Ficha de partido: 12.11.1967: Málaga CF 0 - 0 Valencia CF

Estadio



Nombre: La Rosaleda
Aforo: 28.963 espectadores
Ubicación: Málaga / España 
Inauguración: 13/04/1941 (Remodelado en 2006)

Rival: Málaga CF

Records vs Málaga CF

Máximo goleador: Waldo Machado (6 goles)
Goleador rival: Orozco (3 goles)
Mayor victoria: 6 - 1 (31.01.2004)
Mayor derrota: 0 - 4 (24.11.2012)
Más repetido: 1-0 (12 veces)

Crónica

Uno sigue creyendo que el problema del Málaga radica esencialmente en su propio equipo, es decir, en la carencia de valores indiscutibles y calidad que lo integran. Hemos dicho más de una vez que los resultados los obtienen los jugadores, según su valía, y a tenor de ello se producen los marcadores. La Primera División no es un paseo, ni campo de experimentación de novatos que tengan que cuajar a fuerza de fallos y experiencias que renundan en el rendimiento individual y de conjunto. Hay que reconocer que el Málaga de ayer, alineó sólo a dos jugadores de nueva contratación este año, Cabral y Wanderley, por los motivos que sean. El primero no satisfizo a nadie porque tuvo una actuación completamente desdichada, el segundo, bajó bastante de su efectividad en relación a anteriores encuentros, y si esto es así y tienen que ir reapareciendo elementos de la temporada anterior, acabaremos por formar el mismo once que ascendió a Segunda, reduciéndose la ambición de refuerzos a una expresión minoritaria.

Ante este panorama, un entrenador por experto y voluntarioso que sea, tiene que trabajar con una plantilla insuficiente en su actitud para medirse con cuadros como el Valencia, por no citar a otros que ya vinieron y a otros que vendrán. ¿Y qué hizo el Málaga ante el conjunto valenciano? Luchar. Eso sí, con entusiasmo, con ímpetu y empeño, pero nada más. Hacer fútbol de categoría, lo que se dice demostrar capacidad para rendir a un adversario de ese calibre que no ganó por verdadera chiripa, dado su empuje y superioridad demostrada principalmente en la segunda parte. Defectos de posesión, de entendimiento, de anticipación, de falta de apoyo y de remate, fueron múltiples, pero agarrotándose el equipo en un afán desmedido de defenderse, más por propia convicción de impotencia, que por imperativos y táctica. Al reducirse el equipo en su mediano aire de conjunto, la torpeza tuvo que tener aires de inoperancia. No pudo el Málaga con el Valencia por inferioridad.

Ya comprobamos que el fútbol levantino era ajustado, con un apoyo seguro, sólido, coordinado, sobre todo en su desarrollo y sumamente hábil y peligroso en los contraataques. Aquel balón que rechazó el poste a tiro de Paquito, el salvado por Robles en la misma raya, a tiro de Jara, y en Otras ocasiones claras, pudo el Valencia inclinar la balanza. Mientras que Abelardo, apenas tuvo nada que hacer, Wanderley, perdió una oportunidad ante el marco valenciano, saliendo fuera de juego, el tiro de Berruezo que recordamos fue el único que Abelardo dasvió con el puño a córner, y pare usted de contar.

Fue ciertamente un encuentro de suspense en cuanto a la incógnita del marcador, aunque falto de espectacularidad. Y si se analiza el comportamiento de ambas delanteras poco precisas en el momento cumbre, podemos decir que el empate no es sorprendente y si me apuran a la vista de cómo se desenvolvió el Málaga en el acoso que sufrió en los últimos minutos podríamos haber admitido al Valencia como vencedor.

Destacaron las partes defensivas muy seguras que mantuvieron casi siempre a raya a los delanteros. El Valencia jugó con el 4-3-3, con Jara, Waldo y Poli, en punta. Roberto actuó como cuarto defensa y Paquito y Claramunt, como centro-campistas. El Málaga puso en práctica un 4-2-4, retrasando a Ben Barek a la zaga y a Migueli a la media. En el minuto 19, el colegiado anuló un gol a Claramunt, por haber señalado «off side» el linier. El arbitraje de Camacho, tuvo dos fases, la primera desconcertante y la segunda algo mejorada.