Ficha de partido: 12.12.1965: Valencia CF 2 - 1 RCD Espanyol

Ficha de partido

Valencia CF
Valencia CF
2 - 1
RCD Espanyol
RCD Espanyol

Equipos titulares

Timeline del partido

escudo local
Inicio del partido
0'
escudo visitante
Miralles
20'
Riera
30'
Vicente Guillot
30'
'Ñito' GonzálezRicardo Zamora
31'
Paquito García
44'
Descanso
45'
José Sánchez Lage
58'
Mingorance
58'
Waldo Machado
82'
Final del partido
90'

Estadio



Nombre: Mestalla
Aforo: 55.000 espectadores
Ubicación: Valencia / España 
Inauguración: 20/05/1923

Rival: RCD Espanyol

Records vs RCD Espanyol

Máximo goleador: Mundo Suárez (20 goles)
Goleador rival: Prat (9 goles)
Mayor victoria: 4 - 0 (19.10.2003)
Mayor derrota: 0 - 7 (10.06.1928)
Más repetido: 2-1 (24 veces)

Crónica

El partido del domingo por la tarde en Mestalla entre el Valencia y el Español, ha dejado tela cortada para muchos comentarios. No obstante, quien dedujera por los titulares del encuentro (cuatro jugadores expulsados, el cambio del guardameta valencianista por aclamación popular y triunfo del equipo local), quien pensara, repetimos, que la contienda fue una batalla campal, con situaciones dramáticas, estaría equivocado. Ya sabemos que cuatro expulsiones son muchas, pero resulta que en el juego fueron unos meros incidentes, aunque sancionados con el máximo rigor, puesto que así lo quiso el arbitro, señor Sánchez Ríos. Lo bueno del partido fue la emoción, el «suspense» en que mantuvo a los espectadores del encuentro desde su comienzo hasta el final.

Y el campo de Mestalla estaba prácticamente lleno de un público que acudió con el proposito de seguir el vuelo de la buena estrella que guía por ahora al Valencia, pero la estrella torció el rabo, pese al triunfo, porque el Español fue un señor equipo que dominó prácticamente el juego toda la tarde, con su rapidez, movilidad, inteligencia y peligrosidad. Ciertamente que la suerte no acompañó a los blanquiazules, pero merecieron un empate sin regateos, y aún pudieron lograr un triunfo con un poco de suerte. Tal vez el tanto conseguido por Miralles a los veinte minutos de juego, gracias a la pelota cedida por José María con jugada que inició Di Stéfano, infundió demasiada confianza al conjunto españolista, que sintiéndose superior, pensó trasladar este resultado a la cuenta final del marcador. Pero tenían que pasar aún muchas cosas, como las expulsiones, que deberían influir al menos en la moral del encuentro. La pelota de Miralles, lanzada con efecto, pero sin demasiada fuerza, después de ser detenida por Zamora, se escapó de sus manos para llegar sin impedimento a las mallas. Y aquí se produjo un espectáculo folklórico. El público, puesto en pie, saca sus pañuelos para pedir el relevo del meta valencianista. Entre el gran barullo sale Ñito, el portero suplente, intentando sustituirle, pero Zamora lo rechaza. Diez minutos desptués, y mientras se solventaba el incidente Guillot-Riera, se efectuaba el cambio.

El árbitro, queriendo sin duda obrar con imparcialidad desde el comienzo, creyó solventar los incidentes entre jugadores expulsando dos veces, uno de cada bando. Creo, como muchos, que Riera no mereció el castigo de la expulsión, ya que fue agredido por Guillot, muy nervioso, por haber recibido en la cara un tiro próximo de Riera, sin que ni mucho menos estuviera el juego parado. Sigue el juego, dominando el Español, siempre peligrosísimo en sus incursiones, llevado desde el centro del campo, donde se aposentaba, desenvolviéndose magníficamente con el 4-2-4. Pero cuando faltaba un minuto para el descanso, llegó el tanto del empite valencianista, conseguido por Paquito, que tira desde fuera del área y mete la pelota por el ángulo derecho de Carmelo.

La segunda parte es como volver a empezar, pero así como el Valencia se muestra luchador, impotente contra el juego del adversario, las huestes que dirige Di Stefano siguen imperturbables su magnífico juego. A los 13 minutos de esta segunda fase, en un acoso al meta valencianista, Mingorance roza con la cabeza a Sanchez Lage, y entonces éste persigue a su oponente por el campo hasta darle alcance, produciéndose entre ambos un intercambio de fórmulas antideportivas. El arbitro decidió otra vez repartir la responsabilidad en partes iguales y también expulsó a los dos jugadores del campo.

El partido siguió, pues, con nueve jugadores por bando. El público local no protesta estas decisiones, por su cuenta y razón, olvidando pronto el incidente. La pelota estaba en el alero y la emoción en el marcador. Había que resolver el empate, y llegó el triunfo local eon un tanto magnífico, conseguido, en noble rivalidad, por Waldo, que salta frente a Di Stéfano para recoger una pelota, y de un soberbio cabezazo coloca el balón en el marco de Carmelo. Esto sucedía a los 36 minutos de la segunda parte. Con este resultado 2-1 terminó el encuentro.

Repetimos que el partido no fue de los que pueden llamarse duros, ni violentos, a pesar de las incidencias. El Español orientó bien su ofensiva y mantuvo gran flexibilidad en sus líneas, siempre rápidas en el avance. Puso en brete machas veces al portero vaíencianista, y mereció el empate, porque prácticamente, en todo momento, fue superior al Valencia. El arbitro, señor Sánchez Ríos, de la Federación Andaluza, que debutaba en Mestalla, aplicó sus formulas con ánimo de paz, y tal vez sus decisiones máximas no variaron sobre el papel el curso de los acontecimientos.