el poste. Gustó Jorge López en su debut. El Real Madrid llegó a Valencia con honores de estirpe legendaria ya extinguida en el resto del planeta. Pero, viendo el cemento que quedó por llenarse en Mestalla, hay que concluir que el equipo galáctico, como fenómeno de masas, está un escalón por debajo de los Beatles y los Rolling. Al Valencia le costó sentirse cómodo sobre el terreno de juego. Con el embrujo de Mestalla a fuego lento, los blanquinegros sufrieron mientras no tuvieron la pelota. El Real Madrid volvió a hacer de los pases al primer toque y los taconazos un ceremonial sagrado. Tuvo cerca el gol en disparos lejanos de Zidane o Roberto Carlos, envenenados por el contacto del balón con la hierba mojada por la fina lluvia.

Mientras, el Valencia, paciente, replegó filas y esperó su oportunidad para morder a la contra. Tras veinte minutos mirando la pelota, los locales abrieron fuego contra la tutela merengue. El conjunto de Rafa Benítez no tardó en darse cuenta de que el Real Madrid es un equipo que alimenta sus virtudes pero también engorda sus dudas. Totalmente descompensado, el número de ingenieros supera claramente al de obreros. Sin un sustituto para Hierro y sin el pilar de Makelele en la medular, su defensa naufraga. El Valencia avisó con una jugada trenzada entre Aimar y Oliveira, empeñados en normalizar las relaciones entre Argentina y Brasil, que el ex del Santos envió al palo de la portería de Casillas. El respeto se diluyó y las ocasiones de gol se sucedían en ambas áreas. Aimar y Vicente pusieron a prueba los reflejos de Casillas y Zidane los de Palop. Los dos metas estuvieron impecables. También se reclamaron penaltis en las dos áreas.

El partido perdió pronto su carácter amistoso. La garra empleada era más propia de un partido de competición oficial. Que se lo pregunten a David Beckham. En su debut, el inglés robó parte de la cera de las figuras que tiene esparcidas por medio mundo para repartirla por la pierna de Vicente. Una acción que le supuso la cartulina amarilla. Aimar sufrió un severo marcaje de su compatriota Cambiasso, que debió olvidar cuando salió del vestuario que canta el mismo himno que el Cai de Río Cuarto. En la segunda parte, la tromba de agua que cayó sobre el terreno de juego le dio un punto épico al juego y el Valencia se erigió como claro dominador y puso asedio a la portería visitante. El partido ya no estaba para florituras, y Benítez y Queiroz sacaron del terreno de juego a sus jugadores más habilidosos. Las figuras fueron desfilando hacia el vestuario. Incluidos Aimar y Beckham. El esperado duelo entre ambos futbolistas quedó en tablas y ninguno de los dos frotó la lámpara más veces de lo necesario.

Con los dos contendientes derretidos por el cansancio se derrumbó el orden táctico y se multiplicaron las llegadas al área. Sin embargo, el mayor peligro tuvo color local. Benítez movió banquillo para que no bajara la intensidad y la apuesta surtió efecto. Canobbio olió su primer gol como valencianista con un fuerte latigazo que se estrelló de nuevo en el poste. Oliveira desbordó por velocidad pero se topó con un gran Casillas. La madera volvería a aliarse con los madridistas para escupir un trallazo de Carew a bocajarro.

Los penaltis fueron los encargados de dar la sentencia. El índice de aciertos fue máximo. Palop, sin carrerilla, como los cracks, demostró ser un especialista en este arte. Pero el triunfo fue para el Madrid. Pellegrino fue el encargado de tirar el decimotercer penalti, el 13. El argentino vio cómo Casillas atrapaba su disparo.