Ficha de partido: 14.03.1976: Valencia CF 3 - 2 Real Zaragoza

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
3 - 2
Real Zaragoza
Real Zaragoza

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Eloy AnguloPep Claramunt
9'
Bastos
15'
Johnny Rep
21'
Arrua
23'
Duñabeitia
37'
Bastos
43'
BlancoRubial
45'
Descanso
45'
Arrua
47'
Juan Planelles
57'
Rafael BarreroJuan Planelles
74'
CastanyJuanjo
80'
Salif Keita
89'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: Real Zaragoza

Records vs Real Zaragoza

Máximo goleador: Manuel Badenes (9 goles)
Goleador rival: Arrúa (6 goles)
Mayor victoria: 7 - 0 (14.02.1943)
Mayor derrota: 1 - 6 (19.04.1959)
Más repetido: 1-0 (13 veces)

Crónica

Dios aprieta pero no ahoga, cabria decir a la vista de lo que el Valencia ha hecho y ha tenido que sufrir y hacer sufrir a sus seguidores en este partido frente al Zaragoza, que ha constituido una tremenda tensión, un latigazo para los nervios y que para definirlo hay que recurrir al definido tópico de «partido no apto para cardíacos».

En efecto, así ha sido; el Valencia, que empezó el partido bajo malos auspicios debido a la lesión sufrida por Claramunt al principio, ha tenido después momentos favorables, ha marcado un gol, pero a continuación lo ha visto compensado con otro para el Zaragoza y más tarde, al marcar el Zaragoza, con un clima propicio al desaliento para los «merengues», en medio de una tensión enorme, el equipo ha pasado unos titubeos tremendos y ha contagiado a su hinchada de la preocupación, ya que la derrota podía suponer aproximarle la lamentablemente hacia la Segunda División. Por eso, el último cuarto de hora se jugó en un clima de tensión irresistible y cuando al final consiguió Keita mercar el gol que dio la victoria al Valencia, hubo un respiro general de alivió como si la pesadilla se hubiera resuelto. Y la verdad es que por el momento se ha resuelto, pero con un equipo que juega tan poco como lo viene haciendo el Valencia, propicio a un clima de desorganización, el peligro subsiste porque el equipo muestra escasa capacidad de recuperación aunque, precisamente en la ocasión más decisiva ha tenido garra y ha conseguido reaccionar hasta resolver un partido en el que le iba mucho.

El partido sé inició bajo malos asuspicios, porque a los ocho minutos Claramunt resultó lesionado en una dura entrada de Bastos que tenía tufillo a penalty. Tuvo que ser cambiado Claramunt por Barrero y el Valencia salió naturalmente perdiendo con el cambio, ya que Barrero, que posteriormente sería a su vez sustituido, no fué tan hombre positivo y no constituyó una aportación interesante para el equipo. El encuentro se fue desarrollando en la primera parte en un clima de nivelación, ya que el Zaragoza, por medio de Arrúa y Diarte, creaba peligros. A los 21 minutos, con ocasión de sacar una falta Cerveró, Junquera detuvo el balón, pero Keita fue derribado por Heredia su lado; el árbitro castigó la falta con penalty, protestado por los zaragocistas; lo ejecutó Rep, batiendo a Junquera.

Pero nada más etectuarse el saque central se originó un rapidísimo avance zaragocista con la defensa descolocada y Diarte remató rápidamente rechazando apuradamente Balaguer y Arrúa, desde cerca, fusiló el gol. El Zaragoza se empleaba con dureza y Bastos, que ya anteriormente habia sido el causante de la lesión de Claramunt, le hizo una entrada durísima a Barrero que originó amonestación con tarjeta blanca. Poco después, el mismo jugador, a los 43 minutos, repitió otra durisima entrada a Planelles y en esta ocasión el árbitro lo expulsó de inmediato.

En la segunda parte, el Zaragoza sustituiyó a Rubial por Blanco, quien se situó como defensa libre; el Zaragoza mantuvo un dispositivo netamente defensivo manteniendo en posición avanzada tan sólo a Arrúa, para convertir su defensa en una sólida muralla. Sin embargo, a los dos minutos, un rápido contraetaque zaragocista originó un disparo de Arrúa que batió a Balaguer, suponiendo el 1-2 a favor del Zaragoza. Entró el partido en un clima áspero y difícil para el Valencia que entonces sacó el genio y jugó más con furia que con técnica. La técnica en realidad la aportó únicamente Planelles que, a los 12 minutos, conseguiría el tanto del empate en una jugada personal verdaderamente magnífica en que cogió el belón retrasado, burlé a dos contrarios y, escorándose hacia la izquierda, batió con escaso ángulo de tiro a Junquera.

El tanto produjo una enorme explosión de entusiasmo y se originaron gritos de aliento al equipo. El Valencia dominó ampliamente a un Zaragoza que concentró todos sus esfuerzos en defender, haciéndolo realmente con eficacia y acierto. A los 27 minutos, una jugada valencianista terminó en remate de Quino que devolvió el larguero y a los 32, vista la inutilidad que suponía Barrero, fue sustiiuido por Eloy. El Valencia se entregó en un juego de ataque abierto que localizó el juego de forma continuada en las cercanías del área zaragocista. Se buscaba el gol a toda costa y éste llegó por fin a los 44 minutos, en una jugada que inició Barrachina, tocó Rep y Keita, trompicado, remató de cabeza a la red.

Era el tanto que suponía el 3-2. Con ese alivio en los minutos finales, aunque el Zaragoza en una ocasión por fallo de Barrachina dio un susto considerable, el juego fue valencianista y poco después terminaba el partido con la justa y difícil victoria del Valencia.