Ficha de partido: 29.08.1971: Atlético de Madrid 0 - 1 Valencia CF

Ficha de partido

At. Madrid
At. Madrid
0 - 1
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Jayo
18'
Descanso
45'
LealGárate
45'
Adelardo
60'
Miguel Ángel Adorno
70'
José Vicente FormentMiguel Ángel Adorno
73'
UfarteOrozco
73'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Ramón de Carranza
Aforo: 15.500 espectadores
Ubicación: Cádiz / España 
Inauguración: 03/09/1955

Rival: At. Madrid

Records vs At. Madrid

Máximo goleador: Mundo Suárez (16 goles)
Goleador rival: Luis Aragonés (12 goles)
Mayor victoria: 9 - 1 (13.09.1936)
Mayor derrota: 0 - 5 (10.11.1985)
Más repetido: 1-1 (20 veces)

Crónica

El Carranza ha otorgado el trofeo correspondiente al tercer puesto. Es lo que se suele le llamar la final de consolación. Pero nosotros esta vez vamos a permitirnos cambiarle el nombre, para llamarla, en su lugar, la final de la desconsolación. Porque desconsolados totalmente han salido los espectadores que llenaban el coquetón estadio Ramón de Carranza al comprobar cómo el fútbol español sigue estando a un nivél bajísimo, como lo han demostrado los dos equipos primates de nuestra Líga que han disputado el encuentro. Ha ganado el Valencia, y su tríunfo hay que considerarlo justo. Prácticamente lo único bueno que se vio durante los noventa minutos estuvo totalmente a cargo del conjunto valencianista, mientras que el Atlético se mantenía a la expectativa, en un situación harto masiva que exasperaba a los ya irritados espectadores por la pobre impresión ofrecida el día anterior.

Sigue sin gustarnos el conjunto de Marcel Domingo. A los defectos que ya apuntábamos ayer en nuestra primera crónica —lentitud, falta de visión de la jugada, carencia total de remate— se ha venido a sumar ahora, en este encuentro, una apatía total y absoluta, que ha hecho que el Atlético haya cuajado uno de los peores partidos que le ha yamos Visto en estos últimos tiempos. Para ser más exactos, les diré que el Atlético ha tenido solamente tres oportunidades de gol un poco decentes, como para poder aprovecharlas; la primera, a los veinticuatro minutos de partido, fue en un tiro de Barrachina, que obligó a su portero a hacer una monumental parada para evitar el tanto que pretendía, involuntariamente, colarla su compañero; la segunda fue a los cuarenta y cuatro minutos, de esta primera parte cuando Gárate tuvo una buena oportunidad, pero el balón salió fuera. Y la última a los quince minutos de la segunda mitad cuando en en choque triple entre Becerra, Meléndez y Barrachina, quedo el balón a los pies de Orozco, con la puerta totalmente vacía, y éste, desde el mismo borde del área, no acertó a meterlo en las mallas. Como verán tres oportunidades, y alguna de ellas no muy claras, de gol en todo el encuentro son totalmente insuficientes para justificar la valía de un equipo como el Atlético de Madrid, que siempre ha tenido gala de poseer una delantera eficaz y que llegaba en cuatro zancadas al marco contrario con una efectividad realmente aterradora. Todo eso se ha perdido esta noche. El Atlético ha sido un equipo vulgar, corriente, sin nigún destello que pudiera significarnos que es el mismo conjunto que la temporada pasada batalló hasta el último encuentro por el título de campeón de Liga. Se puede decir perfectamente que ha decepcionado total y absolutamente a estos espectadores gaditanos, que esperaban mucho más del Atlético de Madrid de lo que éste les ha ofrecido.

Tampoco el Valencia ha hecho un gran partido. Pero al menos se puede decir que ha jugado mejor que su adversario. Las únicas jugadas que el público ha tenido oortunidad de aplaudir han partido de las botas valencianas, en las que Valdez se convertía en la figura estelar de este encuentro, con sus centelleantes galopadas sobre la meta contraria. A su lado, no desentonó nada Adorno, muy mejorado con respecto a su actuación con su extremo izquierda a la del día anterior, enteridiéndose a la perfección y facilitando, gracias, a ello, el gol que daría ei triunfo a su equipo, gol que llegó a los 22 minutos de la segunda parte; en un pase de Valdez a Adorno quien cruza imparablmente a las mallas de Zubiarrain.

Sin embargo, lo que sigue sin gustarnos es la defensa del cuadro de Di Stéfano. Hoy han tenido enfrente un rival de escasísimos efectos ofensivos y apenas si ha tenido ocasión para emplearse a fondo. Pero no obstante en tres o cuatro detalles, llamémoslas si quieren indecisiones, nos ha venido a confirmar que la defensa del actual campeón de Liga no atraviesa por su mejor momento, y que dista mucho de ser aquella dura y contundente zága que tantas veces salvó a su equipo de la derrota. Pero a pesar de las muchas pruebas que pretende hacer Di Stéfano, suponemos que se habrá dado cuenta que sigue sin la defensa ideal para su marco. Del resto no tiene mucho que preocuparse, puesto que tanto media como delantera accionan, sino con la coordinación y precisión de la pasada campaña, sí al menos vienen a de mostrarnos que pueden llegar a ella.