Ficha de partido: 09.01.1977: Valencia CF 2 - 3 Atlético de Madrid

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
2 - 3
At. Madrid
At. Madrid

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Leal
18'
Aguilar
42'
Descanso
45'
Mario Kempes
47'
Rubén Cano
53'
Pep Balaguer
62'
Rubén Cano
64'
Óscar Rubén ValdezEnrique Saura
75'
Mario Kempes
77'
BermejoAyala
79'
Ricardo AriasFernando Tirapu
79'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: At. Madrid

Records vs At. Madrid

Máximo goleador: Mundo Suárez (16 goles)
Goleador rival: Luis Aragonés (12 goles)
Mayor victoria: 9 - 1 (13.09.1936)
Mayor derrota: 0 - 5 (10.11.1985)
Más repetido: 1-1 (20 veces)

Crónica

Ganó el mejor. El Atlético de Madrid no ha sido el que más oportunidades ha tenido en el campo, pero si el que desde el primer minuto de juego supo plantear mejor el llamado partido clave de la jornada. Colchoneros y valencianos se jugaban hoy, aqui en el Luis Casanova, la posibilidad de seguir lo más cerca posible al solitario líder, el Barcelona. Justo en esta jornada se daba por finalizada la primera vuelta del Campeonato, y en los lugares de cabeza la lucha por el título comienza a ser angustiosa.

Como decíamos, hoy, en el resbaladizo césped de Valencia y ante una aficion que no cejó de animar a su equipo durante los 90 minutos, el once que prepara Luis Aragonés se llevó los dos puntos. El 2-3 que figuraba en el marcador no llegó gracias a la fortuna, sino a un superior acoplamiento en todas la líneas y a una veteranía en estas lides, que no fue precisamente la mejor arma de los «chés». Lógicamente el Valencia, jugando en casa, tenía, que arriesgar todo en pos del triunfo. Heriberto Herrera dispuso un furibundo ataque inicial para, de esta forma, intentar sorprender lo antes posible a la defensa madrileña.

La verdad es que a los 30 segundos del encuentro, Kempes pudo inaugurar el marcador si no llega a ser por una clara zancadilla de que fue objeto dentro del área. El señor Crespo Aurre, no quiso ver nada, al igual que hizo durante, todo el encuentro. La cosa no pasó a mayores. Inicio muy prometedor del Valencia. Una y otra vez, Reina se las veía y deseaba para alejar el balón de su puerta. En el minuto 3, nuevamente Kempes remató de cabeza la misma línea de gol. No sabemos si por el infortunio de estas primeras jugadas, o por la falta de tranquilidad en los delanteros locales, el equipo blanco comenzó a ponerse nervioso. Los centros bombeados buscando las cabezas de Rep, Diarte y Kempes, terminaban siempre en poder de la defensa atlética.

Los hombres de centro, empeñados en penetrar con el balón en los pies hasta los dominios de Reina, veían como una y otra vez eran frenados a medio intento. En fin, como sucede en estas ocasiones, ayes y huyes del público, pero verdadero peligro de gol, muy poco. Por su parte, el Atlético de Madrid planteó el partido con serenidad. Eusebio era el encargado de marcar a Diarte, Marcelino y Capón se encargaron, según estuvieran situados en el campo, de vigilar a Kempes y Rep, y como un rey que se siente dueño y poseedor de sus dominios, estaba Pereira. Un verdadero espectáculo ver cómo dirige el brasileño su orquesta defensiva. Ni un paso en falso. Ni una carrera sin sentido, pasando al compañero y organizando el contrataque desde su propia área. Fútbol de salón, pero totalmente eficaz.

Y todo esto por lo que respecta a la línea de cobertura, pero en el centro del campo, Alberto, Leal y en más de una ocasión Aguilar, tejían una verdadera red que impedía una y otra vez las penetraciones blancas. Los primeros minutos de agobio fueron decreciendo. El cuadro valenciano no encotnraba la forma de llegar con claridad al área contraria y paulatinamente iba perdiendo el centro del campo.

Y para colmo de males, cuando el público y algún jugador se dedicaban protestar al colegiado un ficticio penalty, Leal, en un contrataque, lograba el primer tanto para su equipo. Lo que podría parecer el colmo de la desgracia, era simplemente el premio a la labor de conjunto.

Tras el 1-0 en contra con que terminó la primera parte, Heriberto Herrera habñia perdido alguna de sus armas cara a la reanudación del encuentro. La búsqueda sin descanso del empate era motivo y fin indiscutible para los once hombres valencianistas. Y en principio comenzaron bien las cosas para los de casa. Kempes, demostrando su clase indiscutible, lograba empatar el encuentro a los tres minutos de haberse puesto el balón en funcionamiento. Contra la lógica local, llegó el segundo tanto atlético.

Fue, sin lugar a dudas, la jugada más discutida del encuentro. Robi adelantó a Aguilar y éste, en fuera de juego, corrió la banda hasta lograr el centro deseado. Allí, Rubén Cano sólo tuvo que empujar el balón a las mallas. ¿Off-side si o no? Para nosotros sí lo fue, pero el señor Crespo Aurre, que a lo largo de toda la tarde no cesó ni un minuto en su empeño de equivocarse, dio el tanto por válido.

Sólo en cosa de cinco minutos, las cosas habían vuelto a estar como antes, pero con la salvedad de que el Atlético de Madrid se había hecho el dueño y señor de la situación. La defensa valencianista, que demostró ser uno de los problemas más grandes del equipo, hacía aguas en los contrataques que se le venían encima. Ni Carrete, gran atacante y mediano defensor, ni Castellanos, que además de tener al público en contra, no acierta una, ni Cerveró estaban a la altura de los delanteros contrarios. A Rubén Cano lo tuvieron que derribar claramente en el área cuando ya se colaba. El señor Crespo Aurre continuó en su línea: mutis.

La verdad es que el tercer gol atlético se veía venir, y vino. Un rebote de esos extraños a saque de una falta, y Cano, que no perdona, batió por tercera vez a Balaguer. La suerte parecía echada. Se estaba demostrando que el buen hacer visitante habia proporcionado sus frutos. El final, como el principio. Balones bombeados rematados sin dirección y un postrero gol tras un sifín de rebotes en el área de Reina.