Ficha de partido: 01.09.1968: Real Madrid 3 - 0 Valencia CF

Ficha de partido

Real Madrid
Real Madrid
3 - 0
Valencia CF
Valencia CF

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Pirri
24'
Descanso
45'
Miguel Perez
70'
Pirri
86'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Ramón de Carranza
Aforo: 15.500 espectadores
Ubicación: Cádiz / España 
Inauguración: 03/09/1955

Rival: Real Madrid

Records vs Real Madrid

Máximo goleador: Mundo Suárez (13 goles)
Goleador rival: Raúl (17 goles)
Mayor victoria: 6 - 0 (09.06.1999)
Mayor derrota: 0 - 6 (25.12.1932)
Más repetido: 1-2 (26 veces)

Crónica

Aunque el Madrid-Valencia había sido el año pasado el encuentro final del Trofeo Carranza y esta vez se veía relegado a un simple choque casi de trámite, la verdad es que el estadio registró un lleno basta la bandera. Y es que los aficionados se las prometían muy felices pensando que tanto los discípulos de Muñoz como los de Mundo iban a esforzarse para demostrar su clase, desquitandose así de los traspiés de la víspera.

Por eso había expectación en el coquetón estadio gaditano, al que no ha llegado todavía, por lo visto, la orden prohibiendo la venta de bebidas embotelladas. Pero la expectación se transformó, al término de los 90 minutos, en una evidente decepción. Porque al choque le faltaron tantas cosas de interés que cayó plenamente en la categoría de los anodinos.

El Real Madrid planteó bien su esquema táctico, situando a Zunzunegui de implacable guardián de Waldo, pero Poli, que actuaba libre; supo romper muchas veces la defensiva blanca. Pese a que el Madrid dominó casi siempre, los levantinos no se arredraron y al principio se batian bastante aceptablemente, en especial atrás, donde el argentino Martínez se mostraba invulnerable, aunque demasiado marrullero.

El partido tuvo en esta fase algo de color y sabor, y mucha dureza. Los choques continuos entre Grosso y Ansola, Martínez y Miguelito Pérez, Waldo-Zunzunegui, ofrecían un carácter copero que daba sal y pimienta al cotejo. Pero todo esto solamente fue un falso espejismo, puesto que a la hora de la realidad la cosa quedó en pura mediocridad. Los levantinos, que vestían zamarra encarnada, no pudieron evitar el primer gol madridista, perfectamente ejecutado por Pirri, que largó un disparo de los que tanto prodigaba antes el medio madridista y que llegó a las mallas de Pesudo sin remisión.

Con esto tanto al Real Madrid se mostró más firme y sólido, pero siguió el juego lento por ambas partes. Vidal, que nos agradó muchísimo, cedia servicios constantes y algunos exquisitos, pero Amancio y Bueno los malograban por exceso de individualismo, frenando constantemente la acción ofensiva blanca. Martínez y Pesudo, que todavía no había empezado a fallar, con un Roberto batallador, neutralizaron el dominio técnico del Madrid, que fue en este aspecto superior al Valencia con ganas y deseos, pero completamente desangelado y sin profundizar, y, a veces, dando la impresión sus atacantes de inhibirse de lo que ocurría en el área.

La verdad es que nos aburrimos y de fútbol no vimos apenas nada. Este choque que otorgaba los lugares tercero y cuarto fue de escasísima calidad. Si en la primera parte el Madrid intentó hacer buen juego en la segunda, al marcar pronto su segundo gol, tampoco hizo ya nada en el ataque, donde Vidal, como hemos dicho, nos gustó mucho, y muy poco los demás, especialmente Amancio, que, con excesivo teatro, jugó más con las manos que con los pies.

Ha sido éste uno de los peores encuentros que se recuerdan en Carranza, y, por cierto, estuvo mal llamado de consolación, pues dejó descontentos a todos, singularmente al público, que expresó su malhumor con abundantes palmas y esta vez sin esas pinceladas de humor que sabe prodigar el aficionado andaluz. Una verdadera pena, porque Madrid y Valencia, de los que mucho se esperaba, pudieron o debieron hacer algo más. Sólo faltó que un ventarrón, seguido de chubascos, pusiera la triste rúbrica a este triste partido, del que el aficionado gaditano no guardará ciertamente un buen recuerdo.